Nueva grieta en el socialismo murciano. La concejala Lara Hernández ha anunciado públicamente su salida del Grupo Municipal Socialista del Ayuntamiento de Alcantarilla para pasar a formar parte del Grupo Mixto como no adscrita. Lo hace, según explica en un comunicado, por «meses de presiones» y «ataques personales» tras haber apoyado la candidatura de Diego Conesa en las primarias del PSRM que finalmente ganó Francisco Lucas.
En una entrevista concedida tras su salida del grupo municipal socialista, denuncia la existencia de “formas autoritarias”, “manipulación de censos”, campañas de “acoso y derribo” y un sistema interno que “tritura personas” y “expulsa a quien no se pliega”.
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“He cumplido mi palabra. No me he vendido. No me he callado. Y no me han comprado”, escribe en un mensaje de despedida tan crudo como directo. También lanza dardos a quienes posan en fotos con el PP mientras diluyen el papel de la oposición: “Nuestra propia gente ya casi no nos distingue”.
Su decisión no es repentina, asegura. Fue germinada durante meses, desde que apoyó la candidatura de Diego Conesa en las primarias del PSRM. A partir de ahí, empezó el castigo: “Se me intentó coaccionar para que no estuviera con él. Precisamente por eso lo estuve aún más. A partir de ahí, se me echaron las cruces. Y echar las cruces significa hacerte el vacío, quitarte la portavocía, apartarte de comisiones…”.
Pero lo más grave, según relata, fue la campaña interna contra Conesa. “Se vertieron bulos personales para convencer a la gente de que no era la persona adecuada”, asegura. Prefiere no dar detalles por respeto a su vida personal, pero insiste: “Fue una campaña sucia. Horrible”.
“En el PSRM hay mafias internas y agrupaciones que votan en bloque”
El momento más duro de la entrevista llega cuando pronuncia sin rodeos una palabra que pocos se atreven a decir en voz alta dentro del partido: mafia. “No quiero utilizar la palabra, pero sí la voy a utilizar: hay mafias dentro del partido. Agrupaciones que votan en bloque, donde se engordan artificialmente los censos para favorecer a un candidato”. Y añade: “Esto hace mucho tiempo que ocurre y se permite. Lo estoy diciendo como suena”.
“El PSRM tritura personas. Y Diego Conesa ha sido triturado”
La ex concejala no se anda con rodeos al valorar el trato que ha recibido y el que, según ella, ha sufrido también Diego Conesa: “El PSRM tritura personas. Se exprime a la gente y cuando ya no les sirve, se la desecha. A Diego se le ha triturado. Y duele ver cómo compañeros que lo saben, se callan”.
Denuncia que ni uno solo de los miembros del equipo de Conesa ha sido integrado en los órganos del partido tras las primarias: “Casi el 48% de la militancia quedó fuera. ¿Qué clase de unión es esa?”.
“He dicho que no me gustan los corruptos ni los puteros, y si son de mi partido, me gustan menos”
Asegura que ha sido presionada para dimitir y que, pese al desgaste, no piensa irse a casa. “Estoy aquí porque la gente me votó para representar una izquierda combativa, no para callar. He dicho lo que pienso, incluso cuando he estado sola”.
Reconoce que soltó un exabrupto en una asamblea reciente, por el que ya ha pedido disculpas, pero insiste: “Esa no fue la gota. Me han llevado al límite durante meses. Por decir que no me gustan los corruptos ni los puteros. Y si son de mi partido, me gustan menos todavía”.
“En el PSOE también hay machismo. Y mujeres machistas”
Hernández también denuncia el uso oportunista del feminismo en el partido: “Nos utilizan mientras servimos para la foto. Pero cuando molestamos, desaparecen. El PSOE ha hecho los mayores avances en igualdad, sí, pero también hay machismo dentro. Y también mujeres machistas que agachan la cabeza y tragan”.
“Me bajo del burro. Un partido no puede estar por encima de las personas”
Recuerda una frase que escuchó en una reunión interna y que la marcó: “La secretaria de organización dijo textualmente que el partido está por encima de las personas. Yo, sinceramente, ahí me bajé del burro. Eso no puede ser”.
«Más socialista que nunca»
Lejos de renegar de sus siglas, Hernández reivindica su legado ideológico: “Seguiré siendo socialista toda mi vida. No me siento menos socialista por esto, sino más coherente con lo que creo”. Y remata con un mensaje para quienes busquen etiquetarla como tránsfuga: “No cambio de siglas ni de principios. Me mantengo exactamente donde siempre he estado”.
La concejala critica abiertamente que compañeros de partido hayan renunciado a sus convicciones para medrar políticamente: “Vi cómo algunos optaron por plegarse a ese modelo para escalar, y eso no tiene nada que ver con el socialismo que yo entiendo”.
Un adiós que no es retirada
Pese a su salida del grupo, Hernández confirma que seguirá como concejala hasta el final del mandato. “No me voy. No me rindo. Solo cambio de espacio para seguir defendiendo lo mismo. Sigo en el mismo lado de siempre: el de quienes creen en la justicia social, en la igualdad y en la política con palabra”.
La ruptura de Lara Hernández no es un caso aislado, sino el último síntoma de la fractura del PSOE murciano tras la defenestración de Diego Conesa y la consolidación de una ejecutiva regional que, según muchas voces críticas, ha abandonado el debate político por la disciplina interna. A partir de ahora, su voz será aún más libre. Y, probablemente, también más incómoda.