La Asociación de Consumidores y Usuarios en Red (CONSUMUR) ha iniciado los trabajos jurídicos para llevar a los tribunales a ING Bank tras la respuesta desestimatoria de la entidad a la reclamación presentada por una de sus asociadas, víctima de un fraude bancario que acabó con la sustracción de 28.350 euros de sus cuentas.
Los hechos se remontan a finales de noviembre de 2025. La afectada, identificada como M.G., recibió en su teléfono móvil un mensaje SMS cuyo remitente aparentaba ser su banco, ING. En el texto se le informaba de la existencia de una supuesta transferencia por importe de 5.393,84 euros y se le facilitaba un código para su validación. El mensaje advertía además de que, si no reconocía la operación, debía llamar de inmediato a un número de teléfono que, supuestamente, correspondía al departamento de seguridad de la entidad.
Con la intención de cancelar la operación y ante la apariencia de legitimidad del mensaje, M.G. realizó la llamada. Al otro lado del teléfono, una persona que se presentó como profesional del área de seguridad de ING le aseguró que estaba siendo víctima de un fraude y que debía acceder a sus cuentas para anular las transferencias. Siguiendo las instrucciones que le iban proporcionando y convencida en todo momento de estar hablando con su banco, la afectada realizó cinco transferencias bancarias a distintas cuentas, alcanzando un importe total de 28.350 euros.
El engaño se destapó cuando una de las operaciones falló y el supuesto empleado de ING le preguntó si disponía de más cuentas en otras entidades. M.G. respondió que sí, pero que para acceder necesitaba consultar con su marido. Fue entonces cuando este, al escuchar de fondo cómo se desarrollaban conversaciones similares con otras posibles víctimas, sospechó del fraude y cortó de inmediato la comunicación.
Según ha informado CONSUMUR, durante el proceso los estafadores llegaron incluso a amenazar a la pareja con robos en su domicilio, alegando que disponían de todos sus datos personales, si no continuaban con el envío de dinero.
Tras percatarse del engaño, la afectada contactó de inmediato con ING para denunciar lo ocurrido y solicitar el bloqueo de las transferencias. Posteriormente, interpuso denuncia ante la Policía Nacional. Sin embargo, la entidad bancaria rechazó asumir responsabilidad alguna, alegando que las transferencias fueron realizadas de forma consciente por la clienta y que intentó retrocederlas sin éxito. CONSUMUR subraya, no obstante, que ING tardó tres días en actuar desde que tuvo conocimiento de los hechos.
El fraude sufrido por la asociada encaja en la modalidad conocida como smishing, una técnica de ciberdelincuencia que consiste en el envío de mensajes SMS que simulan proceder de empresas legítimas para inducir a las víctimas a facilitar datos sensibles o realizar operaciones bancarias fraudulentas.
Desde CONSUMUR se manifiesta una oposición frontal a la respuesta ofrecida por ING. La organización recuerda que los consumidores están legalmente protegidos frente a los fraudes digitales y que las entidades financieras tienen el deber de actuar con una diligencia reforzada. Una posición que, según destacan, viene siendo respaldada de forma creciente por los tribunales.
En este sentido, citan expresamente la Tribunal Supremo, en particular la sentencia 571/2025, de 9 de abril, que subraya la relevancia de la diligencia bancaria, la necesidad de un consentimiento válido por parte del cliente y la nulidad de cláusulas abusivas que pretendan trasladar de forma automática la responsabilidad al usuario.
Por todo ello, el equipo jurídico de CONSUMUR trabaja ya en la interposición de una demanda judicial para defender los derechos de la asociada y reclamar la restitución del dinero sustraído.
La organización anima además a otros consumidores que se hayan visto afectados por situaciones similares —u otras en las que consideren vulnerados sus derechos— a que se pongan en contacto con la asociación y formalicen la correspondiente reclamación. CONSUMUR pone a disposición de los usuarios su Teléfono de Atención al Consumidor y Usuario (968 22 30 82) y su portal web www.consumur.org.