La brecha salarial entre hombres y mujeres sigue siendo una realidad estructural en el mercado laboral español. Según el X Informe “Brecha salarial, Suelo pegajoso y Techo de cristal” elaborado por la organización de Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA), las mujeres perciben de media 5.156 euros menos al año que los hombres, una diferencia que solo podría cerrarse si sus salarios aumentaran un 23,2%.
El estudio, presentado en vísperas del Día Internacional de la Mujer, analiza los datos salariales declarados a la Agencia Tributaria y revela cómo la desigualdad se construye progresivamente a lo largo de la vida laboral. Las diferencias aparecen ya en las primeras etapas de empleo y se agravan con la edad hasta alcanzar su punto máximo en la jubilación.
Los técnicos de Hacienda advierten de que, aunque en términos relativos la brecha ha disminuido ligeramente en el último año -0,7 puntos porcentuales-, la diferencia económica ha aumentado en 64 euros debido al incremento general de los salarios.
Brecha salarial en la Región de Murcia
La brecha salarial entre hombres y mujeres en la Región de Murcia ha experimentado una evolución irregular en los últimos años, con periodos de reducción y otros en los que la desigualdad se ha ampliado. En términos generales, las estadísticas muestran que la diferencia salarial sigue situada en torno al 20%, uno de los niveles más altos del país.
Las mujeres murcianas perciben de media 3.907 euros menos al año que los hombres, lo que supone una diferencia salarial del 20,2%. El salario medio femenino en la comunidad se sitúa en 19.327 euros anuales, según los datos extraídos de las estadísticas de retenciones de la Agencia Tributaria.
El informe también revela un fuerte componente de precariedad salarial femenina en la comunidad. En 2024, 158.516 mujeres murcianas percibieron ingresos anuales por debajo del salario mínimo interprofesional, lo que representa el 50,1% del total de mujeres ocupadas. Además, ellas constituyen el 53,7% de todas las personas con salarios tan bajos, lo que confirma la mayor presencia femenina en los niveles salariales más reducidos.
La desigualdad crece con la edad
Uno de los hallazgos más significativos del informe es que la brecha salarial se amplía conforme avanza la edad de las trabajadoras. Entre las menores de 18 años la diferencia salarial es de 818 euros anuales, pero el desfase crece progresivamente hasta alcanzar 10.017 euros entre las mayores de 65 años.
El informe identifica un punto de inflexión muy claro en la carrera laboral femenina. Las diferencias se mantienen relativamente contenidas entre los 26 y los 35 años, cuando la brecha media es de 2.289 euros, pero se duplican entre los 36 y los 45 años, coincidiendo con la etapa en la que muchas mujeres concentran la crianza de hijos o el cuidado de familiares dependientes.
GESTHA señala que “la brecha se agranda en las franjas de edad en las que se concentra la crianza de hijos y el cuidado de mayores”, lo que sugiere que el peso de los cuidados sigue influyendo en la promoción profesional y la evolución salarial de las mujeres.
En términos relativos, la diferencia salarial alcanza su mínimo entre los 26 y 35 años (-11,3%), pero vuelve a ampliarse posteriormente: -22,3% entre los 36 y 45 años y hasta -55,6% a partir de los 65 años.
Millones de mujeres con salarios muy bajos
La precariedad laboral femenina sigue siendo uno de los factores que explican la persistencia de la brecha. El informe señala que 4,2 millones de mujeres -el 42,9% de las trabajadoras- no superaron los 15.876 euros anuales, el equivalente al Salario Mínimo Interprofesional vigente en 2024.
Además, las mujeres representan el 55% de todas las personas ocupadas con salarios inferiores a esa cantidad, lo que evidencia su mayor exposición a empleos con remuneraciones bajas o jornadas parciales.
Pese a este escenario, los técnicos de Hacienda reconocen que la tendencia a largo plazo muestra cierta mejora. Desde 1999, la brecha salarial relativa se ha reducido más de la mitad (52,1%), aunque la diferencia absoluta apenas ha variado debido al aumento general de los salarios.
Diferencias según el territorio
Las desigualdades salariales también presentan importantes diferencias territoriales. Las menores brechas entre trabajadores de 26 a 35 años se registran en Canarias (-2,3%) y Baleares (-4,4%), mientras que las mayores aparecen en Andalucía (-15,8%) y Asturias (-16,8%).
En las franjas de edad posteriores la distancia vuelve a ampliarse en varias comunidades autónomas. En el grupo de 36 a 45 años, por ejemplo, la brecha alcanza el -26,6% en Madrid y llega al -32,7% en Asturias.
La desigualdad se dispara especialmente entre las personas mayores de 65 años. En ese grupo, Madrid registra la mayor brecha salarial del país (-74,9%), seguida de Cantabria (-70,4%) y La Rioja (-65,3%).
En la Región de Murcia, la diferencia salarial media se sitúa en 3.907 euros anuales, aunque también aumenta con la edad: pasa de 2.178 euros entre los 26 y 35 años a 8.272 euros entre los mayores de 65.
La banca lidera la desigualdad salarial
El análisis sectorial revela que las mayores diferencias se producen en las entidades financieras y aseguradoras, donde la brecha alcanza 16.614 euros anuales, más del triple de la media nacional.
Según el informe, en este sector se observa con claridad cómo las mujeres tienen “una carrera retributiva bastante más baja que la de los hombres, particularmente entre los 45 y los 65 años”.
La desigualdad también se refleja en los niveles salariales más altos. En el tramo de más de 158.760 euros anuales, las mujeres apenas representan el 23,9% de los empleados, pese a haber aumentado medio punto porcentual en el último año.
Tras el sector financiero, las mayores brechas se registran en Información y Comunicaciones, con 8.138 euros de diferencia, y en Servicios a las empresas, con 7.353 euros.
En el extremo opuesto se sitúa el sector de Construcción y actividades inmobiliarias, donde la brecha es de 1.453 euros anuales. En este ámbito incluso se produce una ligera ventaja femenina en la franja de 26 a 35 años, donde las mujeres ganan 84 euros más al año que los hombres.
Sin embargo, el impacto global es limitado debido a la baja presencia femenina en este sector, donde solo representan el 22% del empleo.
Avances, pero demasiado lentos
El informe subraya que la evolución de la brecha salarial se produce en un contexto de cambios regulatorios recientes: aumentos del salario mínimo, registros salariales obligatorios, auditorías retributivas o planes de igualdad en las empresas.
Aun así, los técnicos de Hacienda advierten de que el ritmo de reducción sigue siendo lento. Si se mantiene la tendencia registrada desde 1999, España tardaría todavía unos 23 años en cerrar completamente la brecha salarial.
GESTHA considera que el proceso podría acelerarse con dos medidas que entrarán en vigor próximamente: la obligación de que las grandes empresas cuenten con al menos un 40% del sexo menos representado en los consejos de administración entre 2026 y 2027, y la futura Directiva europea de transparencia salarial, que deberá incorporarse al derecho español antes de junio de 2026.
La propuesta: un Pacto de Estado por la igualdad
Ante este escenario, los técnicos de Hacienda defienden la necesidad de un Pacto de Estado por la Igualdad orientado a eliminar las desigualdades económicas entre hombres y mujeres.
Entre las medidas prioritarias plantean impulsar la promoción profesional femenina, aumentar la participación de las mujeres en el empleo y fomentar un cambio cultural en la conciliación familiar, de forma que el cuidado de hijos y mayores no recaiga mayoritariamente en ellas.
Según GESTHA, solo con ese cambio estructural será posible evitar que las responsabilidades familiares sigan afectando a los salarios, las carreras profesionales y, a largo plazo, a las pensiones de jubilación de millones de mujeres.