El periodista ultra Javier Negre ha cruzado una línea peligrosa al instar públicamente desde su cuenta en X (antes Twitter) a sus seguidores a “explicarle las cosas como se merece” al ex diputado de Podemos en la Asamblea Regional de Murcia, Víctor Egío. “Pido públicamente a mis queridos murcianos que si ven por la calle a este diputado de Podemos que agredió a nuestro periodista Vito le expliquéis las cosas como se merece”, escribió Negre, añadiendo: “Muy valiente atacar a un veinteañero rodeado de su rebaño comunista. Ya está bien de poner la otra mejilla”.
El dirigente de Podemos, Víctor Egío, ha confirmado a RRNEWS que presentará una denuncia ante la Policía contra Javier Negre por amenazas y coacciones.
Las palabras del fundador de EDATV han sido interpretadas por numerosos usuarios como una incitación al acoso contra un dirigente político, y han desatado una oleada de críticas, especialmente desde sectores progresistas, que denuncian el uso de la red para promover el hostigamiento físico y verbal. El propio Egío ha recibido muestras de apoyo tras el mensaje.
Negre acusa al diputado de haber agredido al joven colaborador de su medio, Vito Quiles, durante un acto, aunque no ha aportado prueba alguna del presunto ataque más allá de su versión y la de su equipo. Ninguna denuncia ha sido presentada, ni constan partes médicos que sustenten la acusación. La escena fue grabada y difundida por redes sociales, pero no se observa ninguna agresión física por parte del diputado murciano.
Lo que Negre sí ha recibido -y no es presunto- son pagos de dinero público procedentes de distintas administraciones gobernadas por el Partido Popular. Su medio digital ha sido adjudicatario de fondos de publicidad institucional por parte de varios ayuntamientos de la Región de Murcia del PP y también del Gobierno autonómico de Fernando López Miras, según datos del Portal de Contratación.

Mientras Negre atiza a cargos de la izquierda con el altavoz de su canal y redes sociales, su empresa ha ido tejiendo una red de ingresos públicos con gobiernos conservadores. Una paradoja no menor para quien denuncia constantemente el “gasto ideológico” del dinero de todos.
En un país donde los mensajes en redes pueden tener consecuencias reales en la calle, la responsabilidad pública de quienes tienen miles de seguidores no es un detalle menor. Y el uso de dinero público por parte de quienes promueven el señalamiento político tampoco debería serlo.