La Asociación para la Conservación del Patrimonio de la Huerta de Murcia (Huermur) ha logrado que los Bolos Huertanos sean oficialmente declarados Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter inmaterial por la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia. La decisión, aprobada este lunes por el Consejo de Gobierno regional, supone un reconocimiento institucional a una práctica tradicional con siglos de arraigo en la vida social y cultural de la huerta murciana.
La declaración culmina el expediente promovido por Huermur, que presentó formalmente la solicitud en junio de 2024 tras constatar la ausencia de mecanismos administrativos que garantizaran la protección, conservación y transmisión de este juego tradicional, pese a su acreditada relevancia histórica.
Una tradición documentada desde el siglo XVI
Los Bolos Huertanos están considerados uno de los juegos tradicionales más antiguos de la Región de Murcia. La primera referencia documental conocida se remonta al año 1523, cuando el Concejo de Murcia publicó un pregón en el que ya se aludía expresamente a esta práctica, prueba de su temprana implantación en la ciudad y su huerta.

Durante los siglos XIX y XX, los bolos huertanos mantuvieron una presencia constante en la cultura popular murciana. Aparecen reflejados en obras pictóricas, recogidos por cronistas locales y profundamente integrados en la vida cotidiana de pueblos, barrios y pedanías, donde era habitual la existencia de campos de bolos. En algunos casos, incluso dieron nombre a calles y espacios urbanos, un indicador claro de su arraigo social.
Más allá de su dimensión lúdica, los Bolos Huertanos representan un conjunto de saberes compartidos, normas transmitidas oralmente, relaciones comunitarias y expresiones de identidad colectiva que han perdurado durante generaciones.
Un expediente impulsado desde la sociedad civil
Huermur decidió activar el procedimiento de protección al advertir el riesgo de pérdida progresiva de esta tradición por falta de reconocimiento oficial. La asociación elaboró un expediente con documentación histórica, cultural y social, recabó apoyos y lo elevó a la Consejería de Cultura con el objetivo de obtener la máxima figura de protección patrimonial prevista en la legislación.
La declaración como BIC implica ahora obligaciones concretas para las administraciones públicas, que deberán velar por la conservación, difusión y transmisión de los Bolos Huertanos como patrimonio cultural inmaterial.
“Una victoria del patrimonio popular frente al olvido”
Desde Huermur se subraya el valor simbólico y práctico de esta declaración, que demuestra el papel decisivo de la ciudadanía organizada en la defensa del patrimonio cuando la iniciativa institucional no se activa por sí sola.
“La declaración BIC de los Bolos Huertanos es el resultado del trabajo constante y riguroso de Huermur en defensa del patrimonio de la Huerta de Murcia. Es una victoria del patrimonio popular frente al olvido”, afirma el presidente de la asociación, Sergio Pacheco.

Huermur ha anunciado que continuará trabajando para que este reconocimiento no se quede en un gesto formal y se traduzca en medidas efectivas, apoyo a las entidades vinculadas a los bolos huertanos y acciones de divulgación educativa y cultural que garanticen la continuidad de esta tradición en las próximas generaciones.