La Asociación para la Conservación del Patrimonio de la Huerta de Murcia (Huermur) ha anunciado que seguirá “con lupa” los pasos del Ayuntamiento en relación a la futura ordenanza sobre la red histórica de acequias. La entidad advierte que se personará en el procedimiento y no descarta acudir a los tribunales, incluso por la vía penal, si detecta irregularidades o usos espurios de la norma.
El colectivo conservacionista tilda de greenwashing el anuncio realizado por el alcalde José Ballesta y el concejal de Urbanismo, Antonio Navarro Corchón, y recuerda que “nada bueno puede salir de las manos de quienes llevan 20 años destruyendo la huerta con un Plan General aberrante y caduco”.

Para Huermur, el nuevo anuncio institucional pretende “maquillar años de abandono, entubamientos ilegales y omisiones graves” en la defensa del patrimonio hidráulico y cultural de la huerta. En un comunicado, advierte que no permitirá que la ordenanza sirva para legalizar lo ilegal, consolidar obras sin autorización o blanquear décadas de permisividad municipal mientras sigue en vigor un PGOU de 2001 que -denuncian- “aniquila los suelos de huerta y sus valores naturales con el beneplácito del alcalde y su concejal de Urbanismo”.
Además, Huermur subraya que la obra visitada hoy por Ballesta y Navarro Corchón en la acequia de Benetúcer solo ha sido posible gracias a la presión judicial ejercida por la propia asociación. Según recuerdan, en 2022 lograron paralizar las obras ilegales que la Junta de Hacendados ejecutaba con hormigón sobre esta acequia, y una reciente sentencia judicial les ha dado la razón, obligando a revertir la actuación.

La entidad también lanza un mensaje claro: no aceptarán “artimañas ni subterfugios” para consolidar el daño causado en numerosos tramos ya entubados. Como ejemplo de incumplimientos, citan el caso del Molino de Oliver, cuya reconstrucción fue ordenada por el propio Ayuntamiento tras su derribo ilegal, pero que -denuncian- sigue sin ejecutarse ni presupuestarse, “olvidado en un cajón del consistorio”.
Huermur recuerda que la Junta de Hacendados llegó incluso a impugnar judicialmente la declaración de las acequias mayores como Bien de Interés Cultural (BIC), recurso que fue rechazado por el Tribunal Superior de Justicia de Murcia. La asociación ejerció la defensa de la protección patrimonial y considera inadmisible hacer “tabla rasa” con quienes han mermado activamente los valores culturales y ambientales de la huerta.
Por todo ello, exigen al Ayuntamiento “coherencia, valentía y hechos concretos, no fotos ni propaganda”. Y concluyen: “Si realmente creen en la conservación de las acequias, lo primero que deben hacer es respaldar sin ambigüedades la protección como BIC de las acequias mayores y como Bien Catalogado (BiCa) de toda la red tradicional de regadío oeste, como hemos solicitado”.
“La huerta no se protege con propaganda ni lavados verdes. Se protege cumpliendo resoluciones, restaurando lo destruido y defendiendo sin fisuras el patrimonio frente a quienes lo han agredido. Ya van tarde para empezar a levantar tubos de hormigón y reparar más de dos décadas de atentados medioambientales.”