La Región de Murcia recibirá en 2025 un total de 323.000 euros menos en fondos estatales para la financiación del sistema de dependencia. La causa: una penalización derivada de varios indicadores que reflejan una gestión deficiente y una baja inversión autonómica en este ámbito. Así se desprende del documento elaborado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, al que ha tenido acceso RRNEWS, que fija el reparto de fondos dentro del Marco de Cooperación Interadministrativa para este año.
¿Por qué pierde dinero la Región de Murcia?
El recorte no es caprichoso. La metodología del reparto contempla cuatro grandes bloques: estructura territorial, gestión, cumplimiento de objetivos y calidad de centros y servicios. En al menos tres de estos apartados, la Región de Murcia sale claramente perjudicada.
Baja inversión autonómica
La Región solo destinó 243,3 millones de euros de fondos propios al sistema de dependencia en 2024, una cifra que, una vez descontada la financiación estatal, representa un crecimiento modesto respecto a 2023. Su gasto medio por persona beneficiaria con Programa Individual de Atención (PIA) pasó de 5.670,78 euros en 2023 a 5.652,65 euros en 2024, es decir, una leve caída. Además, este gasto está por debajo de la media estatal y fue corregido negativamente al normalizarlo con la renta per cápita de la región
Agilidad administrativa deficiente
El tiempo medio de espera desde que una persona solicita el reconocimiento de dependencia hasta que recibe resolución en Murcia es de 520 días, frente a los 334 días de media nacional. Esto sitúa a la región entre las más lentas de España, penalizándola notablemente en el indicador de gestión
Cobertura por debajo del promedio
Solo el 86,38% de las personas con derecho reconocido a una prestación la están recibiendo efectivamente en la región. La media nacional es del 91,69%, y varias comunidades superan incluso el 95%.
Aunque la Región de Murcia incrementó el número de personas atendidas (de 40.232 en 2023 a 44.589 en 2024, un 10,83% más), otras regiones lograron aumentos más notables y, sobre todo, acompañados de mejoras en cobertura y calidad.
Un reparto condicionado por el desempeño
El nuevo sistema de financiación estatal vincula los fondos no solo al tamaño de la población o la superficie, sino también al esfuerzo inversor de cada comunidad, la rapidez de la gestión, el grado de cobertura real y la mejora de las condiciones laborales del sector.
En ese contexto, la Región de Murcia queda rezagada frente a comunidades como Galicia, Cataluña o la Comunidad Valenciana, que mejoran significativamente en todos estos parámetros y absorben parte de los recursos que pierde la Región.
El informe ministerial es claro: la financiación para dependencia no es un derecho automático, sino una contraprestación a un compromiso autonómico medible y verificable. La Región de Murcia, con su baja inversión per cápita, su lentitud administrativa y su menor cobertura, ha quedado penalizada.
Queda por ver si el Gobierno regional toma nota y adopta medidas correctoras de cara a 2026, o si seguirá conformándose con estar en el vagón de cola del sistema de atención a la dependencia.