La Policía Nacional ha desmantelado en Los Alcázares (Murcia) un taller mecánico clandestino en el que varios ciudadanos extranjeros en situación irregular eran obligados a trabajar en condiciones extremas, por un salario indigno y sin ningún tipo de protección. La operación se saldó con la detención del hombre que regentaba la actividad, acusado de delitos contra los derechos de los trabajadores y de favorecimiento de la inmigración ilegal, según informó la Jefatura Superior de Policía de la Región de Murcia
El taller funcionaba en un cortijo en ruinas, sin infraestructuras básicas ni medidas mínimas de seguridad. Las reparaciones se realizaban directamente sobre un suelo de tierra, sin acceso a agua corriente y sin higiene. Los trabajadores tenían que costearse su propio material de protección, inexistente en el lugar, según la inspección conjunta realizada por la Policía Nacional y la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Murcia
Jornadas extenuantes por 10 euros al día
La investigación, desarrollada por unidades especializadas en la lucha contra la trata con fines de explotación laboral, permitió constatar que los empleados -tres de ellos identificados durante la inspección- trabajaban sin contrato, sin alta en la Seguridad Social y sin descansos reglamentarios. Su salario era de 10 euros al día, una cantidad que en ningún caso cubre las horas invertidas ni las tareas desempeñadas
Además, según la información oficial, en caso de enfermedad no solo no se les reconocía derecho alguno, sino que eran sancionados económicamente, un indicio más del control abusivo al que estaban sometidos.
Un caso más de explotación en la economía sumergida
La Policía Nacional subraya que esta intervención forma parte de las actuaciones contra redes que emplean a personas en situación vulnerable, especialmente extranjeros sin documentación, con el objetivo de obtener mano de obra extremadamente barata y sin derechos. Esta práctica, habitual en entornos donde la economía sumergida encuentra huecos para operar, suele ir acompañada de graves riesgos para la salud y la integridad de los trabajadores.
En este caso, el lugar carecía de cualquier medida de seguridad laboral: sin equipos de protección, sin instalaciones adecuadas, sin higiene y sin control alguno sobre productos o herramientas. Un escenario que encaja con los patrones más severos de explotación laboral documentados en el país.
Detenido el supuesto responsable
Tras la actuación conjunta, el hombre que dirigía el taller fue arrestado e imputado por delitos contra los derechos de los trabajadores y por favorecimiento de la inmigración ilegal, al emplear de manera deliberada a personas en situación irregular, según informa la Policía Nacional