Decenas de embarcaciones fondeadas, altavoces vomitando reguetón a todo volumen, cubiteras flotantes llenas de alcohol barato y cuerpos al sol en posición horizontal: el Mar Menor ha vuelto a vivir este fin de semana una de sus estampas más castizas y veraniegas, que combina la destrucción ecológica con la devoción por el desfase.
“Es como la romería del Rocío, pero sin vírgenes, sin respeto y con más orina en el agua”, han explicado varios testigos desde la orilla, visiblemente emocionados al ver que la laguna salada aún puede albergar vida… aunque solo sea humana y etílica.
Ante las imágenes de botellones náuticos con lanchas amarradas unas a otras en frágiles orgías flotantes de gasolina, cerveza y pachanga, la Consejería de Medio Ambiente ha decidido no intervenir por respeto a la libertad individual, la tradición regional y el derecho constitucional al desmadre estival.
“No es contaminación, es identidad costumbrista”
Fuentes del Gobierno regional han asegurado que los botellones acuáticos no vulneran ninguna normativa vigente, ya que “el agua ya estaba bastante mal antes” y “el nitrato de la Estrella Levante no cuenta como vertido agrícola”. Además, subrayan que “mientras no se use espuma de discoteca ni se instalen carpas sobre boyas protegidas, todo está dentro de la legalidad creativa”.
“El Mar Menor es de todos, sobre todo de los que tienen zodiac con altavoces JBL y altísimo poder pulmonar”, ha declarado un portavoz de la Consejería de Turismo, quien ha propuesto incluir los botellones acuáticos en el catálogo de Fiestas de Interés Turístico Internacional.
La Guardia Civil patrulla en modo avión
Mientras vecinos y ecologistas alertan de que “el Mar Menor no necesita más agresiones, sino menos flota de borrachos”, las patrullas de vigilancia costera han adoptado una estrategia innovadora: observar desde lejos y fingir ser parte del decorado.
“Les hemos visto pasar despacio, saludando y con la sirena apagada, como si fueran una carroza de Carnaval náutico”, denuncia un vecino de Santiago de la Ribera que ya ha perdido la cuenta de los vasos de plástico que le llegan flotando a la orilla como mensajes de una civilización decadente.
Por su parte, la Confederación Hidrográfica del Segura ha emitido un comunicado oficial en el que declara que “todo lo que flote es competencia de otro organismo”, y que ellos solo intervienen si el alcohol viene canalizado.
Próximamente: regatas con botellón y competiciones de “meadero sincronizado”
Ante el éxito popular de estas concentraciones lúdico-etílicas, el Gobierno regional estudia incluir el botellón flotante como disciplina oficial en los Juegos Náuticos del 1200 aniversario de Murcia, junto a la pesca de microplásticos y el remo con garrafa de 5 litros.
El evento contará con patrocinio institucional, DJ residente del Instituto de Turismo y merchandising oficial: camisetas con el lema “El Mar Menor es de todos… menos del sentido común”.