Mientras las temperaturas se disparan y las playas se llenan, una amenaza silenciosa crece bajo el sol: el cáncer de piel. En España, la incidencia de este tipo de tumores no para de aumentar, y la Región de Murcia, con su clima privilegiado, no es ajena a esta tendencia. En 2024 se diagnosticaron 388 nuevos casos en la comunidad, de los cuales cerca de 180 fueron melanomas, la forma más agresiva y letal de este cáncer.
A nivel nacional, las cifras asustan: solo en 2024 se registraron más de 20.800 nuevos casos, y los expertos hablan de un crecimiento sostenido del 10 % anual, con un aumento acumulado del 40 % en los últimos cuatro años, según datos de la Asociación Española Contra el Cáncer y la Sociedad Española de Oncología Médica. De hecho, el cáncer de piel ya representa alrededor del 8 % del total de tumores diagnosticados en el país.
En la Región de Murcia, con una incidencia estimada de 37 casos por cada 100.000 habitantes, los dermatólogos detectan unos dos nuevos casos al día. Aunque la cifra regional se mantiene ligeramente por debajo de la media nacional, la tendencia al alza es clara. El sol, la exposición prolongada sin protección y los hábitos culturales —como asociar el bronceado con salud o belleza— siguen siendo factores de riesgo predominantes.

Carcinomas: más comunes, menos letales. Melanomas: más agresivos y crecientes
Existen dos grandes tipos de cáncer de piel: los carcinomas (basocelulares y escamosos), que son los más frecuentes pero menos agresivos, y los melanomas, que aunque menos comunes, presentan una alta capacidad de diseminación y mortalidad si no se detectan a tiempo.
En España, se diagnostican cada año unos 78.000 carcinomas y unos 4.000 melanomas. Pero en los últimos años, el melanoma ha mostrado un preocupante crecimiento. En 2003, la incidencia era de 12 casos por cada 100.000 habitantes; hoy ha superado los 15 por cada 100.000. En 2024, se registraron 7.881 nuevos melanomas en todo el país.
Región Murcia: mucho sol, poca prevención
La Región de Murcia es una de las zonas con mayor índice de radiación solar de Europa. Sin embargo, los expertos advierten que no existe una conciencia suficiente sobre los riesgos. “La gente sigue asociando el moreno con salud, y eso es una trampa peligrosa”, advertía recientemente un dermatólogo del Hospital Morales Meseguer.
Además, la exposición acumulada al sol, sobre todo desde edades tempranas, y las quemaduras solares reiteradas son factores determinantes para el desarrollo del melanoma años después. Las campañas de prevención siguen siendo insuficientes o mal enfocadas: muchas se limitan al verano y no abordan el problema de fondo.
Un rayo de esperanza en el tratamiento
En este contexto, cobra especial relevancia el reciente hallazgo del CSIC, que ha identificado una estrategia para mejorar la eficacia de la terapia fotodinámica, un tratamiento no invasivo empleado contra el carcinoma escamoso. El descubrimiento, realizado por el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CSIC-UAM) junto a la Universidad Autónoma de Madrid y el Instituto Ramón y Cajal, consiste en combinar la fototerapia con dos fármacos ya conocidos —N-acetilcisteína y raloxifeno— para superar la resistencia del tumor al tratamiento.
El avance ha sido probado en modelos celulares y animales, y abre la puerta a terapias más personalizadas y eficaces contra este tipo de cáncer, que es precisamente uno de los más diagnosticados en Murcia.
Más control, menos exposición
La comunidad científica insiste en que el cáncer de piel es uno de los más prevenibles. Evitar la exposición solar en las horas centrales del día, usar protector solar todo el año (sí, también en invierno), vigilar cambios en lunares y acudir al dermatólogo al menor signo de alerta no es paranoia, es salud.
Con un diagnóstico temprano, las tasas de curación superan el 90 %, incluso en los melanomas. Pero si el diagnóstico llega tarde, la historia cambia. La mortalidad asociada al melanoma sigue siendo elevada, y cada caso tardío es una derrota evitable.
En la Región de Murcia, donde el sol brilla 300 días al año, protegerse ya no es una recomendación, es una urgencia.