Pedro Sánchez no se mordió la lengua. En plena sesión parlamentaria para dar explicaciones por los últimos escándalos de corrupción que salpican al PSOE, el presidente del Gobierno giró el foco hacia el Partido Popular y no escatimó en ataques. En su contrarréplica a Alberto Núñez Feijóo, Sánchez lanzó una dura acusación contra el presidente murciano, Fernando López Miras, a quien reprochó la retirada de apoyo a menores extranjeros no acompañados.
“Cuando se trata de dejar a inmigrantes en la calle, rectificar no es de sabios, es de xenófobos y cobardes”, lanzó el presidente desde la tribuna del Congreso, en alusión directa a la reciente marcha atrás de la consejera de Política Social de la Región de Murcia, Conchita Ruiz. Hace apenas unos días, Ruiz anuló una orden para adquirir viviendas destinadas a menores migrantes. Lo hizo apenas hora y media después de que Santiago Abascal, líder de Vox, lo exigiera públicamente en redes sociales.
Sánchez recuperó irónicamente la frase de la consejera -“Rectificar es de sabios. No volverá a suceder”- para denunciar lo que, según él, es una claudicación del PP ante la extrema derecha.
Pero la intervención no se quedó ahí. Sánchez aprovechó para desgranar fragmentos de la ponencia política aprobada en el último Congreso del PP, que, según advirtió, incluye recortes encubiertos de derechos laborales y retrocesos en la ley contra la violencia machista. “No es solo lo que hacen cuando gobiernan, es lo que están diciendo que harán si vuelven al poder”, alertó.
Según el jefe del Ejecutivo, el documento programático del PP plantea “una ofensiva ideológica en toda regla”: flexibilización de los despidos, supresión de medidas de igualdad y una rebaja encubierta de la protección frente a la violencia de género. Sánchez acusó a Feijóo de querer gobernar “con el programa de Vox en una mano y el recorte social en la otra”.
En una intervención marcada por el tono combativo, el jefe del Ejecutivo también respondió a las exigencias de dimisión y elecciones anticipadas que le lanzó Feijóo. “No tengo miedo a las urnas, pero las legislaturas son de cuatro años. Les quedan dos en la oposición”, zanjó.
El líder socialista se defendió de los casos de corrupción que afectan al ex ministro José Luis Ábalos y a los dos últimos secretarios de Organización del PSOE asegurando que “no se tapa a nadie”. Pero devolvió el golpe señalando al pasado del PP: “Nos piden desaparecer por tres casos, mientras ustedes no movieron una silla por los 228 fallecidos en la DANA ni por los 7.291 muertos en las residencias de Madrid”.