746.013 raciones de frutas y hortalizas se están repartiendo en 367 colegios murcianos durante este tramo final del curso escolar 2024/2025. La campaña, dotada con 421.000 euros de dinero público, pretende fomentar hábitos saludables entre más de 72.000 escolares de Primaria y Educación Especial. El objetivo es loable: luchar contra la obesidad infantil y promover una alimentación equilibrada. Lo que ya no es tan saludable es el origen de parte de esa fruta: Sudáfrica, a 10.000 kilómetros de distancia.
Sí, han leído bien. Los niños de la Región están comiendo peras procedentes del Cabo Occidental (Western Cape), en Sudáfrica. Mientras tanto, el Gobierno regional se hace fotos, reparte discursos y se llena la boca de proclamas en defensa de los agricultores murcianos.

Las mismas peras en Aragón
Se trata de las mismas cajas de peras que esta repartiendo el Gobierno de Aragón, presidido por Jorge Azcón, (del PP) en sus colegios. Allí, la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA) no ha dudado en mostrar su indignación por el reparto de peras sudafricanas y naranjas de Egipto en centros escolares. En la Región de Murcia, sin embargo, ni un atisbo de protesta por parte de las organizaciones agrarias.
¿Qué reparte exactamente el programa?
El programa incluye productos como manzana, pera, plátano, tomate cherry, ciruela, albaricoque, nectarina, melón, sandía y zanahoria.
No hay ningún requisito que obligue a comprar producto local o de temporada. El objetivo es que los niños prueben el mayor número de frutas posible. Lo barato y lo disponible gana la partida. ¿La sostenibilidad? Bien, gracias. El transporte de frutas desde Sudáfrica hasta Europa implica recorrer más de 10.000 kilómetros, generalmente por vía marítima. Este trayecto genera emisiones significativas de CO₂. Por ejemplo, se estima que el transporte de una pera desde Sudáfrica a la UE emite aproximadamente 13 gramos de CO₂ por unidad.
Cuando los hechos contradicen los discursos
La consejera de Agricultura, Sara Rubira, presentó el programa la semana pasada en el CEIP La Flota de Murcia, destacando que se trata de una medida que “contribuye a configurar hábitos alimentarios saludables y a garantizar la igualdad de oportunidades”.

Lo que no dijo -ni parece importarle- es que en la práctica se está ignorando a la agricultura murciana en un programa que debería estar precisamente pensado para ayudarla. El programa forma parte de las estrategias de la Política Agraria Común (PAC), que incluyen entre sus objetivos el fortalecimiento del tejido agrario local.
Pero aquí, en vez de crear una red regional de distribución con producto de proximidad, se adjudica el contrato a una empresa externa y se importa fruta desde el hemisferio sur. Un sinsentido ecológico y económico pagado con fondos públicos.
Un problema añadido es que muchos colegios no cuentan con cámaras de frío para el almacenamiento de la fruta. Otros han decidido no participar el programa de reparto de fruta y verdura por los residuos plásticos que generaba. «En una ocasión trajeron apio» relata una maestra. «Y a ver cómo le das eso a los niños».
Fruta sudafricana con sello institucional
El programa europeo nació con una intención clara: mejorar la salud infantil y apoyar al sector primario local. Pero al menos en la Región de Murcia, se está aplicando de forma que ni apoya al agricultor regional ni garantiza una cadena de suministro sostenible.
La consejera de Agricultura, Sara Rubira, destacó en la presentación que el reparto es “homogéneo, equitativo y pensado para combatir la obesidad”. Nadie niega el valor de repartir fruta. Pero cuando la fruta viene del otro lado del mundo y se ignora la que se cultiva en casa, el programa se convierte en un escaparate de contradicciones.
El Gobierno regional debiera explicar por qué no se exige que la fruta y verdura a repartir sea murciana o, al menos, española. Las peras que se están repartiendo en colegios murcianos proceden de Sudáfrica, pero también de Italia.
RRNEWS ha pedido explicaciones al Gobierno regional a través del departamento de prensa de San Esteban y a través del departamento de prensa de la Consejería de Agricultura. Y, aunque no es lo habitual, han respondido. Desde la Agricultura justifican que se hayan servido peras de Sudáfrica porque en este momento no hay peras nacionales «y se trata de dar a probar a los niños el mayor número posible de frutas».
Si es así, bastaría con que ofreciesen frutas de temporada en la Región de Murcia y España: albaricoques, cerezas, nísperos, melocotones y nectarinas.

Desde Ecologistas en Acción afirman que el dinero público «debiera ir destinado a proyectos locales y preferiblemente cultivo ecológico» y denuncian que «va a las grandes empresas de exportación, que no necesitan subvenciones, en detrimento de los pequeños agricultores locales que están asfixiados».
La pera murciana puede esperar
Se da la circunstancia de que la Región de Murcia es una destacada productora de peras, especialmente de la variedad Ercolini, reconocida por su sabor dulce y textura jugosa.
Jumilla, en el Altiplano murciano, es el principal núcleo de producción, con aproximadamente 1.200 hectáreas dedicadas al cultivo de perales. Además, cerca del 20% de esta superficie corresponde a producción ecológica certificada . Que desde los comedores escolares murcianos se prioricen peras sudafricanas no es solo una anécdota: es un síntoma de cómo se gestiona lo público en la Región de Murcia.
¿Quién reparte la fruta?
A pesar de que durante años PROEXPORT -la poderosa patronal hortofrutícola murciana- gestionó este programa, ya no es la entidad adjudicataria en la Región de Murcia. Este curso, el contrato lo ganó la empresa valenciana Fruta y Verduras Massanassa S.L. por un importe de 421.000 euros.
Es una distribuidora que, como es lógico, cumple con los requisitos legales del concurso pero que, en este caso, está trayendo fruta del otro lado del planeta.
Al concurso se presentaron tres empresas: Cortijo Cuevas S.L., Massanassa S.L. y Proexport. Ganó Massnassa cuya oferta económica fue inferior a Proexport.
La ironía es doble: ni la fruta es local, ni la empresa adjudicataria tampoco. Pero el mensaje institucional sigue hablando de “impulso al sector primario”, “defensa del producto regional” y otras frases grandilocuentes en defensa de los agricultores de la Región de Murcia.
Proexport: sin programa en Murcia, reina en Madrid
La asociación Proexport, que ya no reparte fruta en Murcia, sí lo está haciendo en la Comunidad de Madrid. Ha resultado adjudicataria del Programa Escolar de Consumo de Frutas y Hortalizas de la UE para el curso 2024/2025, con una dotación de 2 millones de euros.
En total, servirá fruta a más de 1.000 centros educativos madrileños, mientras en la Región de Murcia se ha quedado fuera. ¿Y qué fruta repartirá allí? ¿Será murciana o española, al menos? Desde PROEXPORT aseguran que intentan de manera prioritaria que sea murciana o española, aunque no siempre encuentran y se ven obligados a buscarla en países terceros.
Incoherencia manifiesta
Mientras la Región de Murcia reparte fruta de Sudáfrica en los comedores escolares pagados con fondos públicos, el presidente Fernando López Miras no pierde ocasión para aparecer ante las cámaras exigiendo agua del Trasvase Tajo-Segura «para salvar la agricultura murciana». Una defensa encendida del campo que se desinfla en cuanto hay que tomar decisiones reales: como, por ejemplo, comprar producto local y ponerlo en los platos de los escolares murcianos.