Mientras la derecha política se enzarza en una competición por ver quién deporta más inmigrantes, los datos policiales apuntan en una dirección completamente distinta: los explotados son ellos. Entre 2021 y 2025, al menos catorce grandes operaciones policiales en la Región de Murcia han sacado a la luz un patrón sistemático de explotación laboral, falsificación documental y uso fraudulento de mano de obra inmigrante, muchas veces en situación administrativa irregular.
Según el recuento de RRNEWS, estas actuaciones se han saldado con más de 200 detenidos e investigados, entre empresarios agrícolas, capataces, intermediarios, testaferros e inmigrantes en situación irregular en España. Las condiciones descritas por las investigaciones policiales incluyen jornadas extenuantes de más de 12 horas, salarios por debajo del mínimo legal, viviendas insalubres, ausencia de contratos y, en muchos casos, engaños y amenazas para impedir que las víctimas denuncien.
Los datos, caso por caso
Agosto 2020: Eleazar Blandón Herrera, un inmigrante nicaragüense de 42 años, falleció tras sufrir un golpe de calor recogiendo sandías bajo temperaturas extremas en la Región de Murcia, que alcanzaban, según testigos, hasta 44 °C. Desmayado en plena cosecha, fue abandonado en la puerta de un centro de salud donde falleció poco después. Eleazar estaba expuesto a jornadas maratonianas (hasta 11 h al sol), sin acceso a agua, sin contrato y sometido a insultos y humillaciones.

Marzo 2021, en Gea y Truyols (Murcia): 39 detenidos por emplear a inmigrantes sin permiso de residencia en condiciones precarias. Se les acusaba también de falsedad documental y de facilitar el acceso irregular a ayudas públicas.
10 junio 2022: La Policía Nacional detiene en Cartagena a 18 personas en una operación para acabar con la explotación laboral en el sector agrícola. Los agentes descubrieron como los dos principales detenidos en el operativo captaban a ciudadanos extranjeros para ofrecerles trabajar bajo la identidad usurpada de otra personas, y así, dar apariencia de legalidad a la actividad laboral.
23 de septiembre de 2022: La Guardia Civil inspecciona cerca de 30 fincas agrícolas en Cieza, Torre Pacheco, Mazarrón y San Javier. Resultado: 16 personas detenidas o investigadas por contratar a inmigrantes sin papeles ni derechos laborales. De los más de 300 trabajadores identificados, al menos una treintena se encontraban en situación administrativa irregular.
Julio 2023: La Policía Nacional desmanteló en Yecla una red que operaba en dos naves textiles en Yecla, donde 10 inmigrantes sudamericanos trabajaban en condiciones calificadas de “inhumanas”. El responsable (de nacionalidad española) fue detenido por delitos contra los derechos de los trabajadores y extranjería.
28 febrero 2024: Ocho detenidos por favorecer la inmigración ilegal en Murcia y Ciudad Real. Un grupo empresarial agrícola captaba en la Región de Murcia a trabajadores en situación irregular y les daba de alta en la Seguridad Social suplantando la identidad de extranjeros documentados.
29 febrero 2024: La Policía Nacional detiene a seis varones como presuntos responsables de una empresa agrícola que operaba en tres fincas de Lorca, Mazarrón y Águilas, en las que se explotó a al menos 23 ciudadanos extranjeros en situación de vulnerabilidad. Durante dos años, los trabajadores fueron sometidos a jornadas de trabajo de hasta doce horas, los siete días de la semana, sin ningún tipo de contrato ni ser dados de alta en la Seguridad Social, por un sueldo aproximado de cinco euros por hora de trabajo, careciendo de vacaciones y detrayendo parte de su sueldo por diferentes motivos. Los empleados eran recogidos por autobuses y camiones de ganado en los que tenían que compartir espacio con animales.
14 de marzo de 2024: En Torre Pacheco, la Policía Nacional desarticula una red que utilizaba documentación falsa para contratar y explotar a trabajadores extranjeros. 23 personas son detenidas. El modus operandi incluía la suplantación de identidades para burlar los controles laborales.
25 junio de 2024: La Policía Nacional detiene a 46 personas en dos fincas agrícolas por explotación laboral en Alhama de Murcia y Lorca. Los investigados captaban ciudadanos extranjeros en situación irregular para trabajar en el campo y usaban documentación de otras personas que sí contaban con permiso de residencia y trabajo.
13 diciembre 2024: La Guardia Civil desmantela una finca del Guadalentín (Alhama de Murcia) donde explotaban a 12 ‘sin papeles’. La Guardia Civil detuvo a un empresario agrícola e investigó a dos de sus empleados. Según los agentes, no les hicieron contrato puesto que no tenían regularizada su situación. En el momento de la inspección junto a funcionarios del Ministerio de Trabajo, los jornaleros que se encontraban recolectando no sabían exactamente dónde estaban ni para qué empresa o personas trabajaban.
8 enero 2025: Detienen al propietario de un taller mecánico ilegal por contratar a extranjeros sin contrato en Alhama de Murcia El taller, establecido en una finca agrícola, no contaba con autorización de apertura, ni de gestión de residuos y tampoco de las medidas de higiene y seguridad laboral exigidas.
12 de febrero de 2025: En Alhama de Murcia, 6 detenidos por forzar a temporeros sin papeles a trabajar sin derechos, bajo amenazas y engaños.
8 de abril de 2025 (Operación Jorke): En el Campo de Cartagena, 3 personas son detenidas por explotar a inmigrantes sin contrato en cultivos hortofrutícolas. Las víctimas trabajaban sin medidas de seguridad ni descanso.
28 de abril de 2025: En Alhama de Murcia, se ejecuta la que hasta ahora es la operación más amplia: 37 detenidos por explotación laboral, falsedad documental y asociación ilícita. La red captaba inmigrantes sin recursos, a quienes alojaba en condiciones insalubres y empleaba sin contrato en tareas agrícolas.
30 de mayo de 2025: En Alcantarilla, un operativo conjunto de Policía Nacional e Inspección de Trabajo identifica a 10 personas responsables de explotación laboral en pequeños comercios, muchos vinculados a redes agrícolas.
Las condiciones descritas en los informes policiales se repiten en todos los operativos: jornadas de hasta 12 horas, sin contrato, sin medidas de protección, hacinamiento en viviendas, amenazas, suplantación de identidades, y cobros ilegales por tramitar documentación. En algunos casos, se han encontrado incluso a trabajadores transportados junto al ganado en camiones, como si no fueran personas, sino mercancía.
Frente a esto, el discurso institucional es el silencio. Ningún alto cargo del Gobierno regional ha condenado públicamente estos hechos. Nadie en la patronal agraria ha dado explicaciones. Y, desde luego, ninguno de los que claman por deportaciones masivas ha alzado la voz cuando las víctimas son inmigrantes esclavizados en nuestras propias fincas.
Los datos desmontan el discurso de la extrema derecha
A la vista de estos hechos, la narrativa que intenta vincular inmigración con delincuencia se cae por su propio peso. No son los inmigrantes quienes están cometiendo delitos de forma masiva, sino quienes se aprovechan de su situación de vulnerabilidad para explotarlos impunemente.
Desde RRNEWS hemos revisado casi todas las operaciones policiales registradas entre 2021 y 2025. El resultado: más de 200 detenidos (entre explotadores y explotados) por delitos contra los derechos de los trabajadores, falsedad documental y explotación laboral. En ningún caso se señala a los trabajadores inmigrantes como responsables de delitos, sino como víctimas sistemáticas de redes organizadas.
Silencio político e impunidad estructural
Pese a la gravedad de los hechos, el tema no ha ocupado más de unos segundos en el discurso político dominante. Ningún gran partido ha reclamado una reforma profunda de la Ley de Extranjería para proteger a los trabajadores. Ninguna patronal ha salido a condenar públicamente estas prácticas. Y lo más sangrante: las empresas implicadas siguen operando con normalidad.
Mientras se pide mano dura para los migrantes que delinquen, nadie parece exigir lo mismo para quienes los explotan. Ni sanciones ejemplares, ni retirada de subvenciones, ni inhabilitación para contratar en el sector agrícola. Ni una palabra por parte de la patronal agraria murciana sobre lo acaecido en Torre Pacheco. Silencio absoluto.
Lo que no se ve: miedo, silencio y normalización
Desde asociaciones que trabajan con población migrante alertan de que lo documentado por la policía no es más que “la punta del iceberg”. Muchas víctimas no denuncian por miedo a represalias o a ser expulsadas. Otras ni siquiera saben que están siendo explotadas, porque desconocen sus derechos.