Carlos Alcaraz ha vuelto a entrenar en casa. El tenista murciano, actual número 1 del ranking mundial, se ha ejercitado este sábado en las pistas de la Real Sociedad Club de Campo de Murcia, en El Palmar, en una sesión que ha reunido a numerosos aficionados y que forma parte de su preparación para el Open de Australia, primer Grand Slam de la temporada.
Alcara, que estará en Murcia hasta el próximo 7 de enero, ha trabajado en pista junto al también español Pedro Martínez, en un entrenamiento intenso, con ritmo alto y puntos largos, propio de esta fase de carga. La expectación ha sido notable desde primera hora y, una vez finalizada la sesión, el murciano ha vuelto a dejar una imagen ya reconocible: ni una mala cara, tiempo para firmar autógrafos y fotografías con quienes se acercaron a verle.
Pedro Martínez, un compañero de garantías
Pedro Martínez Portero (Alzira, 1997) es un nombre bien conocido en el circuito. Habitual en torneos ATP y con presencia en el top 100 mundial en los últimos años, destaca por su regularidad desde el fondo de la pista, su consistencia táctica y su capacidad física, cualidades que lo convierten en un sparring exigente para jugadores de primer nivel.
Su presencia en El Palmar responde precisamente a eso. No forma parte del equipo técnico de Alcaraz, sino que ha actuado como compañero de entrenamiento en esta fase de preparación, aportando ritmo y exigencia en una semana clave antes del viaje a Australia.
Samuel López, nuevo entrenador
La otra gran novedad que rodea a Alcaraz en esta pretemporada está fuera de la pista. Tras cerrar una etapa de siete años con Juan Carlos Ferrero, el murciano ha iniciado un nuevo ciclo con Samuel López como entrenador principal.
López, técnico alicantino con una larga trayectoria en el circuito -especialmente reconocido por su trabajo durante años con Pablo Carreño– ha sido clave en la modificación de la mecánica del servicio de Alcaraz. El cambio no busca solo más potencia, sino mayor fluidez y naturalidad en el gesto: un movimiento más continuo, menos rígido, con un mejor uso del brazo y la muñeca en el punto de impacto.
El resultado es un saque más estable y fiable, especialmente en el primer servicio, con mejores porcentajes y mayor capacidad para iniciar el punto con ventaja. En torneos recientes ya se ha apreciado una mayor velocidad media y, sobre todo, una reducción de errores en momentos de presión, uno de los aspectos que el equipo quería reforzar.
Australia, la gran meta
El Open de Australia sigue siendo el gran objetivo pendiente en el palmarés de Alcaraz. Es el único Grand Slam que aún no ha ganado y una de las razones por las que esta preparación está siendo especialmente meticulosa. Arranca la temporada como número 1 del mundo, con la ambición intacta y el foco puesto en Melbourne.
El Open de Australia 2026 se celebrará en Melbourne Park (Australia) del domingo 18 de enero al domingo 1 de febrero de 2026, con la fase principal de individuales arrancando el 18 de enero.
Si Carlos Alcaraz gana el Open de Australia, se convertiría en el tenista más joven de la historia en conquistar los cuatro torneos de Grand Slam. Alcaraz, de 22 años, ya ha ganado el US Open, Wimblendon y Roland Garros.
Entrenar en Murcia, en un entorno controlado y cercano, forma parte de esa estrategia. Lo que se ha visto este sábado en El Palmar no es solo una sesión de pretemporada: es la imagen de un jugador asentado en la élite, que trabaja sin estridencias, rodeado de gente de confianza y con un objetivo claro en el horizonte. Australia está cada vez más cerca, pero el camino, una vez más, empieza en casa.