La ciberdelincuencia ha vuelto a golpear al sector hortofrutícola murciano. La Guardia Civil ha desmantelado un grupo criminal que habría estafado unos 100.000 euros a empresas agrícolas haciéndose pasar por una mercantil del sector. La operación, bautizada como KRAVEN_LORCMERCA, ha culminado con la detención del cabecilla del grupo en Lorca y la investigación de sus dos colaboradores en Vícar (Almería) y Barcelona.
El modus operandi es tan sencillo como efectivo: suplantaban la identidad de una empresa real -con sede en Quintanar de la Orden (Toledo)- para realizar pedidos fraudulentos de productos hortofrutícolas. Una vez recibidos los productos, estos eran revendidos a través de su propia empresa legal, con sede en Perpiñán y Barcelona. Así, transformaban el fraude en beneficio limpio, sin levantar sospechas hasta que ya era demasiado tarde.
Según ha informado la Guardia Civil, la investigación comenzó tras la denuncia de una empresa de Lorca que entregó dos pedidos valorados en 5.000 euros sin recibir nunca el pago. Al intentar reclamar, descubrieron que la empresa supuestamente compradora no había solicitado nada y también estaba siendo víctima: le habían clonado la web, los correos electrónicos, el teléfono de contacto y hasta la identidad corporativa.
Las pesquisas de la Guardia Civil de Lorca, especializado en ciberdelincuencia, destaparon hasta ahora cinco hechos delictivos confirmados y otras siete empresas afectadas, todas relacionadas con el uso fraudulento de los datos de la empresa toledana. La web falsa y los dominios clonados daban apariencia de legalidad suficiente para que los proveedores confiaran.
Pero los estafadores no eran unos aficionados. Según los agentes, contaban con un conocimiento «considerable» del sector agrícola y de los productos que compraban, lo que les permitía moverse con soltura en este mercado y hacer pedidos creíbles.
El grupo criminal operaba desde varias provincias, utilizando empresas logísticas en Barcelona y en Perpiñán (Francia) para recibir la mercancía. Una vez en su poder, revendían los productos con total impunidad bajo el paraguas de su empresa legal.
La operación ha sido posible gracias a la colaboración entre los Equipos de Murcia, Barcelona y especialistas de Policía Judicial en Almería. Según fuentes del Instituto Armado, no se descarta que aparezcan más víctimas ni que el montante de lo defraudado sea aún mayor.
La Guardia Civil recuerda la importancia de verificar minuciosamente la identidad de nuevos clientes, especialmente cuando los pedidos llegan por vía telemática. En plena expansión del comercio digital, la ciberdelincuencia no descansa.