Murcia respiró aire contaminado durante más de la mitad de 2025 sin que exista constancia pública de que el Ayuntamiento activara el protocolo municipal previsto para proteger la salud de la población. Así lo denuncia MurciaLab, tras analizar los datos oficiales del Índice de Calidad del Aire (ICA) publicados por la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.
Según este análisis, 191 de los 365 días del año registraron una calidad del aire clasificada como regular, desfavorable, muy desfavorable o extremadamente desfavorable. Es decir, más de la mitad del año la población estuvo expuesta a niveles de contaminación asociados a efectos adversos sobre la salud, sin que exista información accesible que permita verificar la activación y aplicación efectiva del protocolo municipal.
Los datos revelan además un hecho especialmente significativo: en todo 2025 no se registró ningún día con calidad del aire considerada “buena” en el municipio, de acuerdo con la clasificación oficial del ICA. Solo 174 días alcanzaron una calidad del aire razonablemente aceptable.

El desglose de los episodios más graves dibuja un escenario de exposición prolongada. Durante el año se contabilizaron tres días con calidad del aire extremadamente desfavorable y siete muy desfavorables, los niveles más altos del índice. A ellos se suman 75 días catalogados como desfavorables, lo que, según MurciaLab, configura un problema persistente y no puntual.
Tráfico y contaminación urbana
Los contaminantes responsables de los peores episodios tienen un claro origen urbano. Las partículas finas PM2.5 registraron 99 días con calidad del aire regular o peor; el ozono troposférico, 53 días; y las partículas PM10, 39 días. Se trata de contaminantes estrechamente vinculados al tráfico, la combustión y determinadas actividades urbanas.
La evidencia científica asocia la exposición continuada a estos contaminantes con el agravamiento de enfermedades respiratorias y cardiovasculares, un aumento de ingresos hospitalarios, accidentes cerebrovasculares y un mayor gasto sanitario. Los efectos son especialmente graves en población infantil, personas mayores y personas con patologías previas.

Protocolo obligatorio, aplicación opaca
La normativa vigente atribuye a la Comunidad Autónoma la detección y comunicación de los episodios de contaminación, mientras que la activación del protocolo municipal y la adopción de medidas corresponde al Ayuntamiento de Murcia.
Ese protocolo contempla actuaciones preventivas e informativas, pero también medidas concretas como la prohibición de quemas agrícolas, la gratuidad de aparcamientos disuasorios y del transporte público, restricciones al tráfico privado o limitaciones de actividades que generen polvo.
Sin embargo, MurciaLab denuncia que no existen datos públicos que permitan saber cuándo se activó formalmente el protocolo en 2025, qué medidas se aplicaron ni durante cuánto tiempo. La asociación ha solicitado esta información tanto al Ayuntamiento como a la Comunidad Autónoma, sin haber recibido hasta ahora documentación que acredite la activación efectiva del protocolo.
Salud pública y transparencia
Para MurciaLab, la ausencia de información verificable en un contexto de más de medio año con calidad del aire no favorable apunta a un problema estructural de gestión, prevención y transparencia institucional, con consecuencias directas sobre la salud de la ciudadanía.
“Respirar no es negociable. Cumplir la ley, tampoco”, subraya la asociación, que reclama explicaciones públicas y una aplicación real y transparente de los protocolos previstos.
El análisis realizado se basa en los ICA horarios oficiales publicados por la Comunidad Autónoma, ya que el índice diario dejó de difundirse de forma directa. MurciaLab ha aplicado una metodología técnica estándar de agregación diaria, de forma homogénea para todo el año 2025, con el objetivo de reconstruir una visión completa de la calidad del aire en el municipio.