La vivienda se ha convertido en uno de los principales factores de presión social en la Región de Murcia, sin que el Gobierno autonómico haya articulado, por ahora, una respuesta eficaz a un problema que se agrava año tras año. Los últimos datos disponibles confirman un escenario de encarecimiento acelerado, sostenido y generalizado, especialmente en el mercado de segunda mano, mientras la oferta sigue sin crecer al ritmo necesario.
Según el último informe de precios del portal inmobiliario Idealista, el valor de la vivienda usada en la Región de Murcia aumentó un 23,6% interanual, situando el precio medio en 1.704 euros por metro cuadrado. Solo en el último trimestre el incremento fue del 9,6%, y respecto al mes anterior, del 2,4%. Con estos datos, el mercado regional se encuentra ya a apenas un 4,6% del máximo histórico alcanzado en septiembre de 2006, en plena burbuja inmobiliaria, un umbral que todo apunta a que será superado en los próximos meses.
A pesar de este fuerte repunte, la Región sigue lejos de los territorios con los precios absolutos más elevados. San Sebastián lidera el ranking nacional con más de 6.400 euros por metro cuadrado, seguida de Madrid (por encima de los 5.800 euros) y Barcelona (5.144 euros). Palma de Mallorca completa el grupo de cabeza con 5.086 euros. No obstante, el problema murciano no es tanto el nivel absoluto de precios como la velocidad a la que están subiendo, muy por encima de salarios y capacidad adquisitiva.
En la capital regional, el precio medio se sitúa en 1.539 euros por metro cuadrado, tras una subida del 12,3% en el último año. Sin embargo, el municipio más caro no es Murcia. Torre Pacheco lidera el ranking autonómico con 2.572 euros por metro cuadrado, seguida de San Pedro del Pinatar (2.434 euros) y La Manga (2.335 euros). En el extremo contrario, Pliego presenta el precio más bajo, con 591 euros por metro cuadrado.
Las mayores subidas se han registrado en Fuente Álamo (41,7%), San Pedro del Pinatar (38%) y Torre Pacheco (36,1%). Por el contrario, Mula es el municipio donde más se moderan las expectativas, con una caída del 2%, seguida de Caravaca de la Cruz (-0,9%) y Villanueva del Río Segura (-0,7%).
2025: el mayor encarecimiento de España
Si los datos de Idealista ya dibujan un panorama preocupante, el informe La vivienda de segunda mano en 2025, elaborado a partir del Índice Inmobiliario de Fotocasa, confirma que la Región de Murcia atraviesa el mayor proceso de encarecimiento de toda España. En 2025, el precio de la vivienda usada se disparó un 29,6%, el incremento más alto del país y también el mayor registrado en la Comunidad desde que existen datos.
El año se cerró con un precio medio de 1.924 euros por metro cuadrado, 439 euros más que en 2024. Pese a ello, el coste regional sigue siendo sensiblemente inferior a la media nacional, situada en 2.879 euros, una diferencia que se explica más por el retraso histórico del mercado murciano que por una contención real de los precios.
La Región de Murcia encabezó el ranking nacional de subidas, muy por delante de la Comunidad Valenciana (24,4%), Asturias (24%), Cantabria (22,9%), Andalucía (22,2%) y Madrid (21,7%). En el lado opuesto, los incrementos más moderados se registraron en Navarra (8%), Castilla-La Mancha (5,2%) y La Rioja (1,5%).
El informe destaca que los datos de la Región de Murcia confirman «el cambio de ritmo iniciado en 2023 y sostenido en 2024, culminando en un cierre de año con tasas claramente por encima del 20%», una tendencia que no ha sido acompañada por políticas públicas estructurales capaces de frenar la escalada.
Subidas generalizadas y municipios tensionados
El estudio analiza 28 municipios de la Región, con subidas en 27 de ellos. Solo Fortuna registra un descenso, del 8,5%. La mayor subida interanual corresponde a La Manga del Mar Menor, con un 46,8%, seguida de San Javier (45,9%) y Los Alcázares (38,2%). También destacan Alhama de Murcia (36,6%), Águilas (35,9%), San Pedro del Pinatar (35,4%) y Torre Pacheco (28%).
En términos absolutos, La Manga del Mar Menor (3.104 euros/m2) y Los Alcázares (3.064 euros/m2) superaron en 2025 la barrera de los 3.000 euros por metro cuadrado, mientras que por debajo de los 1.000 euros se sitúan Calasparra, Fortuna, Abarán, Cehegín, Yecla, Santomera y Ceutí.
En las principales ciudades, Murcia capital alcanza los 1.957 euros por metro cuadrado, Cartagena los 1.892, Lorca los 1.423, Molina de Segura los 1.282, Caravaca de la Cruz los 1.075 y Yecla los 940 euros.
Un problema estructural sin respuesta política
Desde Idealista, su portavoz Francisco Iñareta atribuye esta situación a un déficit estructural de vivienda. «falta vivienda y los números son claros», sostiene. Tras la crisis de 2008, recuerda, España no ha recuperado su capacidad de producción, arrastrando una infraproducción crónica. El Banco de España estima este déficit en 700.000 viviendas, una brecha que sigue ampliándose.
Inacción del Gobierno regional
Mientras tanto, en la Región de Murcia, el Gobierno autonómico presidido por Fernando López Miras mantiene las competencias en vivienda sin que se hayan desplegado políticas ambiciosas de promoción pública, alquiler asequible o movilización de vivienda vacía. El resultado es un mercado cada vez más inaccesible para jóvenes, familias con rentas medias y colectivos vulnerables, en un contexto de salarios que no crecen al mismo ritmo que el precio del suelo y de los inmuebles.
El Gobierno regional no ha activado los mecanismos de regulación de los precios del alquiler en las denominadas zonas tensionadas, pese a disponer de competencias para hacerlo al amparo de la legislación estatal vigente. Esta decisión ha dejado al mercado completamente en manos de la oferta y la demanda, incluso en los municipios donde el encarecimiento de la vivienda es más acusado.
Tampoco se han impulsado medidas para blindar el suelo público y garantizar su destino prioritario a la construcción de vivienda protegida, una herramienta clave para incrementar el parque público y contener los precios a medio y largo plazo. La ausencia de esta protección ha facilitado que el suelo de titularidad pública pueda terminar orientándose a desarrollos privados, sin asegurar retornos sociales en forma de vivienda asequible.
A ello se suma un dato especialmente relevante: durante los ocho años de mandato del actual presidente autonómico, Fernando López Miras, no se ha promovido ninguna vivienda de promoción pública desde la Comunidad Autónoma. Es más, según el Ministerio de Vivienda, la Región de Murcia deberá devolver alrededor de 20 millones de euros procedentes de fondos europeos destinados a vivienda asequible ya que solo se habían construido cinco viviendas de las 566 comprometidas con Bruselas.
¿Qué ha hecho el Gobierno murciano en materia de vivienda? Aprobar una Ley de Vivienda Asequible que estipula precios de 170.000 euros para viviendas de 90 m2.
Con los precios marcando máximos históricos y sin señales de corrección, la vivienda se consolida como una de las grandes asignaturas pendientes del Ejecutivo regional. Un problema que ya no es coyuntural ni atribuible únicamente al mercado, sino que evidencia una prolongada inacción política en un ámbito clave para el bienestar social y el acceso a derechos básicos en la Región de Murcia.