Un estudio liderado por el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas ha identificado la presencia de decenas de sustancias químicas de uso cotidiano en el semen humano, una exposición que podría estar relacionada con alteraciones en la calidad reproductiva masculina.
La investigación, realizada en colaboración con el Instituto Nacional Francés para la Investigación Agronómica y Ambiental y la Universitat Rovira i Virgili, detectó 42 compuestos químicos en muestras seminales tras rastrear más de 2.000 sustancias mediante una metodología analítica avanzada. Entre los contaminantes hallados figuran edulcorantes artificiales, insecticidas o bisfenoles, algunos de los cuales se asocian a parámetros más bajos de concentración, movilidad y vitalidad de los espermatozoides.
Los resultados, publicados en la revista científica Exposome, ofrecen una visión más amplia del llamado “exposoma químico”, es decir, el conjunto de sustancias ambientales a las que está expuesta la población y que pueden influir en la salud.
Un problema global de fertilidad
La infertilidad afecta aproximadamente al 15% de la población mundial y los factores masculinos están presentes en entre el 40% y el 50% de los casos. En este contexto, los investigadores subrayan que la exposición ambiental y los hábitos de vida son variables cada vez más relevantes para comprender la salud reproductiva.
La autora principal del estudio, la investigadora Montse Marquès, advierte de que el trabajo no establece relaciones causales, pero sí identifica asociaciones entre la exposición a múltiples compuestos y la calidad seminal. El análisis se llevó a cabo en 48 hombres sanos de entre 18 y 40 años residentes en Tarragona, examinando muestras de semen, sangre y orina.
Gracias a la espectrometría de masas de alta resolución -capaz de discriminar sustancias con una precisión superior a 0,001 unidades de masa atómica- se detectaron 42 compuestos en semen, 42 en orina y 48 en sangre, pertenecientes a mezclas complejas que incluyen PFAS, retardantes de llama, compuestos asociados a alimentos, fármacos o marcadores de consumo de tabaco.
Sustancias con impacto en parámetros seminales
El análisis apunta a asociaciones negativas entre determinados compuestos y distintos indicadores de calidad del semen. Entre ellos: el acesulfamo -edulcorante artificial-; el bisfenol-S utilizado en plásticos, el insecticida nitenpiram y surfactantes industriales o farmacéuticos.
Todos ellos se vincularon con menor número total de espermatozoides o alteraciones en su forma y concentración. Otros compuestos, como el fosfato de trietilo empleado como retardante de llama, se relacionaron con menor volumen seminal, mientras que un aditivo del sector del neumático se asoció con menor movilidad y vitalidad espermática.
El estudio también confirmó relaciones ya descritas con derivados del tabaco -nicotina y cotinina- y con sustancias perfluoradas presentes en utensilios, envases o textiles.
Nuevas líneas de investigación
Los investigadores destacan el interés del plasma seminal como matriz biológica para estudiar la exposición química, al permitir identificar mezclas de contaminantes que podrían pasar inadvertidas en sangre u orina y que, sin embargo, están más directamente ligadas a la función reproductiva.
Este enfoque, sostienen, abre la puerta a mejorar el conocimiento sobre el impacto de la contaminación química en la fertilidad masculina y sobre la exposición real de la población a sustancias potencialmente nocivas.