En una brillante maniobra de gestión espiritual y urbanística, el Ayuntamiento de Murcia ha puesto en marcha una gira de la Virgen de la Fuensanta por los barrios de la ciudad “para llevar consuelo, bendiciones y un poco de incienso que tape el olor a contenedor reventado”.
El alcalde ha defendido la iniciativa como “una forma de acercar a la patrona a los murcianos y, de paso, que ella misma certifique el milagro de vivir rodeados de basura sin perder la fe ni el voto”.
Mientras tanto, cientos de vecinos indignados han documentado la realidad con cerca de mil fotografías de calles cubiertas de porquería, solares convertidos en junglas postapocalípticas y aceras con vida propia, en lo que ya se conoce como “el viacrucis urbano”.
De la gloria celestial al contenedor sin tapa
La comitiva religiosa, formada por la Virgen, varios costaleros, concejales emocionados y una banda que interpreta himnos a ritmo de charanga, ya ha visitado barrios como El Progreso, Santiago El Mayor y La Fama. En cada uno, los vecinos han recibido con fervor a la patrona y también con bolsas de basura acumuladas como ofrenda alternativa.
“Es la primera vez que la Virgen pisa estas calles desde que las limpiaban en 2007”, comenta emocionada una vecina de La Alberca. “Ahora por lo menos alguien importante ha venido a ver el contenedor lleno de muebles y el autobús que no pasa desde febrero”.
Según el consistorio, la iniciativa tiene un fuerte componente emocional. “Es una forma de reconciliar al ciudadano con el Ayuntamiento”, afirmó el concejal de Festejos. “Porque aunque no te recojamos la basura, al menos te traemos a la Virgen en procesión con banda sonora y un par de petardos.
En algunas pedanías, los feligreses han tenido que despejar de escombros la puerta de la iglesia para que pudiera entrar la imagen. En otras, se ha optado por bendecir los contenedores directamente, por si obra el milagro del vaciado espontáneo.
Unos denuncian abandono; otros piden otra ronda de marineras
Frente a la indignación creciente, el Ayuntamiento defiende que está cumpliendo con su compromiso de “hacer barrio” y “poner en valor las raíces murcianas, aunque estén medio enterradas bajo papeles, botellas y ramas secas”.
Algunos ciudadanos, sin embargo, están encantados. “¡Nos han traído la Virgen, nos han tirado cohetes y hasta hemos comido marineras gratis! ¿Qué más queremos?”, exclama Pepe C., vecino de Cabezo de Torres. “¿Basura? Eso es parte del paisaje autóctono, como las palmeras inclinás o los pasos de cebra invisibles”.
Pese a las quejas por el abandono generalizado, muchos vecinos agradecen el gesto. “Yo no necesito que me recojan la basura, mientras me traigan la Virgen y me den una marinera. Para mí eso es política útil”, comenta un vecino de El Palmar, visiblemente emocionado tras besar el manto de la Virgen.
Desde el área de Movilidad, confirman que el transporte público sigue en estudio. “No podemos poner autobuses en todos lados, pero a cambio estamos valorando una red de caminos jacobeos entre pedanías, para fomentar el peregrinaje interior y que la gente llegue al centro rezando”, apuntan.
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Además, está en marcha un nuevo plan de regeneración basado en la esperanza. “Si la Virgen pasa por allí, ya es zona revitalizada. Y si no, será zona de promesa electoral”, explicó una portavoz mientras un operario instalaba un arco floral frente a una parada de bus cancelada desde 2021.
Además, no se descarta que la próxima medida sea nombrar “Zona de Oración Intensiva” a las pedanías que aún no tienen acera, contenedor ni alumbrado.
“El 1200 aniversario es una excusa estupenda para no recoger la basura: es arqueología viva”
El concejal de Cultura ha explicado que “algunas zonas con abandono extremo están siendo protegidas como patrimonio arqueológico urbano del siglo XXI”, y que “la basura forma parte del relato narrativo del 1200 aniversario de la ciudad”.
“Murcia no solo celebra su historia: la reproduce en tiempo real, incluyendo la Edad Media, la falta de higiene y el transporte en mula o a pie ”, ha añadido con entusiasmo.
El Ayuntamiento defiende que lo importante “no es recoger, sino procesionar”
Desde el Gobierno municipal lo tienen claro: no es tiempo de recoger, sino de celebrar. “Murcia lleva 1200 años aquí, y no se va a venir abajo ahora por unas bolsas de basura o un microbús que no aparece”, insisten. “Que la Virgen nos guíe y, si puede ser, que también avise al servicio de limpieza”.
La oposición critica que todo se base en actos simbólicos, pero fuentes oficiales lo niegan. “¿Simbólico? ¿Tú sabes lo que cuesta una buena petalada? Eso es inversión. Eso es ciudad”.