Pese a los discursos sobre innovación, transformación digital y economía del conocimiento, los datos son tozudos: en Murcia seguimos generando, sobre todo, camareros. Así lo confirma el último informe del Observatorio Socioeconómico Local, que señala a la hostelería y el turismo como los sectores con mayor capacidad de generar empleo a corto y medio plazo en el municipio.
El estudio pone nombre a las ocupaciones más demandadas en el entorno laboral murciano: camareros, personal de atención al cliente, técnicos en actividades sociosanitarias y, en menor medida, profesionales de la comunicación y la informática.
Una brecha cada vez más clara
El informe también lanza una señal de alerta: mientras en los bares y cafeterías hay cola para trabajar, la tecnología sigue teniendo dificultades para encontrar personal cualificado. Vacantes en programación, ciberseguridad, análisis de datos e ingeniería se quedan sin cubrir. ¿El motivo? Falta de competencias clave: idiomas, programación, manejo de software especializado, trabajo en equipo y habilidades comunicativas. Lo de siempre, vamos.
Aunque se reconoce una alta demanda futura de programadores informáticos, el sistema educativo y los itinerarios de formación actuales no parecen estar generando perfiles a la altura de lo que el mercado necesita.
Autoempleo, pero ¿en qué?
En materia de emprendimiento, las antenas de prospectiva laboral del informe señalan como áreas viables la restauración (otra vez), la programación, la consultoría y los servicios informáticos. Es decir, los extremos de siempre: el café con leche en barra y la app en la nube.
Para quienes se atrevan a montar algo por su cuenta, el informe apunta que los factores más determinantes para que un proyecto salga adelante son: subvenciones, financiación, planificación del modelo de negocio y capacidad para diferenciar el producto o servicio. Nada nuevo, pero necesario recordarlo.
¿Qué es el Observatorio?
El Observatorio Socioeconómico del Municipio de Murcia es la herramienta encargada de analizar la evolución del empleo, los cambios en el mercado laboral y las oportunidades emergentes. Lo hace utilizando métodos de análisis cualitativos y cuantitativos -como el método Delphi- que recopilan la visión de orientadores laborales, empresas y otros agentes clave del ecosistema económico local.
En una Región con altísimas tasas de desempleo juvenil y precariedad estructural, el dato es tan claro como incómodo: seguimos formando profesionales para lo urgente, no para lo necesario. Mientras las vacantes en sectores tecnológicos se acumulan, la salida rápida sigue estando detrás de una barra. Murcia necesita más programadores, pero de momento, solo salen camareros.