El pleno de la Asamblea Regional de Murcia volvió a evidenciar este miércoles el bloqueo político en torno a la crisis del Consorcio de Extinción de Incendios y Salvamento de la Región de Murcia (CEIS). La moción presentada por el Grupo Parlamentario Socialista y la enmienda a la totalidad registrada por el Partido Popular fueron rechazadas. El resultado es que el Parlamento regional fue incapaz de aprobar ninguna medida concreta para abordar los problemas estructurales del servicio.
El debate parlamentario puso de manifiesto dos visiones muy diferentes sobre el problema: una que reclama medidas urgentes y otra que propone seguir con las políticas actuales. Pero también dejó en evidencia una cuestión incómoda: muchas de las promesas que hoy vuelve a plantear el Gobierno regional llevan años sobre la mesa sin materializarse. El Gobierno regional presupuestó en 2022 una partida de 800.000 euros para la reforma del parque de bomberos de los Alcázares de la que no ha ejecutado ni un solo euro.

Mientras tanto, los bomberos del consorcio siguen trabajando con plantillas insuficientes, medios envejecidos y un marco organizativo estancado desde, al menos, 15 años.
Los bomberos denuncian que no se ha cumplido ni el 5% de lo pactado con el Gobierno regional desde 2012. «Las promesas que se han realizado hoy en la Asamblea Regional por parte del PP no tienen credibilidad». Y tachan de «bochornoso» el debate parlamentario porque ante la petición de adoptar medidas urgentes, el PP ha respondido «con demagogia y promesas que no se van a cumplir». Los representantes de los bomberos que acudieron al pleno advierten de que la falta de decisiones políticas «cuesta vidas».
Qué proponía la moción del PSOE
La iniciativa del Grupo Parlamentario Socialista partía de un diagnóstico muy crítico sobre la situación del consorcio.
En su exposición de motivos, el documento advertía de “graves deficiencias en la gestión organizativa”, un parque móvil envejecido, falta de medios específicos y una dirección técnica inestable, todo ello sin una planificación estratégica a medio y largo plazo.
El texto también subrayaba que, pese a estas carencias, los bomberos continúan prestando servicio “con profesionalidad y compromiso, supliendo con esfuerzo personal las carencias de la Administración”.
A partir de ese diagnóstico, la moción planteaba cinco medidas concretas:
1. Plan urgente para aumentar la plantilla. El PSOE pedía “poner fin de manera inmediata a la infradotación crónica de personal” mediante un plan urgente de incorporación de efectivos que garantizara dotaciones mínimas seguras en todos los parques y turnos.
2. Cumplimiento de compromisos de ampliación de plantilla. La iniciativa exigía que el Gobierno regional cumpliera los compromisos previamente anunciados en materia de incorporación de nuevos bomberos.
3. Desbloqueo del Acuerdo Marco del CEIS. El documento denunciaba que el acuerdo marco que regula las condiciones del servicio permanece paralizado desde 2010, reclamando reactivar su negociación.
4. Estudio para garantizar la igualdad territorial en emergencias. La moción planteaba analizar el sistema para corregir los tiempos de respuesta desiguales entre municipios, que actualmente dejan a algunas zonas con menor cobertura.
5. Renovación de medios materiales. También reclamaba modernizar el parque móvil, los equipos de protección individual y los recursos operativos para afrontar inundaciones, grandes emergencias o riesgos sísmicos, que considera insuficientemente cubiertos.
En resumen, el PSOE proponía una intervención urgente y estructural para reforzar el sistema de emergencias regional.
Qué proponía la enmienda del PP
Frente a esa moción, el Grupo Parlamentario Popular presentó una enmienda a la totalidad que sustituía completamente la propuesta socialista por un texto alternativo.
La enmienda no cuestionaba que el CEIS necesite mejoras, pero defendía la línea de actuación actual del Gobierno regional.
El texto proponía que la Asamblea instara al Ejecutivo a continuar con cuatro líneas de trabajo:
1. Fortalecimiento progresivo del consorcio. El PP apostaba por reforzar el CEIS de forma gradual y siempre “compatible con la sostenibilidad presupuestaria y el marco legal vigente”.
2. Incorporación de nuevos efectivos a través de ofertas públicas de empleo. La enmienda defendía ejecutar el plan de incorporación de bomberos previsto en las ofertas públicas aprobadas para garantizar “el crecimiento real de la plantilla”.
3. Modernización del parque móvil y los equipos. El documento proponía seguir renovando vehículos y equipamientos para mejorar la respuesta ante emergencias climáticas y riesgos extraordinarios.
4. Diálogo con los trabajadores. La propuesta popular también incluía mantener diálogo permanente con los representantes sindicales para actualizar el marco organizativo del consorcio.
En esencia, la enmienda del PP defendía continuar con la hoja de ruta actual del Gobierno regional.
El problema de fondo: promesas que se repiten desde hace años
El debate parlamentario dejó una paradoja difícil de ignorar. Las medidas que plantea ahora el Partido Popular -incrementar plantilla, renovar medios y dialogar con los trabajadores- no son nuevas. Son compromisos que llevan años anunciándose e incumpliéndose.
Sin embargo, la propia moción socialista denunciaba que la negociación del Acuerdo Marco del CEIS está bloqueada desde 2010, y los bomberos llevan tiempo alertando de que la falta de efectivos sigue obligando a cubrir servicios con dotaciones mínimas.
Es decir, muchas de las soluciones que hoy se vuelven a prometer forman parte de un problema que lleva más de una década sin resolverse.
Un Parlamento incapaz de acordar soluciones
El resultado final del pleno fue que ninguna de las dos propuestas prosperó. La moción del PSOE no reunió apoyos suficientes y la enmienda del PP tampoco logró salir adelante.
El efecto práctico es que la Asamblea Regional fue incapaz de aprobar una hoja de ruta para mejorar el CEIS, a pesar de que todos los grupos reconocen que el servicio necesita refuerzos.
Mientras los diputados se enredan en votaciones fallidas, los bomberos siguen afrontando incendios, rescates y emergencias con los pocos medios disponibles.
Y esa realidad -plantillas ajustadas, equipos que necesitan renovación y un marco laboral congelado durante años- no se resuelve con promesas que se repiten en cada debate parlamentario.