La Región de Murcia presenta un déficit de 7.507 plazas residenciales para personas mayores para alcanzar la ratio de referencia de cinco plazas por cada cien personas mayores de 65 años, según los últimos datos oficiales del IMSERSO correspondientes a 2024. Pese a ello, las residencias murcianas registran una ocupación media del 92,3%, muy por encima de la media nacional, situada en el 82,4%, lo que evidencia una fuerte presión asistencial sobre un sistema claramente insuficiente.
En total, la Región de Murcia contaba en 2024 con 6.005 plazas residenciales, tanto públicas como privadas. El tamaño medio de los centros se sitúa en 84,6 plazas por residencia, uno de los más elevados del país y sensiblemente superior a la media estatal (73,5), un dato que apunta a un modelo más concentrado y menos diversificado.
Uno de los principales déficits del sistema murciano se encuentra en la financiación pública. De las plazas existentes, solo 1.253 son de financiación pública, lo que representa apenas el 20,9% del total, frente a 4.752 plazas privadas, que concentran más del 70%. En términos de cobertura, la Región de Murcia se sitúa entre las comunidades con menor número de plazas públicas por cada cien personas mayores de 65 años, muy por debajo de la media estatal, fijada en 2,88 plazas públicas.
La evolución histórica muestra, además, una trayectoria irregular. Aunque el número total de plazas ha aumentado desde 2019, el crecimiento no ha sido suficiente para compensar el envejecimiento de la población ni para reducir el déficit estructural. De hecho, el documento sitúa a la Región de Murcia entre las comunidades con déficit significativo, junto a Andalucía, Comunidad Valenciana, Cataluña o Galicia, todas ellas muy alejadas del objetivo mínimo recomendado.

El contraste con otras comunidades es notable. Castilla y León, por ejemplo, ocupa el primer lugar a nivel nacional, con un superávit de 16.712 plazas residenciales sobre la ratio del 5% y una cobertura muy superior tanto en plazas totales como en financiación pública. También Castilla-La Mancha o Aragón superan holgadamente los estándares de referencia, lo que pone de relieve la desigualdad territorial del sistema residencial español.
A escala estatal, España cuenta con 412.109 plazas residenciales, pero necesita 96.916 plazas adicionales para cumplir la ratio mínima. En este contexto, la situación de la Región de Murcia resulta especialmente preocupante: pocas plazas públicas, alta ocupación y centros de gran tamaño, una combinación que limita la capacidad de respuesta del sistema ante el incremento de personas mayores con dependencia.
Los datos refuerzan la necesidad, señalada por el propio informe, de una planificación más racional y ajustada a la realidad demográfica, que permita corregir desequilibrios territoriales y garantizar el acceso equitativo a los cuidados de larga duración. En el caso de la Región de Murcia, el reto pasa claramente por incrementar la red pública de plazas residenciales y aliviar una presión asistencial que ya se sitúa entre las más altas del país.