El Partido Popular ha dado un paso más en su compromiso con la continuidad política, la meritocracia genética y la eficiencia sucesoria al crear el Registro Nacional de Cargos Públicos Hereditarios, una herramienta que permitirá que los hijos e hijas de dirigentes populares hereden automáticamente el escaño, el sillón o la concejalía del progenitor sin pasar por el engorro de unas elecciones.
“Si tú has mamado política desde pequeño, y te has criado viendo cómo tu padre firmaba recalificaciones o tu madre inauguraba consultorios con banda de música, lo justo es que te toque a ti cuando se jubile o lo pillen”, ha declarado un portavoz popular mientras enseñaba orgulloso su árbol genealógico institucional.
Aunque la práctica lleva décadas consolidándose discretamente -especialmente en concejalías- el partido ha decidido formalizarla “porque si es normal, mejor que sea legal”.
A partir de ahora, cada cargo electo o de libre designación podrá designar un “heredero político directo”, que asumirá sus funciones en caso de jubilación, imputación, cambio de partido, boda con alguien del PSOE o fatiga democrática.
Murcia, laboratorio nacional de la herencia política
La Región de Murcia, donde ciertos apellidos ya forman parte del inventario del mobiliario institucional, ha sido pionera en la implantación del sistema. “Aquí los niños nacen con traje de comunión y despacho reservado en el Ayuntamiento”, ha explicado un cronista local conmovido por la tradición.
Uno de los primeros beneficiarios del sistema será el hijo de un ex alcalde que ocupará la concejalía de Urbanismo antes de acabar la carrera, aunque se le convalidarán créditos por asistencia a plenos en la infancia.
Desde el PP murciano, aseguran que el sistema “evita que entren desconocidos que no entienden cómo funcionan las cosas”. Según el reglamento interno, se pueden transmitir cargos, dietas y hasta sillas personalizadas por vía hereditaria, siempre que el heredero demuestre “lealtad, discreción y apellido compuesto”.
La oposición propone abrir notarías públicas para registrar también enchufes
Desde los grupos de izquierda se critica el modelo por “convertir la política en una finca familiar con presupuesto público”. Aun así, reconocen que “hay herederos mejor preparados que algunos fichajes externos que no saben ni quién es Fraga”.
VOX, por su parte, ha pedido que la herencia política incluya derecho de pernada sobre banderas institucionales y medallas de Semana Santa, “porque la tradición es sagrada”.