“No basta con prohibir o limitar horarios. Lo urgente es educar”. Así lo han dejado claro los representantes de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de la Región de Murcia (FAPA-RM) “Juan González” durante su reunión con la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, celebrada este viernes en la sede de la Federación en Murcia.
En el encuentro, la ministra presentó el anteproyecto de Ley Orgánica para la protección de los menores en entornos digitales, una propuesta que, según expuso, busca abordar el problema de forma integral. Pero la FAPA fue más allá: pidió que se ponga el foco no solo en la regulación, sino sobre todo en la formación, la sensibilización y la educación digital como pilares fundamentales para proteger a la infancia en un mundo cada vez más hiperconectado.
Adicciones, apuestas y menores: el cóctel perfecto
Uno de los temas más delicados que se pusieron sobre la mesa fue el de la adicción al juego entre los jóvenes. “Estamos viendo cómo florecen casas de apuestas junto a centros educativos, y las consecuencias ya están aquí”, señalaron desde la FAPA. A la reunión asistieron también pediatras, investigadores de la Universidad de Murcia y estudiantes, quienes coincidieron en alertar sobre los efectos devastadores que este entorno puede tener en el desarrollo de los menores.
La otra brecha: la segregación escolar
La Federación denunció también el aumento de la segregación escolar en la Región, una tendencia que, advierten, atenta directamente contra la función compensadora de la escuela pública. “La equidad se rompe cuando se crean centros gueto. La educación pública debe ser el lugar donde todas y todos tengan las mismas oportunidades, no un sistema paralelo que profundiza las desigualdades”, subrayaron.
Entornos seguros y menores no acompañados
La reunión abordó además otros asuntos que preocupan a las familias murcianas, como la necesidad de proteger los entornos escolares desde el punto de vista medioambiental y de seguridad, y la situación de los menores no acompañados. Según la FAPA, todos estos problemas requieren “una respuesta urgente y seria”.
Un primer paso, pero no suficiente
La FAPA-RM valoró positivamente este espacio de diálogo directo con el Ministerio de Juventud e Infancia, aunque dejó claro que esto solo es un primer paso. “Necesitamos pasar del discurso a las acciones. Lo que está en juego es el futuro de nuestros hijos e hijas, y no podemos seguir esperando”, concluyeron.
Desde el Ministerio se comprometieron a mantener abierta esta vía de colaboración y a trabajar conjuntamente en la búsqueda de soluciones. Pero la pelota, como siempre, está ahora en el tejado de la política.