Con el tono directo y afilado que la caracteriza, María Marín, portavoz del grupo Podemos-IU-Alianza Verde en la Asamblea Regional, ha pedido este martes la dimisión inmediata de la consejera de Política Social, Concha Ruiz. Lo ha hecho durante el debate de presupuestos de su consejería, convertido en un verdadero juicio político a cuenta del pacto entre PP y Vox que ha conllevado el cierre del centro de menores de Santa Cruz y la revocación de la compra de viviendas tuteladas para niños y niñas migrantes.
“¿Se lo permite su conciencia, señora Ruiz?”, comenzó preguntando Marín. “¿No hay nadie en su entorno que le diga: ‘Conchita, déjalo, ya está bien’?”.
Lo que vino después fue un ataque frontal, sin medias tintas, que culminó en una petición de renuncia: “Conchita, dimite. No sigas haciendo daño y haciéndote daño. Ser consejera de Política Social es la mayor responsabilidad que puede haber en un gobierno. Vas a pasar a la historia como la Concha Ruiz que vendió a 60 niños y niñas por 30 monedas de plata, como el brazo ejecutor de Vox”.
Un pacto presupuestario con precio humano
Para la diputada de izquierdas, el acuerdo entre el Partido Popular y Vox para aprobar los presupuestos de 2025 tiene un coste moral insoportable: la vida de 60 menores extranjeros no acompañados que quedarán desprotegidos tras el cierre del centro de acogida de Santa Cruz. Un cierre que -recordó Marín– fue exigido por la formación de ultraderecha como condición para dar luz verde a las cuentas regionales.
“Si usted de verdad pensaba que lo de Vox era racismo, ¿qué hace hoy aquí defendiendo todo lo contrario?”, preguntó Marín a la consejera, recordándole sus propias declaraciones pasadas criticando el discurso xenófobo.
“No son los centros, son los niños”
La diputada desmontó el argumento oficial esgrimido por Ruiz, que justificó la clausura del centro de menores afirmando que el modelo “no se correspondía con los estándares de calidad”. “Mentira. El enemigo para Vox no es el modelo de Santa Cruz. Son los niños inmigrantes. No quieren centros ni pisos. Quieren dejarlos en la calle”, denunció.
Y añadió una frase demoledora: “Si esta gentuza de Vox tuviera que despedazarlos con sus propias manos para ganar cuatro votos, lo harían, porque son unos racistas atávicos e inhumanos”.
Un tuit que incendió la política regional
La gota que colmó el vaso, según Marín, fue el anuncio que la consejera hizo en redes sociales el día anterior: la revocación de la orden para adquirir viviendas de acogida para estos menores. Un gesto interpretado por Podemos como una claudicación total ante las amenazas del líder de Vox, Santiago Abascal.
“Usted se va a arrepentir de este tuit toda su vida. Porque cuando hablamos de violar derechos humanos, rectificar no es de sabios. Rectificar es de infames. Rectificar es de miserables. Rectificar es de nazis”, reprochó con dureza.
“Fernando, dimite”
Marín no se detuvo en la consejera. El presidente Fernando López Miras fue también blanco de su crítica: “Un tipo sin ninguna preparación, que se va a la Feria de Sevilla en plena alerta por temporal, que enchufa a familiares y que dijo que nunca gobernaría con Vox, pero ahora gobierna para Vox”.
“Un tirano que sería capaz de vender a quien hiciera falta para mantenerse en el sillón”, sentenció, antes de concluir con un nuevo llamamiento a la dimisión, esta vez dirigido al jefe del Ejecutivo autonómico: “Fernando, dimite. Por inmoral y por ruin”.
Movilización masiva contra el cierre del centro de Santa Cruz
La diputada anunció que la respuesta no se quedará en el Parlamento. “Lo vamos a demostrar con una movilización masiva, más aún después de esto, frente al cierre del centro y las políticas racistas y miserables”, afirmó. Marín aseguró que lo ocurrido no representa a la mayoría social de la Región de Murcia: “Representa a una minoría racista y echada al monte, pero no a la mayoría humilde, trabajadora y solidaria de nuestra tierra”.