La Guardia Civil investiga a cuatro personas por la presunta ejecución de obras ilegales en suelos no urbanizables en los términos municipales de Lorca, Mazarrón y Cartagena. Las actuaciones, según ha constatado la Benemérita, carecían de las preceptivas autorizaciones administrativas y, por su ubicación, no pueden ser objeto de legalización, al resultar incompatibles con el planeamiento urbanístico vigente.
La investigación se enmarca en la operación “Áridos”, desarrollada por especialistas del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), dentro de las actuaciones que la Guardia Civil lleva a cabo para proteger la ordenación del territorio, el urbanismo, el patrimonio histórico-artístico y el paisaje, y garantizar un desarrollo urbanístico sostenible y equilibrado en la Región de Murcia.
Inspecciones en suelo rústico no urbanizable
En el marco del operativo, los agentes del Seprona desplegaron un dispositivo específico de inspección en los tres municipios, centrado en la detección de construcciones y actuaciones en parcelas donde cualquier actividad edificatoria resulta incompatible con la normativa y no es susceptible de regularización posterior.
Durante estas inspecciones, los guardias civiles localizaron tres actuaciones ilegales ejecutadas en terrenos no aptos para la edificación: una vivienda unifamiliar en fase de construcción, levantada en suelo no urbanizable; una caseta de aperos cuyas dimensiones excedían los límites permitidos por el planeamiento municipal y un movimiento de tierras que alteró de forma significativa el paisaje para modificar la rasante natural del terreno.
En todos los casos, los informes técnicos recabados por el Seprona concluyen que las obras son incompatibles con el planeamiento urbanístico recogido en los Planes Generales Municipales de Ordenación (PGMO) de Lorca, Mazarrón y Cartagena.
Afección ambiental y proximidad a una ZEPA
La investigación ha revelado además un elemento especialmente sensible desde el punto de vista ambiental. Una de las parcelas inspeccionadas linda con una zona ZEPA, Zona de Especial Protección para las Aves, figura de protección establecida por la normativa europea para salvaguardar hábitats de alto valor ecológico.
Según la Guardia Civil, este tipo de actuaciones no solo vulneran la normativa urbanística, sino que atentan directamente contra la naturaleza del suelo y el equilibrio ambiental, al producirse en espacios que gozan de un régimen de protección reforzado.
Delitos contra la ordenación del territorio
Como resultado de la operación “Áridos”, la Guardia Civil ha procedido a la identificación, localización e investigación de cuatro personas, entre ellas promotores y constructores presuntamente responsables de la ejecución de las obras.
A los investigados se les han instruido diligencias como presuntos autores de delitos contra la ordenación del territorio y el urbanismo, así como contra la protección del patrimonio histórico y el medio ambiente, tipificados en el Código Penal.
Desde la Benemérita se recuerda que la construcción en suelo no urbanizable constituye una infracción grave y que este tipo de actuaciones no pueden ampararse en una legalización posterior, especialmente cuando afectan a espacios protegidos o alteran de forma irreversible el paisaje.
Vigilancia reforzada
La Guardia Civil subraya que este tipo de operaciones continuarán desarrollándose en toda la Región de Murcia, con el objetivo de prevenir la proliferación de edificaciones ilegales, proteger el territorio y garantizar que el uso del suelo se ajuste a la legalidad urbanística y ambiental vigente.
Un mensaje claro: construir al margen de la ley en suelo rústico no solo es ilegal, sino que tiene consecuencias penales. En la operación “Áridos”, esas consecuencias ya han comenzado a materializarse.