Agentes de la Policía Nacional han detenido a siete hombres acusados de traficar con seres humanos desde Argelia hasta el litoral de la Región de Murcia. Según ha informado la Jefatura Superior de Policía, los arrestados serían los patrones de varias pateras utilizadas para trasladar de forma ilegal a ciudadanos extranjeros, en embarcaciones sin condiciones mínimas de seguridad.
Las detenciones son fruto de una investigación coordinada por unidades especializadas de la Policía Nacional, en colaboración con otros cuerpos, ONG y asociaciones que participan en la recepción humanitaria de migrantes. Esta línea de trabajo busca desarticular las redes criminales que operan tras estas rutas marítimas ilegales.
La Policía ha reunido testimonios e indicios suficientes para imputar a los detenidos por delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y pertenencia a organización criminal. Las pruebas los vinculan directamente con la conducción de las embarcaciones interceptadas en la costa murciana.
Las condiciones de estas travesías, denuncian los investigadores, son extremas: embarcaciones precarias, sin medidas de protección, sin equipo de salvamento, y a merced de condiciones climáticas adversas. Los migrantes, además, se enfrentan a largas exposiciones al sol y al agua salada, lo que pone en riesgo su vida e integridad física.
Tras pasar a disposición judicial, el juez ha decretado el ingreso en prisión provisional y sin fianza de los siete arrestados. Si se confirma su implicación en los hechos, podrían enfrentarse a penas de entre 4 y 8 años de prisión.
En paralelo a las labores humanitarias de acogida, este tipo de operaciones policiales intentan frenar una práctica que, según fuentes policiales, no solo vulnera derechos humanos, sino que también se ha convertido en un lucrativo negocio para redes delictivas transnacionales.