Una trabajadora de una clínica dental de Murcia ha sido detenida por la Policía Nacional como presunta autora de un elaborado fraude que ha causado un perjuicio económico cercano a los 220.000 euros. Según la investigación, la mujer desvió los pagos que los pacientes realizaban por sus tratamientos a cuentas bancarias ajenas a la empresa, además de solicitar préstamos en nombre de los clientes, quedándose con el dinero.
La investigación se inició tras la denuncia del responsable de la clínica, que detectó que algunos pagos realizados por bizum o transferencia nunca llegaban a la cuenta de la empresa. Los pacientes, sin embargo, afirmaban haber abonado sus tratamientos puntualmente. Esto despertó las alarmas.
Aprovechando la confianza de los pacientes, la trabajadora les pedía que realizaran los pagos mediante bizum a números de teléfono o cuentas que supuestamente eran de la clínica, pero que en realidad estaban a nombre de terceros. Estos intermediarios, una vez recibían el dinero, lo enviaban a una cuenta donde ella figuraba como titular.
Pero el fraude iba más allá. En algunos casos, la empleada formalizaba préstamos a nombre de los propios pacientes para financiar los tratamientos, suplantando su identidad y quedándose con el dinero concedido por las entidades bancarias.
Hasta el momento, la Policía Nacional ha identificado a 18 víctimas de esta estafa, aunque no se descarta que puedan aparecer más afectados. Junto a la trabajadora, los agentes han detenido a otras dos personas supuestamente implicadas en la trama, a quienes se les imputan los delitos de apropiación indebida, estafa, usurpación de identidad y falsedad documental.
El portavoz de la Policía Nacional en Murcia ha calificado el caso como un “claro ejemplo de estafa con abuso de confianza” y ha recordado a los ciudadanos la importancia de comprobar siempre los datos del destinatario antes de realizar cualquier pago electrónico.