La Plataforma Stop Biogás Mar Menor ha registrado formalmente una batería de alegaciones al Avance de las Directrices y Plan de Ordenación Territorial (POT) de la Cuenca Vertiente del Mar Menor, con un objetivo claro: evitar que la falta de regulación convierta este territorio en un “sumidero regional de residuos” bajo el paraguas de la economía circular.
El colectivo ciudadano apura así el plazo de exposición pública abierto tras la publicación del Avance del plan en el BORM el pasado 5 de diciembre, un calendario que critican duramente por haber transcurrido íntegramente durante el periodo navideño. A su juicio, esta circunstancia evidencia una “nula voluntad de fomentar la participación ciudadana real” y una estrategia orientada a dificultar el análisis técnico y minimizar la respuesta social.
Pese a ello, la Plataforma ha elaborado y presentado un documento técnico que califica de “contundente”, en el que denuncia una carencia estructural del diagnóstico del plan: el impacto acumulativo de la ganadería industrial y de las nuevas infraestructuras de gestión de residuos, en particular las plantas de biogás y biometano, queda fuera del análisis territorial.
Según advierten, el Avance del Plan de Ordenación Territorial de la Cuenca Vertiente del Mar Menor identifica presiones derivadas de la agricultura y del desarrollo urbano, pero omite evaluar el efecto conjunto de un modelo industrial intensivo vinculado a la gestión de deyecciones ganaderas y otros residuos orgánicos. Una omisión que, en su opinión, invalida la capacidad del documento para ordenar el territorio desde una perspectiva preventiva y de protección ambiental.
Entre las principales alegaciones presentadas figura la solicitud de incorporar, en la fase de Aprobación Inicial, una suspensión cautelar inmediata del otorgamiento de autorizaciones ambientales para nuevas plantas de biogás. El objetivo es evitar lo que califican como una política de “hechos consumados” mientras se tramita el plan territorial, permitiendo la implantación de instalaciones que podrían condicionar de forma irreversible el futuro del entorno.
La Plataforma también alerta de que el documento actual valida “por omisión” un modelo de importación masiva de residuos incompatible con la recuperación del ecosistema del Mar Menor. En este sentido, subrayan que la documentación del Avance no evalúa la capacidad de carga del territorio, ni para albergar las infraestructuras industriales necesarias ni para gestionar los volúmenes de deyecciones previstos sin comprometer los objetivos de restauración ambiental.
El colectivo recuerda además que estas carencias adquieren especial gravedad en un contexto de deterioro extremo de los recursos hídricos. “El estado crítico de las masas de agua subterránea exige limitar cualquier aporte que no sea estrictamente necesario”, advierten, reclamando que el nuevo plan territorial incorpore criterios restrictivos y una visión integral del impacto industrial sobre la cuenca vertiente.
Para Stop Biogás Mar Menor, el Avance del Plan de Ordenación Territorial, tal y como está planteado, no garantiza el blindaje efectivo del ecosistema ni frena la expansión de actividades que podrían agravar su situación. Por ello, consideran que las alegaciones presentadas no solo son pertinentes, sino urgentes, si el objetivo real del plan es la protección del Mar Menor y no la normalización de un modelo de gestión de residuos ambientalmente insostenible.