La reciente constitución de la Asociación de Empresarios La Polvorista ha surgido como respuesta a la preocupación creciente entre los empresarios del polígono industrial de Molina de Segura. Su presidente, Juan Alcaide, lo tiene claro: “Nos queremos unir todos para que esta planta, si es posible, se la lleven a otro sitio donde no cree el perjuicio que nos va a causar”.
La asociación cuenta ya con 25 miembros, aunque espera alcanzar el centenar en poco tiempo. Según Alcaide, la instalación de la planta de biogás ha generado un fuerte malestar, pues muchos consideran que su presencia supondrá un impacto negativo tanto en el valor de sus propiedades como en la calidad del entorno laboral. “Esto es una desgracia para nosotros”, lamenta.
Uno de los principales temores de los empresarios es el efecto que la planta podría tener en sectores como el alimentario. “Puede afectar incluso a nivel organoléptico a muchas empresas que trabajan con productos alimentarios”, explica. Algunas compañías ya han adelantado que, si el proyecto sigue adelante, tendrán que trasladarse.
Falta de respuestas del Ayuntamiento
La pasividad del Ayuntamiento de Molina de Segura es otro de los puntos que ha encendido la indignación empresarial. “El alcalde promete mucho, pero las obras continúan a toda prisa”, critica Alcaide. Mientras tanto, los empresarios han optado por la vía legal y han contratado a un equipo de abogados para analizar el expediente y evaluar las posibilidades de frenar el proyecto que alarma a empresarios y vecinos.
La situación se vuelve aún más polémica si se compara con decisiones tomadas en otros municipios. “En Murcia, con la planta de Baños y Mendigo, se alegó que no podía estar a menos de dos kilómetros de zonas habitadas. En nuestro caso, la tenemos a 20 metros de las naves más próximas”, denuncia Alcaide.
Riesgos para la seguridad
Además del impacto económico, los empresarios alertan sobre los riesgos de seguridad que podría suponer la instalación. Recuerdan casos como la explosión de una planta similar en Oxford (Reino Unido), donde la deflagración generó un gran hongo de humo. “Aquí hay empresas que trabajan con materiales sensibles y esto podría generar una reacción en cadena que haría desaparecer el polígono entero» advierte Alcaide.
Por ahora, la asociación sigue sumando apoyos y planea solicitar una reunión con el alcalde de Molina de Segura, José Ángel Alfonso.
La incertidumbre sigue en el aire, mientras los empresarios luchan por evitar que el polígono se transforme en lo que ellos consideran una “zona de riesgo».
El colegio CEU tampoco quiere la planta de biogás
La Fundación Universitaria San Pablo CEU, que gestiona un colegio situado a apenas 700 metros de la futura planta, ha presentado alegaciones formales cuestionando la idoneidad del proyecto debido a su posible impacto ambiental.
El colegio CEU sostiene que la planta debe ser catalogada como una «industria especial» debido a su alta incidencia ambiental, conforme al artículo 379.2 de las Normas Urbanísticas del Plan General Municipal de Ordenación (PGMO) de Molina de Segura. En su escrito de alegaciones, la institución educativa argumenta que la planta comparte características con industrias de alto riesgo como las químicas peligrosas, el tratamiento de residuos o los almacenes de combustible.
Según la documentación presentada, el proyecto de la planta de biogás ya ha sido sometido a Evaluación de Impacto Ambiental y ha obtenido la Autorización Ambiental Integrada, lo que implica un control exhaustivo de su posible impacto en la zona. No obstante, el CEU insiste en que este tipo de industrias deben ubicarse en suelo no urbanizable, como establece el artículo 106 del PGMO. Además, hacen referencia al Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas aprobado en 1961, que clasifica la «destrucción de basuras por procedimientos biológicos» como una actividad insalubre.
El colegio ha solicitado a la Dirección General de Medio Ambiente de la Región de Murcia que emita un informe razonado sobre si la planta debe ser considerada una industria especial. En caso afirmativo, ello podría suponer una modificación en la tramitación urbanística del proyecto y, eventualmente, su reubicación en otra zona.
Explosión de una planta de biogás en Oxford
En octubre de 2023, un rayo impactó por la noche contra un depósito de gas verde en una planta de biogás que trataba residuos alimenticios en Oxford (Reino Unido), causando una gran explosión y una «bola de fuego». Se trata de un planta parecida a la que se construye en La Polvorista.
¿Tiene riesgo el ácido sulfhídrico (H2S) en una planta de biogás?
La empresa promotora del proyecto de la planta de biogás de Molina de Segura afirma que la cantidad despreciable presente de H2S (ácido sulfhídrico) es inferior a 2 PPM (partes por millón). Asegura que es inocuo para la salud pública, pero se han producido accidentes mortales por nubes tóxicas de esta sustancia. Por otra parte, estudios realizados en EE.UU. han demostrado que una nube de ácido sulfhídrico puede recorrer hasta más de 2,2 kms en línea recta.
Por tanto, una nube de ácido sulfhídrico podría alcanzar las viviendas de las Señoritas (500m), el colegio CEU (700m), el Mirador de Agridulce 2 (1,2kms), Universidad de Murcia (1,2kms), Los Vientos (1,2kms), Torrealta (1,5kms), Ribera de Molina (1,6kms) y especialmente a todos los trabajadores del Polígono de la Polvorista.
Los efectos para la salud humana del ácido sulfhídrico pueden ser:
- Concentraciones mayores de 100 PPM puede provocar lesiones serias, incluso la muerte.
- Concentraciones mayores de 1.000 PPM puede ser mortal incluso con una simple inhalación.
- Huele a huevos podridos, pero a altas concentraciones es indetectable ya que desinhibe el sentido del olfato.
- Pesa más que el aire, no se dispersa hacia arriba.
- Puede causar corrosión en tuberías y tanques o roturas de equipamiento (esto es muy importante ya que puede causar liberación incontrolada del mismo o de otras sustancias).
Según diversas fuentes, algunos de los tipos de residuos planeados en la planta de biogás de Molina (por ejemplo, alimentos caducados) son de los más ricos generando este componente y pueden tener concentraciones en alguna parte del proceso de generación del biogás de entre 10.000 – 30.000 PPM.
Si se produjese una fuga en ese momento las consecuencias podrían ser catastróficas (recordemos que a partir de 1.000 PPM es mortal con una sóla inhalación). De hecho, durante el proceso, la planta de biogás tendrá que realizar procesos de desulfuración para bajar las concentraciones.
Hay estudios sobre los efectos en la salud en núcleos urbanos cercanos a las plantas de biogás en condiciones de operación normales, es decir, en ausencia de incidentes. Estos estudios son mencionados en un “scoping review” sobre el impacto en la salud del proceso de generación del biogás y concluyen que los efectos sobre la salud de las personas son «considerables».
Uno de esos estudios se llevó a cabo en el estado de Nueva York. Incluyó 15 áreas de población con plantas de biogás cerca y utilizó como población de control 15 áreas con poblaciones de características socio-demográficas similares sin plantas de biogás.
Analizaron el número de visitas a centros de emergencias sanitarias con respecto a afecciones respiratorias. Consideraron sólo visitas con casos graves relacionados con bronquitis crónica, enfisema pulmonar y obstrucción crónica de las vías respiratorias y asma. Las visitas para las poblaciones con plantas cerca fueron significativamente más elevadas que las que no las tenían para todas las enfermedades.
De especial relevancia fueron las visitas para enfisema pulmonar en las que las poblaciones en un radio de 5 kms de las plantas de biogás fueron un 1.820% más elevadas que las de las poblaciones sin plantas cerca.
Oscurantismo municipal
El equipo de gobierno municipal, compuesto por PP y VOX, está poniendo trabas a los concejales en la oposición para acceder al expediente administrativo de la planta de biogás. El grupo socialista ha solicitado copia digital completa del mismo, pero se la niegan. Solo les permiten leer los documentos en la pantalla del ordenador de un funcionario y tomar notas, algo que vulnera sus derechos como concejales en la oposición porque les impide realizar su trabajo.
El alcalde de Molina de Segura, José Ángel Alfonso, debiera saber que los concejales en la oposición tienen derecho a acceder de forma electrónica y telemática a los expedientes administrativos del Consistorio en cumplimiento de las normativas vigentes desde 2021.
La legislación garantiza el derecho de información de los ediles según la Constitución Española, la Ley de Bases de Régimen Local y el Reglamento de Organización y Funcionamiento de las Entidades Locales. La normativa actual, reforzada por el Real Decreto 203/2021, de 30 de marzo, especifica que las consultas a los expedientes deben realizarse de manera electrónica y telemática.
El derecho de los concejales a acceder a la información y documentación municipal está regulado principalmente en la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local (LBRL), y en el Real Decreto 2568/1986, de 28 de noviembre, que aprueba el Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales (ROF). Estas normativas reconocen el derecho de los miembros de las corporaciones locales a obtener del alcalde o presidente, o de la comisión de gobierno, cuantos antecedentes, datos o informaciones obren en poder de los servicios de la corporación y resulten precisos para el desarrollo de su función.
La aprobación del Real Decreto 203/2021 implica que los ayuntamientos deben implementar sistemas que permitan a los concejales acceder electrónicamente a los expedientes administrativos necesarios para el desempeño de sus funciones, garantizando así una mayor transparencia y eficiencia en la gestión pública.
Lo que está haciendo el Ayuntamiento de Molina de Segura con la oposición se aleja de la legalidad y transmite un mensaje a la ciudadanía nada tranquilizador y es ¿qué tienen que ocultar para no facilitar el expediente completo de la planta de biogás?