Lo que nació como un proyecto municipal para que los jóvenes accedieran a una vivienda digna -y no solo a una eterna lista de espera, una oposición o un alquiler con derecho a ruina- ha terminado convertido en un “pelotazo de iniciación” para quienes adquirieron una Vivienda de Protección Oficial (VPO) en Joven Futura y ahora desean vivir en Juan de Borbón.
Según fuentes absolutamente interesadas, varias de esas viviendas se están revendiendo hoy al doble de su precio inicial. No al triple porque la especulación también tiene límites éticos. Al parecer.
La operación fue en su día presentada como un “hito social” por el Ayuntamiento de Murcia, que recalificó y expropió terrenos “para dar soluciones a los jóvenes y no para que se especule con ellas, por favor, ¿quién se cree eso?”, según habría dicho un técnico municipal con la risa contenida. El mantra político en aquel momento prometía hogares accesibles, estabilidad y una hipoteca asumible. Todo muy inspirador hasta que alguien preguntó inocentemente:
—¿Pero qué pasa cuando la vendo dentro de unos años?
A lo que otro respondió:
—Te forras, Paco. Te forras.
Y así fue.
Entre los cooperativistas figuran -según ha podido saberse tras un exhaustivo análisis de conversaciones de ascensor, foros vecinales y fuentes que piden anonimato porque tienen hipoteca- familiares directos de figuras públicas. Entre ellos, el hermano del concejal de Urbanismo, Navarro Corchón, además de vástagos de jueces y altos funcionarios que, en un giro del destino, han terminado viviendo en viviendas protegidas con rentabilidad también protegida.
La VPO como producto de inversión no regulado, pero muy deseado
En declaraciones no solicitadas, un propietario anónimo explica su trayectoria inmobiliaria con orgullo emprendedor: «Yo entré aquí para independizarme, lo típico: pareja joven, perro que ladra a las persianas, hipoteca con euríbor. Pero claro, luego vi que podía venderla por el doble y, bueno, la independencia ya si eso más tarde”.
Los compradores potenciales aseguran que les “encanta el barrio”, especialmente su capacidad de aumentar de valor sin necesidad de reformas. “He visto casas que no valen lo que piden ni en The Sims, pero si todo el mundo especula, a mí que no me dejen fuera”, confiesa un cooperativista que apenas conoce el concepto de VPO pero sí el de “rentabilidad”.
La gestora, 10 millones y una sonrisa
La cooperativa Joven Futura fue gestionada por una entidad vinculada al gerente del PP. La operación arrojó -según datos no desmentidos por nadie porque debe de ser difícil desmentir una calculadora- unos 10 millones de euros en beneficios.
10 millones. Una cifra que permitiría construir escuelas, mejorar servicios públicos o comprar una cantidad respetable de sillas para cualquier acto institucional en Murcia, donde nunca parecen sobrar.
La empresa gestora sostiene que el beneficio se justifica por la “complejidad del proceso”. Los ciudadanos, por su parte, sostienen que lo realmente complejo será explicar esto en la próxima cena familiar sin que alguien mencione la palabra mágica: pelotazo.
Nueva propuesta municipal: VPO Premium Plus Oro Black
Según ha sabido RRNEWS, ya se estudia la creación de una nueva categoría habitacional: VPO Premium Plus Oro Black, viviendas protegidas no para ciudadanos vulnerables, sino para quienes lo están pasando mal porque solo tienen una casa y no dos.
Las ventajas incluirían:
- Subvención pública siempre que exista el compromiso de revender a precio indecente.
- Asiento prioritario en la mesa donde se reparte el urbanismo.
- Notario con cava. Del caro.
PP y PSOE, unidos por el mismo sueño: que la rueda nunca deje de girar
Ambos partidos coinciden en la necesidad de continuar el proyecto urbanístico. “No podemos detener un modelo que funciona”, habrían defendido. Y, si por “funciona” entendemos “multiplica beneficios y crea propietarios con espíritu de bolsa”, entonces sí, funciona estupendamente.
Expertos en mercado inmobiliario sostienen que el fenómeno podría replicarse en otros barrios si la ciudadanía sigue aprobando mentalmente estas operaciones al grito de: “Yo también quiero una VPO, pero de las que vienen con plusvalía de serie”.
Próximos pasos: cursillos de especulación para jóvenes
Según ha podido saber RRNEWS en exclusiva, el Ayuntamiento estudia ofrecer talleres municipales para facilitar el proceso de enriquecimiento temprano:
- “De VPO a Airbnb: iniciación a la felicidad financiera”
- “Flipando pisos: compra, vende y no mires atrás”
- “Cómo llorar en campaña hablando de vivienda y reír después en una notaría”
Lo que comenzó como una medida social ha derivado en la creación de un ecosistema perfecto para la especulación sentimental y económica. En Joven Futura, la utopía habitacional ha dado paso al emprendimiento patrimonial involuntario. Los vecinos ya lo resumen así en las terrazas: “Tenías razón, papá. La vivienda no es un derecho, es un plan de pensiones”.
Manifiesto final de los cooperativistas inversores
En un comunicado no enviado pero fácil de imaginar, los beneficiarios sentimentales de este modelo han resumido su filosofía: “No somos especuladores, somos soñadores. Y nuestro sueño cuesta el doble de lo que pagamos”.