La Consejería de Presidencia de la Región de Murcia ha confirmado a RRNEWS que no ha ejecutado ni un solo euro de la partida de 100.000 euros prevista en los Presupuestos de 2024 bajo el nombre “Actuaciones Defensa de la Unidad de España”. La respuesta llega tras una solicitud de acceso a la información pública presentada por este medio de comunicación, al amparo de la Ley de Transparencia autonómica.
La resolución detalla que, aunque el proyecto presupuestario 52567 fue aprobado con esa finalidad, el gasto ejecutado es de 0,00 euros. Y añade algo más llamativo: el 84% del dinero (83.870 euros) ha sido transferido a otras partidas de naturaleza muy distinta, mientras que solo 16.130 euros permanecen pendientes de ejecución sin planes específicos.
De la “unidad de España” a arreglar fachadas
Según el desglose remitido por la Administración regional a RRNEWS, el dinero de esta partida se ha destinado a:
- Conservación de la fachada de la Casa Díaz Cassou: 8.870 euros.
- Campañas de comunicación institucional no relacionadas con la unidad de España: 50.000 euros.
- Gastos internos de la Secretaría General de la Consejería de Empresa, Empleo y Economía Social: 25.000 euros.
Es decir, ni marchas, ni jornadas, ni seminarios, ni querellas, ni difusión del patriotismo murciano. Lo que se prometió como una gran cruzada institucional de PP y VOX en defensa del orden constitucional ha quedado reducido a movimientos contables y necesidades ordinarias del Gobierno autonómico.
Una exigencia de VOX sin consecuencias
La existencia de esta partida tiene un origen claro. Fue VOX quien exigió su inclusión en los Presupuestos de 2024 durante las negociaciones para apoyar al Gobierno del PP en la Asamblea Regional. Según declaró el partido entonces, el objetivo era combatir “los horrores del independentismo catalán” y promover desde la Región de Murcia acciones judiciales, manifestaciones pacíficas, conocimiento de la historia de España y promoción de la cultura y tradiciones españolas.
Todo quedó recogido en el proyecto 52567, que preveía actividades dirigidas “a la población en general” para “resaltar la contribución de la Región de Murcia respecto a la unidad de España”. El envoltorio estaba claro: 100.000 euros de dinero público al servicio de una causa nacional.
La realidad, sin embargo, es otra. La partida ha servido para tapar otras necesidades más mundanas. Y ni el PP ha dado explicaciones ni VOX ha reclamado el incumplimiento de su propia medida estrella.
De bandera política a papel mojado
Este episodio ilustra con claridad el uso puramente simbólico que a veces se hace del presupuesto público. La bandera de España ondeó fuerte durante las ruedas de prensa de presentación del acuerdo PP-VOX. Pero cuando llegó la hora de gestionar, se guardó discretamente en un cajón.
Lo que comenzó como una declaración solemne de defensa del orden constitucional ha terminado en una operación de reubicación presupuestaria sin rastro de patriotismo. La unidad de España, al menos en la Región de Murcia, no ha recibido ni un euro de los cien mil prometidos. Eso sí: los techos se han arreglado, las campañas han salido, y los servicios administrativos han seguido funcionando.
Todo esto debería llevarnos a una reflexión más amplia. Mientras la Región de Murcia afronta problemas estructurales, sus señorías en la Asamblea Regional dedican horas y horas de debate a este tipo de ocurrencias simbólicas que luego ni siquiera se materializan.
Ni marchas, ni querellas, ni historia ni tradición. De fomentar el amor a la patria a arreglar fachadas. Así se esfuman los grandes gestos cuando toca gestionar de verdad.