La Guardia Civil ha destapado un nuevo caso de explotación laboral en el sector agrícola de la Región de Murcia. Once ciudadanos extranjeros trabajaban sin contrato en fincas de Mazarrón y Águilas, en condiciones que vulneran de forma grave la legislación laboral y de extranjería. La operación, desarrollada en colaboración con la Inspección Provincial de Trabajo, se ha saldado con seis personas detenidas o investigadas por presuntos delitos contra los derechos de los trabajadores y de los ciudadanos extranjeros
La investigación, denominada operación ‘Diacampo’, se enmarca en los dispositivos que la Guardia Civil mantiene activos para prevenir y perseguir la explotación laboral en el ámbito agrario. Las actuaciones se concentraron en la comarca del Guadalentín, una zona con alta actividad agrícola y donde este tipo de prácticas irregulares no son nuevas.
Peones sin contrato y sin saber para quién trabajaban
En el municipio de Mazarrón, los agentes localizaron a tres trabajadores extranjeros realizando tareas agrícolas sin contrato laboral. Según detalla la investigación, los propios peones desconocían incluso para qué empresa estaban trabajando, una circunstancia que evidencia la total opacidad del sistema de contratación empleado. Las diligencias permitieron identificar a dos capataces agrícolas y dos empresarios, que han sido investigados como presuntos autores de delitos contra los derechos de los trabajadores y de los ciudadanos extranjeros
Ocho mujeres marroquíes, sin contrato y cobrando por debajo de convenio
La situación detectada en Águilas reviste aún mayor gravedad. En una finca agrícola fueron localizadas ocho mujeres de origen marroquí trabajando sin contrato, sin autorización administrativa para residir legalmente en España y percibiendo salarios muy inferiores a los establecidos por el convenio del sector.
La investigación ha permitido reconstruir el modus operandi: las trabajadoras eran captadas en zonas urbanas de Lorca, donde subían a un furgón que las trasladaba a las fincas. No conocían ni el destino, ni las condiciones laborales, ni el horario de la jornada, ni el salario que iban a percibir. A ello se suma que carecían de material adecuado y de equipos de protección individual para realizar su trabajo
Por estos hechos, dos personas han sido detenidas como presuntas responsables de delitos contra los derechos de los trabajadores y de los ciudadanos extranjeros.
Un patrón que se repite en el sector agrícola
Los once trabajadores identificados han sido atendidos e informados de los derechos que les asisten como víctimas de delito en España. El caso vuelve a poner el foco sobre una realidad persistente en determinadas explotaciones agrícolas: la utilización de mano de obra extranjera en situación de extrema vulnerabilidad, sometida a condiciones laborales ilegales y, en muchos casos, indignas.
Desde RRNEWS venimos señalando que estas actuaciones no pueden analizarse como hechos aislados, sino como parte de un problema estructural que exige más controles, mayor responsabilidad empresarial y una respuesta institucional contundente. La persecución penal es necesaria, pero insuficiente si no va acompañada de políticas eficaces que erradiquen la explotación laboral en el campo.