Europa envejece: uno de cada 16 habitantes ya tiene 80 años o más

La Unión Europea tiene 451 millones de habitantes, pero cada vez menos niños y más personas mayores. España resume buena parte de este cambio: es el país de la UE con mayor esperanza de vida, tiene una de las natalidades más bajas y las mujeres españolas están entre las que más retrasan la maternidad

Europa tiene prácticamente la misma población que hace un año. Pero no tiene la misma edad.

El informe Demography of Europe 2026, publicado por Eurostat el 21 de mayo de 2026, dibuja una Unión Europea que envejece de forma sostenida y cuya estructura demográfica ha cambiado de manera profunda en apenas dos décadas. Hoy, uno de cada 16 habitantes de la UE tiene 80 años o más. Y casi uno de cada cuatro tiene ya 65 años o más.

Hace veinte años, la fotografía era muy distinta. En 2005, la edad mediana de los europeos era de 39,6 años. En 2025 ha subido hasta 44,9 años. Son 5,3 años más en solo dos décadas. Y España aparece en varios de los datos más llamativos del informe.

Nuestro país tiene la mayor esperanza de vida de toda la Unión Europea, con 84 años, pero al mismo tiempo registra una de las tasas de natalidad más bajas. Las españolas tienen además su primer hijo a una edad especialmente tardía: 31,5 años de media.

Son piezas distintas de un mismo proceso demográfico. Europa vive más. Nacen menos niños. Los hijos llegan más tarde. Y la inmigración sostiene buena parte del crecimiento de la población.

Casi 100 millones de europeos tienen 65 años o más

La cifra impresiona cuando se traduce a personas. En 2025 había en la Unión Europea 99 millones de mayores de 65 años. Representan ya el 22 % de toda la población. Hace veinte años eran el 17 %. Mientras tanto, los menores de 15 años son unos 65 millones, apenas el 14 % del total.

Es decir, en Europa hay ya muchos más mayores de 65 años que niños menores de 15. Y el grupo de más edad sigue creciendo.

El 6 % de la población europea tiene 80 años o más. Uno de cada 16 habitantes.

Italia es el país donde este grupo pesa más: casi el 8 % de su población supera ya los 80 años. Alemania, Grecia y Portugal rondan el 7 %.

Y hay algo que demuestra que no estamos ante una situación puntual: el porcentaje de mayores de 80 años ha aumentado en todos los países de la Unión Europea desde 2005.

El europeo que está justo en mitad tiene casi 45 años

Hay otra cifra que permite visualizar perfectamente el envejecimiento. La edad mediana.

Es la edad que divide a la población en dos partes iguales: la mitad es más joven y la otra mitad, mayor.

En 2005 estaba en 39,6 años. En 2025 ha llegado a 44,9.

La población europea ha envejecido, según este indicador, 5,3 años en dos décadas.

Italia vuelve a encabezar la clasificación, con una edad mediana de 49,1 años. Portugal y Bulgaria están en 47,3. Grecia, en 47,2. Irlanda es el país más joven, con 39,6 años.

La proporción de menores de 19 años ha disminuido en todos los países de la UE durante los últimos veinte años. No es solo que aumenten los mayores; también pierde peso la población joven.

España: el país de la UE donde más se vive

En España hay un dato que destaca sobre todos los demás. Tenemos la esperanza de vida más alta de toda la Unión Europea. En 2024 alcanzó los 84 años. La media comunitaria está en 81,5.

Por detrás de España aparecen Suecia, con 83,8 años, e Italia, con 83,7. La diferencia con algunos países europeos supera los ocho años. En Bulgaria, por ejemplo, la esperanza de vida es de 75,8 años.

Eurostat atribuye el aumento de la longevidad durante las últimas décadas a factores como la reducción de la mortalidad infantil, la mejora de las condiciones de vida, la educación y los avances médicos y sanitarios.

Vivir más es, sin duda, una buena noticia. Pero también cambia por completo la estructura de una sociedad.

Las mujeres españolas llegan a los 86,5 años

La longevidad española es especialmente llamativa entre las mujeres. Las españolas tienen una esperanza de vida de 86,5 años, la mayor de toda la Unión Europea.

En el conjunto de la UE, las mujeres viven de media 84,1 años. Los hombres, 78,9. Son más de cinco años de diferencia. Entre los varones, Suecia ocupa el primer puesto europeo, con 82,3 años.

Este desequilibrio también ayuda a explicar por qué, a medida que aumenta la edad, las mujeres tienen cada vez más peso dentro de la población.

Pero mientras vivimos más, nacen menos niños

Aquí aparece la otra cara de la historia. Europa envejece no solo porque sus habitantes viven más. También porque nacen menos niños.

En 2024 nacieron en la Unión Europea unos 3,6 millones de bebés. La tasa de natalidad quedó en 7,9 nacimientos por cada 1.000 habitantes.

Y España vuelve a destacar. Pero esta vez por situarse en la parte baja de la tabla. En España nacieron 6,5 niños por cada 1.000 habitantes.

Solo Italia tuvo una tasa inferior, con 6,3. Y no se trata únicamente de un problema de determinados países del sur. Entre 2004 y 2024, la tasa de natalidad descendió en todos los países de la Unión Europea. Desde 2012, además, en la UE mueren más personas de las que nacen.

Europa tiene 1,34 hijos por mujer

La fecundidad vuelve a mostrar la misma tendencia. En 2024, las mujeres de la Unión Europea tuvieron de media 1,34 hijos. Veinte años antes eran 1,46.

Es una cifra muy alejada de los 2,1 hijos por mujer que Eurostat utiliza como referencia del nivel de reemplazo generacional.

Bulgaria presenta el dato más alto, con 1,72 hijos por mujer. Malta, el más bajo, con 1,01.

Pero el dibujo general es común: nacen pocos niños y, además, llegan cada vez más tarde.

En España, el primer hijo llega a los 31,5 años

Aquí España vuelve a situarse entre los países que más llaman la atención. Las mujeres europeas tienen su primer hijo, de media, a los 29,9 años.

En España ocurre bastante después. Las españolas tienen su primer hijo a los 31,5 años. Solo Italia supera esa edad, con 31,9 años. El retraso de la maternidad se observa también en otra cifra.

En 2004, solo el 3 % de los bebés europeos nacía de madres de 40 años o más. En 2024 eran ya el 6 %.

En España, el porcentaje llega al 10 %. Uno de cada diez nacimientos corresponde ya a una madre de 40 años o más. Solo Grecia registra una proporción mayor, con el 11 %.

Si nacen menos personas de las que mueren, ¿por qué Europa no pierde población?

La pregunta surge sola. Si desde 2012 mueren más personas de las que nacen, ¿por qué la Unión Europea tiene hoy más habitantes que hace veinte años? La respuesta está, en buena medida, en la inmigración.

En 2005 vivían en la UE 435 millones de personas. En 2025 son 451 millones. Son 16 millones más.

Solo en 2024, casi seis millones de personas inmigraron a algún país de la Unión. Y aquí España vuelve a ocupar el primer puesto.

España recibió 1.289.000 inmigrantes en 2024, más que ningún otro país de la UE. Supone aproximadamente el 23 % de todos los inmigrantes registrados en los países comunitarios ese año.

Eurostat muestra además que la población extranjera tiende a ser más joven que la población nacional. Entre los no nacionales hay una presencia mayor de personas de entre 20 y 49 años.

Europa envejece al mismo tiempo que se vuelve más diversa. Casi el 10 % de quienes viven en la UE tienen una nacionalidad distinta a la del país donde residen: son unos 45 millones de personas. De ellos, 31 millones son ciudadanos de países de fuera de la UE.

España ha ganado unos seis millones de habitantes en veinte años

La inmigración también ayuda a explicar otro dato. Entre 2005 y 2025, España ganó aproximadamente seis millones de habitantes. Es uno de los mayores aumentos en términos absolutos dentro de la Unión Europea.

Actualmente, España ronda los 49 millones de habitantes y concentra alrededor del 11 % de toda la población comunitaria.

Pero el crecimiento no se reparte igual. Mientras Luxemburgo, Malta, Chipre o Irlanda han aumentado con fuerza su población, otros países han perdido habitantes.

Letonia ha perdido un 17 % desde 2005. Bulgaria, un 16 %. Lituania, un 14 %. Rumanía, un 11 %. Croacia, un 10 %.

Por eso hablar de “Europa” como si todo el continente siguiera exactamente el mismo camino puede resultar engañoso. El envejecimiento es general. Pero la forma en que afecta a cada país es distinta.

España concentra varias de las grandes tendencias europeas

Si se observa únicamente nuestro país, el cambio resulta muy claro.

España tiene la mayor esperanza de vida de la Unión Europea: 84 años.

Las mujeres españolas llegan a los 86,5 años, también el dato más alto de la UE.

Pero al mismo tiempo, España registra una de las natalidades más bajas, con 6,5 nacimientos por cada 1.000 habitantes.

Las españolas tienen además su primer hijo a los 31,5 años, casi dos años después de la media europea.

Y el 10 % de los bebés nacidos en España tiene una madre de 40 años o más.

Mientras todo esto ocurre, España es también el país de la UE que recibió más inmigrantes en 2024. No son cifras aisladas. Juntas cuentan una historia.

El informe incluye además un bloque entero sobre matrimonios y divorcios. En 2024 se celebraron alrededor de 1,7 millones de matrimonios en la UE. Y aquí aparece otro dato español muy llamativo: las españolas están, junto con las suecas, entre las mujeres que más tarde se casan por primera vez, a los 35,2 años de media. Además, España figura entre los seis países en los que la tasa de divorcio aumentó entre 2004 y 2024.

Una Europa con más abuelos y menos nietos

En apenas veinte años, Europa ha cambiado de edad. La población de 65 años o más ha pasado del 17 % al 22 %. La edad mediana ha aumentado más de cinco años. Uno de cada 16 europeos tiene ya 80 años o más. La fecundidad ha caído hasta 1,34 hijos por mujer. Las mujeres son madres más tarde. Y desde hace más de una década mueren más personas de las que nacen.

Europa continúa teniendo 451 millones de habitantes. Pero detrás de esa cifra aparentemente estable está apareciendo una sociedad muy distinta. Con más personas que llegan a edades avanzadas. Con menos niños. Con familias que empiezan más tarde. Y con una inmigración que tiene cada vez más peso en la evolución de la población.

WhatsApp
Email

¿Crees en un periodismo libre, sin ataduras ni intereses ocultos? En RRNEWS contamos lo que otros callan. Vamos más allá de la versión oficial porque creemos que la información es vital y debe ser accesible para todos, sin muros de pago.

Pero para seguir haciéndolo, necesitamos tu apoyo. Si valoras lo que hacemos, conviértete en mecenas con el pago mensual que tú decidas. Lo que para ti puede ser una cantidad simbólica, para nosotros significa independencia, rigor y continuidad.

Súmate a quienes ya creen que otro periodismo es posible.
Hazte mecenas hoy.