Los sindicatos CCOO y UGT han exigido este jueves la dimisión inmediata del secretario general de la Consejería de Política Social, Familias e Igualdad tras un discurso pronunciado en un acto institucional del Consejo Económico y Social (CES) que consideran xenófobo, alarmista y profundamente impropio de un cargo público encargado precisamente de promover la convivencia y la integración.
Tal y como contó RRNEWS, el Gobierno de López Miras utilizó el CES para lanzar miedo con un discurso xenófobo.
La intervención tuvo lugar durante la jornada de presentación del informe del CES de España titulado “La realidad migratoria en España. Prioridades para las políticas públicas”, celebrada en la sede del CES de la Región de Murcia. Según denuncian los sindicatos, el alto cargo del Ejecutivo murciano utilizó su turno de palabra para vincular inmigración con inseguridad, presión sobre los servicios públicos y supuestos efectos negativos de los procesos de regularización.
Las palabras provocaron un fuerte malestar entre los asistentes. De hecho, varias personas abandonaron temporalmente la sala en señal de protesta, un gesto poco habitual en un acto institucional y que evidencia el grado de tensión generado por la intervención.
Para CCOO y UGT, la gravedad del episodio no reside solo en el contenido del discurso, sino en quién lo pronunció y en qué contexto. El secretario general de la Consejería de Política Social es el máximo responsable administrativo del departamento encargado de las políticas de integración, convivencia y atención a las personas migrantes.
Los sindicatos lo expresan con claridad: “Quien tiene la responsabilidad de promover la inclusión y la convivencia no puede contribuir a deteriorarla con discursos que alimentan el miedo y la estigmatización”.
Un discurso que choca con los datos
La intervención del alto cargo regional contrasta frontalmente con las conclusiones del informe presentado durante el acto. El propio presidente del Consejo Económico y Social de España, Antón Costas, recordó que la inmigración constituye un fenómeno estructural para la economía y la demografía del país y que, gestionada adecuadamente, representa una oportunidad.
Durante la jornada subrayó una idea que desmonta gran parte del discurso alarmista que a menudo se utiliza en el debate público: “La inmigración, bien gestionada, es una bendición del cielo para nuestra economía y nuestra demografía”.
El informe del CES también recuerda que España ha realizado al menos seis procesos extraordinarios de regularización de personas migrantes bajo gobiernos de distinto signo político, incluidos ejecutivos del Partido Popular. Estas medidas, lejos de generar efectos negativos, han tenido consecuencias positivas desde el punto de vista económico y laboral.
Según el documento, la regularización de trabajadores en situación irregular ha permitido aumentar la afiliación a la Seguridad Social, reducir la economía sumergida, mejorar la recaudación fiscal y reforzar la estabilidad laboral.
Además, el informe señala que no existe evidencia de que estos procesos hayan provocado un “efecto llamada”, uno de los argumentos más repetidos en los discursos políticos restrictivos sobre inmigración.
La economía regional depende del trabajo migrante
Los sindicatos recuerdan además que miles de trabajadores extranjeros sostienen sectores esenciales de la economía de la Región de Murcia, como la agricultura, la hostelería, la construcción o el sector de los cuidados.
Sin esa mano de obra, subrayan, gran parte del tejido productivo regional tendría serias dificultades para funcionar.
Por ello consideran especialmente grave que un alto cargo del Gobierno regional utilice un foro institucional para difundir un discurso que vincula inmigración con problemas sociales, en lugar de contribuir a un debate basado en datos y políticas públicas rigurosas.
Dimisión o responsabilidad política
Ante lo ocurrido, CCOO y UGT han reclamado la dimisión inmediata del secretario general de la Consejería de Política Social, al considerar que su intervención resulta incompatible con las responsabilidades del cargo.
Pero la presión no se limita a ese puesto. Los sindicatos advierten de que si ese discurso refleja una posición conocida o avalada por la consejera de Política Social, Familias e Igualdad, entonces la responsabilidad política debería extenderse también a la titular del departamento.
La polémica vuelve a colocar al Ejecutivo regional de López Miras en el foco del debate público, en una comunidad donde la inmigración no es un fenómeno marginal, sino una pieza clave del modelo económico.
El PP endurece su discurso ante la subida de VOX
El episodio evidencia además el endurecimiento del discurso político sobre inmigración en algunos ámbitos institucionales, incluso en espacios que tradicionalmente han buscado promover análisis técnicos y consensos sociales, como el Consejo Económico y Social.
Para las organizaciones sindicales, convertir la inmigración en un instrumento de confrontación política supone un riesgo para la convivencia en una región marcada por una fuerte diversidad cultural y laboral.
Por ello insisten en la necesidad de que las políticas públicas se basen en datos, derechos y planificación, y no en discursos que, a su juicio, contribuyen a generar miedo y división social.
Mientras tanto, el Ejecutivo murciano guarda silencio sobre una polémica que ya ha trascendido el ámbito sindical y que vuelve a abrir una pregunta incómoda: qué modelo de convivencia quiere promover realmente el Gobierno regional en una comunidad profundamente marcada por la inmigración.