El 2 de abril, la asociación ADICTlescentes del IES José Planes lanzaba un mensaje lleno de esperanza: «¡Ni Odiseo ni Orenes patrocinarán el próximo Entierro de la Sardina!». Lo anunciaban después de meses de insistencia y de una carta enviada el 26 de febrero al presidente de la Agrupación Sardinera, Pablo Ruiz, pidiéndole que no permitiera publicidad de casinos ni casas de apuestas en el desfile. «Cuidar de vuestros jóvenes sería el mejor regalo que vuestras carrozas podrían lanzar este año y los sucesivos», decían, apelando al sentido común y a un mínimo de responsabilidad social.
Pero llegado el día grande, la cruda realidad ha pasado por encima de la promesa como una apisonadora. Aunque ni Orenes ni Odiseo han salido este año en el desfile del Entierro de la Sardina, la empresa Apuestas Murcia sí que ha estado presente.
Entre carrozas, batucadas y caramelos, se vio desfilar una carroza de apuestas mientras balones con el mensaje serigrafiado «Apuestas de Murcia» llovían sobre el público, incluidos muchos niños y adolescentes. Para colmo, el famoso conejito del Odiseo, símbolo inconfundible del casino, se paseó por las calles de la ciudad.

Las imágenes son tan evidentes (conejito, plataforma y balones) que no hace falta ser muy avispado para darse cuenta de que la fiesta más emblemática de Murcia sigue rendida al negocio del juego.

La indignación en redes sociales ha sido inmediata. Y con razón. Murcia sigue siendo una de las regiones españolas con mayor densidad de casas de apuestas por habitante, y cada gesto que normaliza esta industria entre los jóvenes es un paso más hacia un problema social de dimensiones alarmantes.
El juego y las apuestas en adolescentes alcanzan niveles alarmantes en la Región de Murcia, según un estudio de la UMU. Los salones de juego en Murcia ha crecido un 7.320% en solo cuatro años. La edad media de inicio en el juego es de 14,7 años, tanto para apuestas presenciales como online. El problema del juego ha llegado incluso a las aulas.
Murcia es la única región española que no regula las distancias de los locales de juego de los colegios.
El 18% de los menores de la Región de Murcia ha entrado a locales de apuestas. Los menores reconocen que entran en locales de juego y apuestas sin ninguna cortapisa.
El Entierro de la Sardina, que presume de tradición y alegría, vuelve a manchar su imagen aceptando patrocinadores que, lejos de promover valores festivos, fomentan la adicción al juego.
Desde la asociación juvenil ADICTlescentes no se sienten engañados, aunque se sienten igualmente indignados. «Nos nos han engañado. Tenemos que ser justos, aunque igualmente nos indigna. Prometieron que Orenes y Odiseo no saldrían, pero Apuestas Murcia sí este año. Esperamos que sea el último. Trabajaremos para ello. Gracias a todos por luchar contra las apuestas en nuestra región» han publicado en la red social X.
La edad media de inicio en el juego es de 14,7 años, tanto para apuestas presenciales como online. Los datos reflejan una realidad inquietante: en Murcia, jugar con dinero se ha convertido en una actividad cotidiana para muchos adolescentes.