Para comprar una vivienda modesta en la Región de Murcia, una familia media tendría que dedicar más de cuatro años completos de salario. Sin gastar en nada más. Ni comida, ni luz, ni ropa, ni colegio. Solo ladrillos.
Así lo revela un informe del portal Idealista, que sitúa el precio medio de una vivienda de dos habitaciones en 130.813 euros, frente a unos ingresos netos anuales de 31.262 euros por hogar. El cálculo es fácil y doloroso: 4,2 años de sueldo íntegro solo para pagar la vivienda.
En el caso de la ciudad de Murcia, el esfuerzo es ligeramente inferior: 3,7 años de ingresos, gracias a su renta media más alta (34.694 euros anuales) y un precio medio del piso algo más bajo (127.678 euros).
Comprar es difícil, pero alquilar es peor
Y si comprar es complicado, alquilar tampoco se queda atrás. En la capital murciana, el alquiler se lleva ya el 22% de los ingresos familiares, un punto más que hace cinco años. Un crecimiento lento pero constante, que muestra que el esfuerzo para acceder a una vivienda no ha dejado de aumentar.
El informe de Idealista recuerda que, aunque los sueldos han subido, el precio de los alquileres ha subido aún más, impulsado por la alta demanda y la falta de oferta disponible. Mientras tanto, el esfuerzo para pagar una hipoteca se ha suavizado algo gracias a la bajada de los tipos de interés.
A nivel estatal, los datos son reveladores:
- Hipoteca media: 14% de los ingresos familiares (un punto menos que hace cinco años).
- Alquiler medio: 35% de los ingresos (tres puntos más que en 2020).
Cambiar de casa es lo que más encarece el alquiler
Otro dato preocupante del informe es que quienes cambian de vivienda sufren un sobrecoste mucho mayor que quienes mantienen su alquiler.
El ejemplo más dramático está en Barcelona: una familia que firmó su alquiler en 2020 destinaba un 34% de sus ingresos a la renta. Hoy, si tiene que mudarse y volver al mercado, tendría que pagar un 49% de su salario solo en alquiler. Son 15 puntos más en cinco años.
Otras ciudades como Palma, Valencia, Málaga o Madrid también han visto cómo los nuevos contratos implican un esfuerzo muy superior al de hace solo un lustro.
En Murcia, aunque el informe no especifica la diferencia exacta para los nuevos contratos, la tendencia nacional apunta a una subida clara y sostenida.