La planta de biogás de Molina de Segura: un lucrativo negocio en manos de un fondo de inversión

Los empresarios del polígono La Polvorista no descartan emprender acciones penales. La planta de biogás es una industria especial de alto impacto ambiental autorizada cerca de colegios, viviendas y empresas

La construcción de una planta de biogás en el polígono La Polvorista de Molina de Segura ha encendido las alarmas entre los vecinos y empresarios de la zona que no descartan emprender acciones penales. La oposición a este proyecto no es fruto de la desinformación ni de un capricho vecinal, sino de un profundo malestar ante lo que muchos consideran un negocio privado con escaso impacto en la generación de empleo local, solo nueve empleos, y con potenciales riesgos ambientales. A pesar de las críticas, el Ayuntamiento de Molina de Segura, en manos de PP y VOX, se niega a paralizar las obras.

En solo un mes logró la compatibilidad urbanística

El origen de la planta de biogás se encuentra en la empresa EFEDOS BIOGAS, S.L., una sociedad creada en enero de 2021 con un capital social de solo 150.000 euros. Su composición societaria resulta reveladora: la mayor parte de las participaciones está en manos de tres sociedades mercantiles (Jaudesolas, Borsaja y Belyfer), controladas por familias con fuertes lazos entre sí y sin experiencia previa en el sector energético.

La empresa, sin experiencia en el sector energético y recién constituida, EFEDOS BIOGÁS S.L. logró en solo un mes el informe de compatibilidad urbanística favorable para construir una planta de biogás en el polígono La Polvorista aún tratándose de una industria especial de alto impacto ambiental.

El funcionario del Ayuntamiento de Molina de Segura que, inexplicablemente, informó de manera favorable se llama Manuel López Vidal y ahora ocupa el cargo de subdirector general de Ordenación del Territorio y Arquitectura de la Consejería de Fomento. En Molina de Segura era el jefe de Servicio Urbanismo, Medio Ambiente, Industria y Aperturas antes de ascender.

¿Quiénes están detrás de EFEDOS?

EFEDOS BIOGAS, S.L. se constituyó con una estructura accionarial dominada por un reducido grupo de personas y sociedades, todas ellas con vínculos familiares y sin un historial empresarial ligado a la energía renovable. En concreto:

JAUDESOLAS, S.L.U. (40.000 € de capital) tiene como representante a Fernando Sarasola Jáudenes, ex secretario del Consejo de Administración y vinculado a empresas del sector inmobiliario y del gas.

INVERSIONES Y DESARROLLOS INMOBILIARIOS BELYFER, S.L. (29.000 €) está controlada por Fernando Selva Guillén, casado con María Pilar Sánchez Pérez, quien también figura como accionista individual en EFEDOS con una aportación de 4.000 €.

BORSAJA, S.L.U. (40.000 €) es una sociedad de compraventa de inmuebles administrada por Francisco de Borja Sarasola Jáudenes, exconsejero de Medio Ambiente de la comunidad de Madrid y político ligado al PP. Fue investigado en su día en el caso Púnica de corrupción vinculado a la adjudicación de contratos públicos a cambio de comisiones ilegales, aunque él siempre negó cualquier implicación directa. Logró evitar declarar ante el juez gracias a su aforamiento como parlamentario. Se trata de un hombre con importantes contactos políticos. Los Sarasola Jáudenes son hermanos.

Otros accionistas menores, todos ellos con vínculos familiares entre sí, incluyen a Vicente Gozálvez Sempere (ingeniero de caminos), Antonio Selva Guillén (industrial jubilado), Gaspar Brotons Sánchez (ADE) y Pilar María Brotons Sánchez (odontóloga). Su presencia parece responder más a la necesidad de diversificar la estructura de propiedad que a su interés real en el sector energético.

Llama la atención que la estructura del capital social esté diseñada para fraccionar la propiedad entre varias personas con lazos familiares, lo que podría responder a una estrategia para evitar restricciones legales o para facilitar la transferencia de activos sin levantar sospechas.

El 29 de mayo de 2024, EFEDOS BIOGAS, S.L. cambió su denominación a HEYGAZ SPAIN, S.L., trasladando su sede social a Madrid. Con este cambio, la empresa se integró en la plataforma Heygaz Biomethane, un conglomerado europeo centrado en la producción de gas natural renovable. Detrás de esta estructura se encuentra el fondo de inversión InfraVia Capital Partners, especializado en infraestructuras y energía.

Un fondo de inversión, no un compromiso ambiental

InfraVia Capital Partners, con sede en París, es un fondo de inversión que adquiere proyectos estratégicos en Europa con el objetivo de maximizar beneficios. No es una empresa con una trayectoria en defensa del medioambiente ni en la transición ecológica, sino una firma de capital privado que busca rentabilidad a través de sus inversiones en sectores como la energía, telecomunicaciones y transporte.

El vínculo de InfraVia con Fernando Sarasola Jáudenes, presidente de Heygaz Spain, no es nuevo. En 2020, el fondo compró Molgas, el mayor transportista de gas natural licuado (GNL) en España, una empresa que previamente era de Sarasola Jáudenes. Ahora, la historia parece repetirse con la planta de biogás de Molina de Segura.

Un patrón de negocio que se repite

En 2020, el fondo de inversión adquirió Molgas, el mayor transportista de gas natural licuado (GNL) en España, por unos 120 millones de euros, en una operación que supuso la salida de sus anteriores propietarios, entre ellos Fernando Sarasola, quien presidía la compañía. Ahora, Sarasola reaparece al frente de Heygaz Spain, demostrando que su relación con InfraVia sigue vigente y que este fondo ve el biogás como una extensión natural de su apuesta por el gas.

Con esta trayectoria, el proyecto de Molina de Segura no parece la iniciativa de una pequeña empresa comprometida con la transición ecológicia, sino una inversión más dentro de una estrategia global de maximización de beneficios, donde las decisiones responden a los intereses del capital financiero y no a las necesidades del territorio. No descarten que la empresa esté amenazando al Ayuntamiento de Molina de Segura con reclamar cifras millonarias por el lucro cesante si se paralizan las obras.


La historia de la planta de biogás en Molina de Segura no es un caso aislado. En otras regiones de España, proyectos de energías renovables han sido tomados por grandes fondos de inversión y multinacionales con el único fin de maximizar beneficios, sin un compromiso real con el desarrollo local o la sostenibilidad ambiental.

Una planta en manos del negocio financiero

El proyecto de biogás en Molina de Segura es un activo financiero que ha cambiado de manos hasta acabar en un fondo de inversión europeo. La estructura de su capital social, el escaso impacto en el empleo y las conexiones políticas de sus promotores generan serias dudas sobre su verdadera finalidad.

Mientras el Ayuntamiento de Molina de Segura mantiene su postura de no paralizar las obras, la pregunta sigue en el aire: ¿se está priorizando el interés de la ciudadanía o el de un fondo de inversión que busca maximizar sus beneficios? La respuesta parece evidente. En un contexto donde la sostenibilidad y el bienestar de la población deberían ser prioritarios, la realidad es que, una vez más, los intereses privados se imponen sobre el bien común.

Esta decisión municipal resulta incomprensible si se tiene en cuenta que el propio Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) le otorga la capacidad de frenar el proyecto al tratarse de una industria especial, es decir, una actividad que por su impacto ambiental debe someterse a controles más estrictos y puede ser rechazada si representa un riesgo evidente.

En este caso, la planta se ubicará a escasa distancia de colegios, viviendas y empresas, con los consecuentes riesgos de olores, emisiones contaminantes, tráfico pesado y posibles accidentes industriales. Entonces, ¿por qué el alcalde se niega a intervenir? La falta de explicaciones claras solo alimentan la sospecha de que aquí hay algo más que un simple trámite administrativo. En otros municipios, la presión ciudadana ha conseguido frenar proyectos similares.

La pregunta es: ¿qué intereses están en juego en Molina de Segura para que el ayuntamiento prefiera mirar hacia otro lado? ¿Es consciente el alcalde de la cantidad de dinero que en concepto de responsabilidad patrimonial que le van a reclamar las empresas perjudicadas del polígono La Polvorista? Hay empresas que se van a tener que marchar porque su actividad es incompatible con una planta de biogás a pocos metros. Así se lo van a decir mañana jueves a José Ángel Alfonso con quien tienen previsto reunirse cuatro empresarios en representación de la recién constituida Asociación de Empresarios la Polvorista.

Una cacelorada contra la planta de biogás

La plataforma Stop Biogás Molina de Segura ha convocado otra manifestación el próximo 30 de marzo en contra de la planta que se construye a toda prisa en el polígono La Polvorista. La marcha, a la que se van a sumar los empresarios del polígono, partirá a las 11.30 desde el barrio de La Ermita hasta la plaza del ayuntamiento de Molina de Segura. Los manifestantes golpearán cacerolas en un nuevo intento de que el alcalde, José Ángel Alfonso, del PP, escuche las reivindicaciones de sus vecinos y paralice de inmediato las obras de la planta de biogás.

Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp
Email

¿Crees en un periodismo libre, sin ataduras ni intereses ocultos? En RRNEWS contamos lo que otros callan. Vamos más allá de la versión oficial porque creemos que la información es vital y debe ser accesible para todos, sin muros de pago.

Pero para seguir haciéndolo, necesitamos tu apoyo. Si valoras lo que hacemos, conviértete en mecenas con el pago mensual que tú decidas. Lo que para ti puede ser una cantidad simbólica, para nosotros significa independencia, rigor y continuidad.

Súmate a quienes ya creen que otro periodismo es posible.
Hazte mecenas hoy.