¿Por qué hay huelga si el convenio está vigente? Claves del conflicto del metal en la Región de Murcia

CCOO denuncia el “fracaso” de la huelga del metal en las empresas auxiliares de Navantia y acusa a los convocantes de rechazar el diálogo y provocar fractura entre trabajadores. Desde CCOO señalan a UGT de la "sinrazón" que se está viviendo

Aunque el convenio colectivo del metal en la Región de Murcia sigue vigente hasta el 31 de diciembre de 2025, un grupo de trabajadores del sector – de las empresas auxiliares de Navantia en Cartagena- ha protagonizado durante las últimas semanas duras movilizaciones y hasta una huelga que ha tensionado el ambiente laboral.

¿Qué hay detrás de estas movilizaciones? ¿Por qué se llega a una huelga en pleno periodo de vigencia del convenio? ¿A quién afectaría el denominado plus del astillero de entre 400 y 600 euros más al mes? ¿Cobran tan poco como dicen los manifestantes de las empresas auxiliares? ¿Por qué CCOO, sindicato mayoritario en el sector del metal, no ha querido participar de las protestas? ¿Quién está detrás de la plataforma UEA (Unión de Empresas Auxiliares)? ¿Por qué se plantea una huelga al margen de los cauces formales de negociación, es decir, sin agotar primero la Mesa Técnica ni los procedimientos previstos en el convenio colectivo?

«Han engañado a todos»

Desde Comisiones Obreras (CCOO), sindicato mayoritario en el sector, el diagnóstico es claro: «A los trabajadores les han engañado. A la ciudadanía también. Esto no va de mejorar condiciones laborales. Va de salir en la foto y dinamitar el modelo sindical. Esto es una sinrazón” afirma con contundencia Gerardo Medina, secretario de organización de la Federación de Industria.

El secretario de CCOO Industria en la Región de Murcia, Gerardo Medina, rompe su silencio tras semanas de tensión en el sector del metal. En una entrevista concedida a RRNEWS, Medina desmonta punto por punto la legitimidad de la huelga convocada por los trabajadores de las auxiliares de Navantia en Cartagena y lanza un mensaje nítido: “Esto no va de pluses, va de cargarse a los sindicatos”.

Medina sostiene que la huelga se convocó sin agotar los cauces legales previstos en el convenio colectivo, que sigue vigente hasta el 31 de diciembre de 2025. “El convenio no ha caducado. Hay mesas técnicas abiertas, como la del Plus de Astillero, que siguen trabajando, aunque a ritmos distintos. No se puede convocar una huelga a mitad de un proceso negociador”, afirma.

La convocatoria de movilizaciones y huelga fue impulsada por una plataforma autodenominada Unión de Empresas Auxiliares (UEA), cuyos representantes se definen como antisindicales, pero “en realidad son delegados de UGT”. De hecho, Medina acusa directamente a UGT de estar detrás de la huelga sectorial, que califica de “ilegal”. “Esto es una estrategia para desacreditarnos. No solo nos han hecho escraches, también nos han insultado y amenazado. Pero nosotros no somos el enemigo, el enemigo es la patronal”, advierte.

Sobre las cifras, Medina también desmonta algunas de las narrativas de los huelguistas de las empresas auxiliares de Navantia “Dicen que representan a 2.000 trabajadores, pero en realidad serán unos 400 o 500 los que están sujetos al convenio del metal como industrias auxiliares de Navantia. Y en el pico más alto de la huelga no han pasado de 200”, precisa. En cuanto a los salarios, asegura que un oficial de primera cobra en bruto unos 1.700 euros, más complementos que en algunos casos elevan el sueldo por encima de los 2.000 euros mensuales.

“No nos pueden acusar de no representarlos cuando tenemos más del 50% de la representación sindical en el metal en la Región de Murcia. UGT tiene entre un 23 y un 26%. El sistema no lo hemos inventado nosotros, lo establece la ley, la Constitución. Esto no va de asambleas espontáneas, sino de procesos democráticos y legítimos”, insiste.

También lanza un aviso de futuro: “Comisiones Obreras ya ha solicitado adelantar la negociación del convenio. Queremos empezar a hablar en septiembre u octubre. Estaremos ahí, dando la batalla, como siempre, pero dentro de los cauces legales».

Lo más grave es que todo este conflicto, surgido desde los márgenes del sistema de representación legal, puede perjudicar la negociación de un convenio que afecta a 30.000 trabajadores del sector del metal en la Región. “Aquí no se trata del plus del astillero, se trata de todos. Y lo que están haciendo es romper la unidad que tanto costó construir” zanja Medina.

«Un fracaso rotundo»

Después de un mes de huelga sectorial en el metal en las contratas de Navantia, Comisiones Obreras de Industria califica la protesta de “fracaso rotundo” y critica sin ambages tanto su desarrollo como sus consecuencias para los trabajadores.

“El desgaste humano y económico al que han sido sometidos los trabajadores ha sido significativo e inasumible”, señala CCOO, que acusa a las organizaciones convocantes de haber “rechazado” en todo momento los cauces institucionales de negociación, como la Mesa Técnica del Plus de Astillero o el Convenio Colectivo. “Esta situación requería la altura de miras y el sentido común necesarios para darle una salida negociada, tal y como desde CCOO Industria venimos reclamando”, sostiene el sindicato.

La huelga ha ido perdiendo fuerza progresivamente y ya son muchas las empresas que tienen al 100% de sus plantillas trabajando. CCOO subraya este dato como síntoma del desgaste del conflicto y considera que los objetivos planteados no solo no se han logrado, sino que han generado un escenario de mayor crispación y fractura interna.

También lanza una denuncia política y ética contra lo que considera prácticas intolerables en democracia. CCOO condena “los insultos que propinaron los huelguistas a los trabajadores y trabajadoras de Navantia que accedían a su puesto de trabajo”, así como los “pinchazos a los vehículos” que emplean para desplazarse.

“Queremos condenar estas acciones impropias de una democracia, donde existe el derecho a huelga, pero también el derecho al trabajo”, remarca el texto. Además, el sindicato afirma haber sido víctima directa de represalias: “Nosotros también hemos sido víctimas de escraches a nuestra sede de CCOO de Cartagena, cuestión repudiable y coactiva impropia de organizaciones de clase y democráticas”.

La organización sindical subraya que el camino correcto pasa por agotar los canales de diálogo establecidos: “La mesa técnica del Plus de Astillero y el convenio colectivo”, afirman, “son las herramientas con las que lograremos los objetivos que los trabajadores y trabajadoras perseguimos”.

Trabajadores en huelga de hambre

Una veintena de trabajadores de las auxiliares de Navantia en Cartagena mantiene una huelga de hambre desde principios de julio como forma extrema de protesta ante el estancamiento de las negociaciones sobre el “plus de astillero” que quieren de manera inmediata, aunque se está negociando su inclusión en el próximo convenio colectivo.

La acción comenzó tras el rechazo de un preacuerdo con la patronal FREMM de abrir una mesa de negociación sobre el «plus del astillero» a cambio de desconvocar la huelga y ha ido ganando atención pública a medida que algunos huelguistas han necesitado asistencia médica urgente. Pese al desgaste físico -algunos llevan más de una semana sin ingerir alimentos sólidos-, los trabajadores se niegan a abandonar la protesta hasta que no se logren avances concretos. La huelga cuenta con el respaldo de delegados de CSIF y UGT, y con el apoyo de representantes políticos del entorno de Podemos.

UGT alerta de que la situación de salud de los huelguistas comienza a deteriorarse gravemente y que dos de los huelguistas han tenido que se ingresados en el hospital Santa Lucía.

“El juego cruel de FREMM se vislumbra en el chantaje de sus últimas declaraciones, negándose a negociar mientras siga la huelga”, ha denunciado Paqui Sánchez, secretaria general de UGT en la Región. Sánchez acusa a la patronal del metal de “convocar reuniones para luego aplazarlas con intención de desgastar a los trabajadores” y denuncia el “boicot de facto” de CCOO, a quien acusa de actuar del lado empresarial para dilatar las negociaciones hasta el fin de vigencia del actual convenio, en diciembre. “No tenemos que esperar a enero del año que viene para empezar a hablar; este tema tenía que haberse negociado en 2023”, sentencia Paqui Sánchez.

UGT reclama ahora la implicación directa de CROEM y del Gobierno regional para “abrir ya las mesas de negociación” y evitar que el conflicto se prolongue hasta 2026.

Piden un plus de 33 euros diarios para todos

El «plus del astillero» solo se esta cobrando en El Ferrol. Y en Ferrol lo cobran las empresas auxiliares del acero y pintura. Los huelguistas de Cartagena exigen un plus de 33 euros diarios no compensable y absorbible (700 euros al año) para todos los trabajadores y categorías «cuando ya están cobrando por encima del convenio del metal» recuerda Enrique Bruna, delegado comarcal de CCOO en Cartagena. «Quieren imponer un plus para todos fuera de convenio. Esa es la realidad y no puede ser. Y no porque FREMM o CCOO no quieran, es que uno no se puede saltar el convenio colectivo, no hay marco jurídico para lo que piden».

En plena sexta semana de conflicto, lo único claro es que los trabajadores están siendo los grandes perdedores de esta guerra sin cuartel entre siglas. Algunos siguen en huelga de hambre, debilitados y sin respuestas. Otros han vuelto al tajo, resignados. Y muchos más ya no saben a quién creer.

Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp
Email

¿Crees en un periodismo libre, sin ataduras ni intereses ocultos? En RRNEWS contamos lo que otros callan. Vamos más allá de la versión oficial porque creemos que la información es vital y debe ser accesible para todos, sin muros de pago.

Pero para seguir haciéndolo, necesitamos tu apoyo. Si valoras lo que hacemos, conviértete en mecenas con el pago mensual que tú decidas. Lo que para ti puede ser una cantidad simbólica, para nosotros significa independencia, rigor y continuidad.

Súmate a quienes ya creen que otro periodismo es posible.
Hazte mecenas hoy.