Un nuevo y demoledor informe elaborado por Ecologistas en Acción y la organización alemana Deutsche Umwelthilfe (DUH) vuelve a señalar a las grandes cadenas de supermercados alemanas por su papel clave en la degradación de ecosistemas frágiles como el Mar Menor, las lagunas de Doñana y la laguna de Adra. Bajo el título “Lagunas costeras bajo presión por el cultivo intensivo de hortalizas”, el estudio concluye que el modelo de producción agroindustrial orientado a la exportación —del que se benefician Aldi Nord, Aldi Süd, Lidl y Edeka— está acelerando el colapso ambiental de estas zonas protegidas.
“La venta masiva de frutas y verduras baratas en Alemania tiene consecuencias devastadoras en Murcia, Almería y Huelva”, resume el informe, que actualiza y amplía el trabajo iniciado en 2023.
¿Quién aprueba y quién suspende?
De las cinco grandes cadenas analizadas, Rewe es la única que aprueba con nota: recibe 12 tarjetas verdes y ninguna roja por su implicación real en reducir el impacto ambiental. En el extremo opuesto, Aldi Nord vuelve a ser la peor valorada, con 11 tarjetas rojas. Le siguen Lidl (9 rojas), Aldi Süd y Edeka (7 cada una).
El sistema de evaluación se basa en aspectos como: reducción de superficies de cultivo intensivo, eliminación de productos regados ilegalmente, renaturalización de zonas de filtrado de nitratos, transparencia en el origen de los productos y apoyo a la agricultura ecológica local.
El precio real de las verduras baratas
En Murcia, el Mar Menor -la mayor laguna salada de Europa- está al borde del colapso por el aporte masivo de nitratos procedentes del riego intensivo. Se estima que el 85 % de estos contaminantes provienen directamente de la agricultura intensiva, y que una parte importante de esas hortalizas acaban en los lineales alemanes: solo en 2023, Alemania importó más de 660.000 toneladas de frutas y verduras de la Región de Murcia.
En Huelva, el Parque Nacional de Doñana sufre la sobreexplotación de los acuíferos y el riego ilegal de fincas de frutos rojos. El 31 % de las exportaciones onubenses de frutas y hortalizas va a Alemania. En Almería, el llamado “mar de plástico” sigue extendiéndose a costa de zonas protegidas como la laguna de Adra, con niveles de nitrato en aguas subterráneas que superan con creces los límites legales europeos.

entre sí.
El informe insta a las cadenas de supermercados a pasar de las declaraciones a los hechos. Entre las medidas exigidas:
- Dejar de importar productos de zonas de alto impacto ambiental.
- Participar activamente en la restauración de los humedales.
- Aumentar el porcentaje de frutas y verduras regionales, ecológicas y de temporada.
- Etiquetar claramente el origen específico de los productos, para que el consumidor pueda decidir.
Además, se propone que se incluya en los supermercados más producto de “segunda categoría” (con imperfecciones estéticas), lo que permitiría reducir el desperdicio alimentario y frenar el crecimiento descontrolado de la producción.
“Las cadenas de supermercados son corresponsables de la destrucción de estos ecosistemas. Si hay voluntad, se puede cambiar el modelo. Rewe ya lo está demostrando”, afirma Elena Alter, portavoz de Ecologistas en Acción.
La advertencia no puede ser más clara: sin un giro radical en las prácticas comerciales y agrícolas, el futuro de las lagunas del sur de España está en peligro inminente.