La Asociación para la Conservación del Patrimonio de la Huerta de Murcia (Huermur) ha denunciado públicamente la “incomprensible pasividad” de la Consejería de Cultura del Gobierno regional ante el recurso de casación interpuesto por la Junta de Hacendados contra la reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) que confirmó la declaración de las acequias mayores de la huerta –Aljufía y Alquibla o Barreras– como Bien de Interés Cultural (BIC).
Huermur recuerda que Cultura no ha formulado ni una sola palabra de oposición al recurso, a pesar de haber tenido la oportunidad legal de hacerlo. La asociación subraya que, hasta el momento, ha sido la única entidad patrimonial de la sociedad civil que ha defendido activamente en los tribunales la validez del Decreto autonómico 246/2022 que protege estas infraestructuras hidráulicas tradicionales.

Desde Huermur consideran “gravísimo y lamentable” que la propia Consejería de Cultura, autora del decreto de protección, renuncie a defender su propia actuación administrativa. “Ni siquiera se ha molestado en oponerse a la admisión del recurso de la Junta de Hacendados”, critican. Por el contrario, tanto Huermur como el Ayuntamiento de Murcia sí han formulado oposición formal al recurso ante la sección de casación del TSJ.
En palabras de su presidente, Sergio Pacheco, “es para hacérselo mirar que tenga que ser Huermur quien lleve el peso principal de la defensa jurídica del BIC de las acequias ante los tribunales, y más aún viendo que ni Cultura ha presentado oposición formal contra el recurso, pese a que está previsto en la Ley de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa”.
En su escrito de oposición, Huermur sostiene que el recurso de la Junta de Hacendados carece de interés casacional objetivo, no plantea cuestiones jurídicas nuevas ni de relevancia general, y pretende únicamente reabrir un debate fáctico y probatorio que ya fue resuelto por el TSJ de Murcia. A juicio de la entidad, lo alegado no debería tener cabida en un recurso de casación.
Además, la asociación advierte del “peligroso precedente” que supondría la admisión del recurso y exige a la Consejería de Cultura que asuma su responsabilidad institucional: “No se puede seguir abandonando a su suerte el patrimonio cultural de la región mientras se emiten decretos que luego ni se defienden”, concluyen.