La Guardia Civil de la Región de Murcia investiga a un vecino de Caravaca de la Cruz por un presunto delito de maltrato animal, después de localizar en una finca varios gallos de pelea en mal estado, con heridas visibles y mutilaciones.
La actuación se enmarca en la operación ‘Spur’, desarrollada por el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA). Según la nota difundida este martes, los hechos se detectaron a mediados de mes, cuando una patrulla de Seguridad Ciudadana observó varios gallos ensangrentados y en malas condiciones en unas instalaciones ganaderas del municipio.
Tras asumir la investigación, los especialistas del SEPRONA, con apoyo de veterinarios de la Oficina Comarcal Agraria de Caravaca, realizaron una inspección en la finca. Durante la intervención se hallaron ocho gallos de raza combatiente español, una variedad utilizada habitualmente en peleas ilícitas, con heridas principalmente en la cabeza y abundante sangre.
Además, los agentes localizaron otros dos gallos a los que se les había mutilado por completo la cresta y las babillas, una práctica conocida como dubbing, asociada -según la Guardia Civil- a animales destinados a peleas, con el objetivo de evitar desventajas físicas durante el combate.
La inspección permitió comprobar que los animales no habían recibido atención veterinaria ni tratamiento por parte de su propietario.
Una vez reunidos los indicios necesarios, la Guardia Civil ha instruido diligencias contra el responsable como presunto autor de un delito contra los animales.
El instituto armado recuerda que las peleas de gallos son actos violentos prohibidos en la mayor parte de España y castigados en el Código Penal, con penas que pueden ir de tres a dieciocho meses de prisión, además de multa e inhabilitación para la tenencia de animales.