La oposición ciudadana al proyecto de planta de biogás prevista en El Mirador (San Javier) vuelve a tomar las calles. La plataforma Stop Biogás Mar Menor ha convocado una movilización para este domingo 8 de febrero frente al Ayuntamiento con el objetivo de exigir la paralización definitiva de la iniciativa y que el consistorio formalice su rechazo al interés público del proyecto. En el año 2027 está previsto que la planta comience a tratar 150.000 toneladas anuales de residuos ganaderos y agrícolas para transformarlos en metano. El olor a putrefacción lo acaparará todo. La planta de biogás proyectada en San Javier se ubica en una finca de la familia de un senador murciano del PP, Antonio Luengo.
La protesta se presenta como continuidad de las acciones iniciadas por el colectivo en diciembre de 2024. Entre ellas figura la marcha celebrada el 31 de marzo de 2025, en la que los participantes escenificaron simbólicamente el “entierro del Mar Menor”. Ahora, la convocatoria se produce en un contexto de crítica abierta al equipo de gobierno municipal, al que la plataforma reprocha no haber utilizado las herramientas legales disponibles para posicionarse formalmente en contra del proyecto.

Según la organización, el Ayuntamiento podría remitir a la Comunidad Autónoma un informe desfavorable si considera que la planta no responde a un interés social para el municipio, lo que condicionaría la tramitación administrativa. En el comunicado, la plataforma sostiene que el alcalde tiene capacidad jurídica para actuar como elemento de protección frente a la instalación industrial proyectada, a la que atribuye potencial impacto ambiental y territorial.
Entre los argumentos expuestos, el colectivo señala la proximidad de la planta al litoral y su ubicación sobre el acuífero, así como la cercanía a un centro de tratamiento de residuos. También alerta de posibles riesgos asociados a vertidos o lixiviados y al incremento del tráfico pesado, estimado en hasta 70 camiones diarios, derivado del transporte de biorresiduos.
La convocatoria se produce tras la entrega en enero de una propuesta de moción a los grupos municipales para declarar que la iniciativa carece de interés público. El colectivo vecinal reclama decisiones institucionales formales y cuestiona el apoyo político sin medidas administrativas concretas.
La manifestación está prevista para el domingo 8 de febrero a las 12:30 horas, con salida desde la plaza del Ayuntamiento y recorrido circular por varias calles del municipio antes de regresar al punto de inicio.