Torre Pacheco ha pasado en apenas unos días de ser un municipio agrícola poco conocido fuera de la Región de Murcia a ocupar titulares nacionales por una espiral de violencia racista que ha culminado con agresiones a jóvenes marroquíes. Pero para el sociólogo murciano Andrés Pedreño, lo ocurrido no es fruto de la casualidad, ni responde a dinámicas locales: “Lo que ha sucedido en Torre Pacheco no tiene una lógica interna del propio municipio”, afirmó en una entrevista concedida TV3.
Pedreño, profesor de Sociología en la Universidad de Murcia, sostiene que los disturbios son consecuencia de una estrategia política perfectamente planificada: “Esta cacería de los inmigrantes está inducida por fuerzas externas, sobre todo -insisto- por Vox y su red de afines, que son los que han traducido un hecho delictivo en términos de inmigración, inmigración igual a delincuencia, inmigración igual a enemigos que usurpan la soberanía del territorio y que, por tanto, hay que expulsarlos”.
Para el sociólogo, la ultraderecha está utilizando un viejo esquema, el de dividir a la sociedad entre “amigos y enemigos”, aplicándolo ahora a las personas migrantes. El objetivo, afirma, es transformar las migraciones en un asunto de “soberanía”, como si el país estuviera siendo invadido. Y añade: “Esta división amigos-enemigos tiene por objeto traducir las cuestiones migratorias en términos de defender un territorio frente a los intrusos”.
Pero lo que más le preocupa es el paso siguiente: la violencia. “La violencia y el recurso a la violencia forman parte claramente de esta estrategia”, alerta Pedreño, señalando que Vox está alimentando un “delirio” con consecuencias graves para la convivencia.
Ese delirio, subraya, no es solo ideológico, sino también factual: “Están señalando como enemigos deportables a personas que son españoles”. Y añade con claridad meridiana: “Los hijos de las familias migrantes marroquíes de Torre Pacheco […] son ya españoles”.
La paradoja es evidente: se está pidiendo la expulsión de ciudadanos que nacieron o han crecido en España, jóvenes que han pasado por las escuelas públicas del municipio, que trabajan en el mismo campo donde lo hicieron sus padres y madres y que forman parte activa del tejido social. “Cuando Vox habla de deportar a migrantes, de lo que está hablando es de deportar a españoles, a jóvenes hispanos marroquíes”, zanja Pedreño.
El origen de esta comunidad es bien conocido por los investigadores sociales. Según explica, las familias marroquíes llegaron a finales de los años ochenta “al calor de las transformaciones que estaba induciendo el trasvase Tajo-Segura, que supuso toda una reconversión de los campos al regadío”. En aquel contexto -la entrada de España en la Comunidad Económica Europea y la creación del mercado único- se forjó “la huerta de Europa”, una economía intensiva en mano de obra barata, que fue sostenida por las migraciones internacionales. “En el caso concreto de la Región de Murcia, uno de sus principales flujos migratorios, que siempre ha sido el mayoritario, es el procedente de Marruecos”, recuerda.
Pedreño no solo denuncia la campaña de Vox, sino también la responsabilidad política del Partido Popular. A su juicio, tanto el Gobierno regional como el Ayuntamiento de Torre Pacheco “le han comprado el discurso a Vox de esta guerra contra la inmigración”. Como ejemplo, cita la reciente retirada de un decreto de ayudas a menores inmigrantes para acceder a la vivienda, “por concesión a las presiones de Vox”.
Para el sociólogo, es inaceptable que se normalicen los pactos con quienes incitan al odio. “Me gustaría ver a un gobierno responsable que le dijera a Vox claramente: la violencia es un punto por el que no vamos a pasar”, reclamó. “Y retirar inmediatamente cualquier acuerdo de presupuestos, cualquier acuerdo de gobierno con una fuerza política que está dispuesta a llevar a cabo una cacería humana”.
Pedreño incluso plantea que el Gobierno central debería plantearse la ilegalización de Vox si continúa su deriva violenta. “Recuerden ustedes Amanecer Dorado, una fuerza ultraderechista en Grecia que se vinculó a la violencia. El gobierno griego ilegalizó ese partido político. Quiero al gobierno de España señalándole a Vox que la ilegalización es el horizonte al que se enfrentan”.
Lejos de alimentar el alarmismo, el sociólogo llama a contextualizar los problemas reales del municipio. “Torre Pacheco es un pueblo que pasa de tener apenas 10.000 habitantes a finales de los 80 a tener hoy 40.000. Es el centro de la economía agroexportadora de la Región de Murcia. Claro que es un municipio que tiene problemas, contradicciones, conflictos […] Pero estas contradicciones no son imposibles de gestionar con una buena política local, con una buena política social”, afirmó.
Y añade: “Tenemos instrumentos y conocemos los instrumentos: los servicios sociales, los derechos de ciudadanía, la regularización extraordinaria de inmigrantes. Tenemos un montón de recursos a nuestra disposición para gestionar situaciones como las que ocurren en Torre Pacheco, que no son nada del otro mundo”.
Pedreño denuncia que, tras décadas de trabajo y contribución a la economía local, las familias marroquíes de Torre Pacheco siguen sin recibir el reconocimiento que merecen. “Se han estado implicando en hacer de la economía de Torre Pacheco lo que es hoy, sin ningún tipo de reconocimiento. Más a menudo, en lugar de reconocimiento, han recibido todo tipo de desprecios”.
Por eso lanza una última interpelación al alcalde de la localidad: “Me gustaría saber si el alcalde de Torre Pacheco, del PP, va a convocar una manifestación de apoyo a la comunidad inmigrante marroquí que está siendo hoy violentada en las calles del barrio de San Antonio. Si va a haber algún tipo de reconocimiento frente a los jóvenes fascistas que les están persiguiendo y apaleando por las calles”.
El sociólogo lo tiene claro: frente al odio, la respuesta no puede ser el silencio ni la ambigüedad. Se llama democracia, responsabilidad y, sobre todo, justicia.