En los árboles colgaban los cuerpos de negros. Así se clausuraba un linchamiento racial. Fue una estampa de la violencia inherente a la larga era de la esclavitud negra en los territorios sureños de los Estados Unidos. El sociólogo William du Bois dedicó estudios clásicos a la vida y sufrimientos de la población negra norteamericana y su terrible discriminación a inicios del siglo XX.
“Strange fruit hanging from the poplar trees / Extraña fruta colgando de los álamos”. Strange Fruit la cantó por primera vez Billie Holiday en 1939, y desde entonces, la voz grave y contenida de aquella denuncia de la violencia racista sigue aun navegando en el tiempo. Las posteriores interpretaciones de Nina Simone, y más recientemente de Cassandra Wilson, han actualizado ese dolor hiriente que transmite el poema.
“Here is a strange and bitter crop / Aquí hay una cosecha extraña y amarga”.
Strange Fruit en Torre Pacheco: entre el 11 y 14 de julio de 2025, escuadristas ultraderechistas convocan una cacería de inmigrantes marroquíes, con asaltos a negocios y palizas. Strange Fruit en Ceuta: la crisis migratoria de finales de agosto de 2026 es convertida en “una invasión” por la derecha y ultraderecha española y se suceden las agresiones, persecuciones y otras violencias contra inmigrantes marroquíes.
La temperatura racista se eleva peligrosamente. El millón de marroquíes residentes en España dicen sentir la hostilidad a su alrededor. Se llega al insulto y el desprecio y a veces a la violencia. Brutal agresión a un marroquí en Mula: “Moro de mierda, vas a pagar por lo de Ceuta y Melilla” (11 de septiembre de 2026).
Strange Fruit.
La experiencia fascista del periodo de entreguerras se sostuvo sobre la violencia. Constituyó militantes políticos dispuestos a perpetrar linchamientos raciales. Socializó e incluyó consiguió normalizar la violencia como negación de la diferencia. Torre Pacheco, Ceuta: laboratorios en los que la ultraderecha española ensaya el que la violencia racial sea una posibilidad a la que habituarse.
La violencia es el medio para la instauración del derecho. Allá donde las fuerzas ultraderechistas acumulan poder político se anuncia la nueva verdad jurídica. “Prioridad nacional” abandera Vox en España. “Remigración” defienda la victoriosa Alternativa para Alemania en Sajonia-Anhalt. Términos para defender el retorno forzoso o incentivado de inmigrantes y sus descendientes a sus países de origen. Razón no le falta al canciller Friedrich Merz cuando acusó en el Busdestag a Alternativa para Alemania (AfD) de promover una “limpieza étnica” con su propuesta de “remigración”.
Inquieta que este proyecto ultraderechista se organice y vertebre globalmente. Donald Trump y sus secuaces celebran cada victoria electoral de una fuerza de ultraderecha en Latinoamérica y Europa. En los Estados Unidos, las escuadras armadas del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) barren las calles a la búsqueda y captura de inmigrantes a los que deportar. Más de 60.000 personas permanecen actualmente en centros de detención migratoria y las previsiones son llegar a los 90.000 antes de fines de año.
En 2025 se han incrementado las muertes en los centros de detención del ICE, de 11 en 2024 a 33. En el primer semestre de 2026 van 19 fallecidos. También las redadas callejeras han dejado 29 tiroteos y ocho cadáveres. En enero de 2026, durante sendas redadas del ICE y la patrulla fronteriza en Minneapolis, fueron tiroteadas dos personas, a quienes Bruce Springsteen dedicó Streets of Minneapolis. Otra canción para la memoria colectiva sobre la violencia racial.
La violencia es el medio, la sustitución del demos (pueblo) por el ethnos (grupo étnico dominante) es el fin. De la democracia a la etnocracia. De la heterogeneidad social y cultural característica de la plaza pública democrática, a la homogeneidad de un nosotros, un cuerpo social unificado en torno a la cultura compartida y dominante. El nacionalismo orgánico es el proyecto político de las diferentes ultraderechas europeas y americanas.
Seguramente es el sociólogo Michael Mann quien ha dedicado las páginas más lucidas a desentrañar el nacionalismo orgánico. Mi más sincero agradecimiento a las Publicacions de la Universitat de València (PUV) por haber traducido al castellano y editado sus fundamentales obras de Fascistas (2006) y El lado oscuro de la democracia (2009). Se trata de estudios de sociología histórica sobre el fascismo de entreguerras, las limpiezas étnicas que se sucedieron en el siglo XX y las dos grandes guerras mundiales.
Estas investigaciones enseñaron a Mann que el nacionalismo orgánico implica dos posibles derivas: 1ª) conduce de la democracia al estatismo autoritario: dada la diversidad de las comunidades humanas, la unificación cultural se instaura a través una élite o un dictador; 2ª) la noción de la nación como un cuerpo unificado y orgánico fomenta que las comunidades minoritarias y los rivales políticos podían ser excluidos de la plena pertenencia a la nación.
Desde la sociología histórica, Michael Mann demuestra que la enorme heterogeneidad y diversidad característica de los estados multiétnicos europeos antes de la Primera Guerra Mundial, dejó paso tras las grandes matanzas bélicas de 1914-1918 y 1939-1945, a una homogeneidad nacional conseguida a base de deportaciones y limpiezas étnicas, en las que a menudo se recurría a la violencia racial e incluso al genocidio.
En esta transición de estados multiétnicos a estados homogéneos culturalmente, el nacionalismo orgánico y el fascismo jugaron un papel determinante pues proporcionó a activistas políticos la persecución de metas nacionales mediante el paramilitarismo y la violencia organizada.
La ultraderecha hoy trae de nuevo el nacionalismo orgánico como proyecto político para afrontar los problemas del presente. De nuevo las sociedades multiculturales son juzgadas como indeseables y se abre paso una idea de homogeneidad en torno a un grupo étnico dominante (blanco, cristiano, occidental, …). La sociología histórica nos revela las implicaciones que tuvo este proyecto político en otros momentos históricos. También disponemos de la memoria de la música. La canción sigue siendo la misma: “Southern trees bear a strange fruit / Los árboles del sur dan frutos extraños”.