El presidente murciano, Fernando López Miras, ha mostrado su rechazo a la condonación parcial de la deuda autonómica aprobada por el Gobierno central porque, según asegura, “quita toda la emoción de gobernar con la soga al cuello”.
“¿Qué voy a decir ahora en cada rueda de prensa? ¿Que la culpa de los problemas de Murcia es… mía? ¡Ni hablar!”, ha declarado un indignado López Miras mientras se aferraba a una calculadora Casio “de confianza” que utiliza desde su época de estudiante para recordar que siempre falta dinero.
El mandatario ha insistido en que el problema de Murcia no es la deuda, sino la financiación:
“Si nos quitan la deuda, ¿cómo voy a seguir repitiendo que lo que falla es la financiación? Es como si le quitas la zanahoria a un burro: ¿qué hago yo sin mi discurso?”, explicó ante los periodistas.
Fuentes del Ejecutivo regional confirman que el presidente ha prohibido a sus consejeros celebrar la noticia. “Si se enteran de que tenemos margen para invertir, van a empezar a pedirme dinero para hospitales, colegios y cosas aburridas. Prefiero seguir diciendo que no se puede”, habría señalado López Miras en un consejo de gobierno extraordinario.
Desde la Moncloa recuerdan que la condonación permitirá a Murcia ahorrar millones en intereses, aunque la Comunidad ya ha advertido de que no piensa tocarlos “ni con un palo”:
“Eso es dinero maldito, manchado de independentismo”, apuntó un portavoz, que aclaró que la Región seguirá utilizando la deuda como bandera oficial junto a la huerta y el caldero.
Mientras tanto, en la Plaza Circular, varios murcianos celebraban tímidamente la noticia hasta que alguien gritó: “¡Ojo, que igual ahora suben los precios del pastel de carne para compensar!”. Acto seguido, la manifestación se disolvió entre murmullos.