Respirar aire puro es un derecho; no contaminarlo, es un deber. Según la ONU, ningún lugar del planeta está a salvo de tener aire contaminado, y el 99 % de la población respira aire contaminado diariamente, con graves repercusiones para la salud, causando más de 8 millones de muertes prematuras al año.
La quema de combustibles fósiles contribuye al cambio climático y a la contaminación atmosférica, porque además del CO2, emiten muchas sustancias tóxicas (óxidos de nitrógeno, micropartículas PM2,5 y PM10) … En 2019, la contaminación ambiental causó más muertes que la guerra + terrorismo + sida + tuberculosis + malaria + consumo de drogas (The Lancet).
Según UNICEF-2024, la contaminación del aire (incluyendo el aire exterior e interior) es responsable de 1 de cada 10 muertes en el mundo. En España, mató 25.000 personas en 2022 (Agencia Europea de Medio Ambiente), (17.000 por partículas PM2,5, 4.800 por NO2 y 2.400 por ozono troposférico, según MITECO-2022), 300.000 en la UE (Ecologistas en Acción-2023) y en el mundo 7 millones en 2019, y 8,1 millones de muertes en 2021 (ONU-2024). Mata más que el tabaco, alcohol, o el sida (EFEVerde- 2020), afectando a los más vulnerables (ancianos, niños, mujeres embarazadas y enfermos).
Al Gore, decía: “La contaminación nunca debería ser el precio de la prosperidad”. Nuestras actividades contaminan el aire: transporte, industria, producción de electricidad con combustibles fósiles, quema de residuos agrícolas, refrigeración y calefacción, incendios forestales, quema de basura, cocinas tradicionales con combustibles sólidos… Pero la mayor mortalidad se debe al tráfico y viviendas (Agencia SINC-2023), y es uno de los 4 principales factores de riesgo de enfermedad y mortalidad mundial, junto a hipertensión, tabaquismo y dietas malsanas.
En 2021, más del 90% de las muertes contaminación atmosférica en el mundo (7,8 millones) se atribuyeron a las micropartículas PM2,5 y la exposición prolongada al ozono contribuyó a 489.518 muertes, porque altos niveles de NO2 originan niveles más altos de ozono, siendo ambos contaminantes (PM2,5 y ozono) responsable de 8,3 millones de muertes/año a escala mundial. De ellas, 5,1 millones están provocadas por
el petróleo, carbón y gas natural, por lo que suprimir la contaminación del aire por combustibles fósiles evitaría más de 5 millones de muertes anuales (Agencia SINC- 2024).
Según UNICEF-2024, la contaminación atmosférica es una de las principales causas de muertes prematuras a nivel mundial de los niños, YA QUE CADA DÍA MATA 2000 NIÑOS MENORES DE 5 AÑOS. En 2021, provocó más de 700.000 muertes de menores de 5 años, convirtiéndose en el 2º factor de riesgo de muerte a nivel mundial para este grupo de edad, tras la desnutrición. De ellas, 500.000 están relacionadas con la contaminación del aire en los hogares por la cocción en interiores con combustibles contaminantes, sobre todo en África y Asia.
La polución acribilla la salud de los niños: partos prematuros, bajo peso al nacer, asma, enfermedades pulmonares, dificultades cognitivas… (El País-2022), y causa en Europa más de 1.200 muertes prematuras/año, en menores de 18 años (La Vanguardia-2023). Cuatro grupos de empresas están detrás de más de un tercio de las muertes mundiales cada año: el tabaco, alcohol, combustibles fósiles, y productos alimentarios
insanos, causan 19 millones de muertes anuales en el mundo, por cáncer enfermedades cardiovasculares y respiratorias, diabetes …, y también provocadas por la crisis climática, según el The Lancet-2019 (eldiario.es,2023).
En España-2022, la contaminación del aire causa 15 veces más muertes prematuras que los accidentes de tráfico (Revista Energías Renovables-2023), y 4 de cada 5 españoles respiraron un aire que incumpliría los nuevos tipos legales de la UE (Ecologistas en Acción-2023). La totalidad de la población ha estado expuesta a unos niveles insalubres de contaminación (Ecologistas en Acción-2023). España registra
hoy el doble de muertes prematuras por contaminación del aire que hace 20 años (Revista Energías Renovables-2022).
La OMS afirma que el aire interior de los hogares está de 2 a 5 veces más contaminado que el de la calle, y la Agencia de Protección Ambiental (EE.UU.) estima que el 72% de la exposición a químicos que sufrimos se produce en interiores, ya que pasamos el 90% de nuestro tiempo en interiores, y un 70% en casa. Así, la mitad del aire que llega a nuestros pulmones lo respiramos en casa, y puede ser altamente tóxico (The
Conversation-2022). Las mujeres y niños representan el 60% de las muertes prematuras por contaminación en el interior de los hogares (Programa ONU Medio Ambiente-2024).
Conclusiones
Un estudio de la Universidad de Navarra y Sanitas-2025, estima que la contaminación del aire, temperaturas extremas, falta de zonas verdes y movilidad urbana poco sostenible, podrían causar 28.200 casos de muerte y enfermedad en España/año, siendo contaminación del aire el 1º factor (89%) y el que más impacta en la salud (cáncer de pulmón, infartos y accidentes cerebrovasculares…), y las olas de calor el 2º factor (9,1%).
La contaminación del aire no solo mata, sino que además le cuesta a España 926 euros por habitante al año (Miteco-2022). Los costes económicos de un aire contaminado son mayores que los costes de tomar medidas para mejorar la calidad del aire (ISGlobal-2024).
Ecologistas en Acción-2023, propone estas medidas para paliar la grave situación:
- Reducción del tráfico motorizado en ciudades, y potenciación del transporte público
- eléctrico, bicicleta, tránsito peatonal…
- Reconversión del transporte por carretera al ferrocarril.
- Disminución de las emisiones del transporte marítimo y del tráfico aéreo.
- Incrementar las Zonas de Bajas Emisiones, para reducir la circulación de vehículos contaminantes, y no dar pasos atrás en movilidad sostenible.
Una reflexión final ¿Se cubren con los impuestos que pagan los coches los daños que originan? CLARAMENTE NO.
Artículos del autor en RRNews:
- “Fuera de control” (RRNews, 23-11-2024).
- “El negocio de los negacionistas” (RRNews, 14-12-2024)
- “¿Por qué hay que comer menos carne?” (RRNews, 9-1-2025).
- “Con el cambio climático, menos alimentos y más caros” (RRNews, 6-3-2025).