
Murcia declara los concursos gastronómicos “servicio público esencial” y anuncia que ya solo gobernará mediante degustaciones
Mientras los problemas de la ciudad esperan su turno, el Ayuntamiento acelera su ambicioso plan institucional: que ningún plato típico de Murcia -de la marinera al michirón, del zarangollo al caldo con pelotas o la morcilla- se quede sin su correspondiente concurso, jurado y foto oficial