Son tantas las cosas que hay que comentar que en realidad este artículo es el resumen de cuatro o cinco. Vamos a ello.
Lo primero que deberíamos preguntarnos es de qué sirve un Comité Federal si no se puede, o no se debe, expresar lo que se piensa realmente, en especial si se cuestiona al “amado líder”. Hemos oído frases terribles pronunciadas por hinchados estómagos agradecidos, frases como “quien ataca al líder del partido, ataca al partido mismo”; o también, “los argumentos esgrimidos por algunos compañeros son los de la Derecha”. Todo ello con la idea de establecer una “guardia pretoriana” alrededor de Pedro Sánchez y mantenerlo a salvo de los “ataques” de personajes “infames” como García Page (que no es precisamente santo de mi devoción…).
De qué sirve acudir a un Comité Federal si se va a escuchar y a acatar. Para eso que te pasen en PDF el discurso del líder, y punto. En Psicología Social es muy conocido el concepto de Pensamiento Grupal. Es un cáncer muy peligroso en cualquier organización. Yo traté de alertar a Pedro Sánchez de este peligro y de la necesidad de contar con psicólogos sociales en su equipo, y por extensión, en todas las ejecutivas regionales. No tuve suerte, y así estamos. El Pensamiento Grupal bloquea la discrepancia marginando y expulsando del grupo al discrepante. Al no haber discrepancia y divinizar la opinión del jefe, se cae en el error terrible de asumir como infalibles sus decisiones. El resultado no son errores, sino catástrofes que no se ven venir y que no se aceptan ni cuando ya han ocurrido.
Otro comentario debemos hacerlo sobre la estrategia de selección empleada para elegir a los responsables de las distintas áreas, en especial aquélla que ha acaparado el protagonismo en los últimos tiempos: la Secretaría de Organización. Se habla con cierto tono de cachondeo en las redes sociales de “casting”. Ya hemos defendido en otros artículos cómo la selección de las personas debe ser curricular y no fiduciaria. Yo no confío en nadie. No pongo la mano en el fuego por nadie. Yo no me fío de lo que creo, sino de lo que sé. Cuando acudo a una persona para que me resuelva un problema no busco a un “amigo”, sino a una profesional experta que me atienda bien y que sea productiva. Abogada, médica, arquitecta, política… qué más da cuál sea la cuestión que nos ocupe.
Cuando se asume una responsabilidad, y por lo tanto, un contrato con la ciudadanía, hay que hacerlo en condiciones curriculares de poder cumplir ese contrato. No se le puede dar una responsabilidad a cualquier persona por el hecho de ser de nuestra “confianza”. Mucho se nombra a Pablo Iglesias, nuestro fundador, pero poco lo tenemos en cuenta a la hora de actuar. Pablo Iglesias decía “hay que elegir a los mejores, y vigilarlos como si fueran los peores”. Lo que ha hecho Pedro Sánchez es elegir a cualquieras entre sus “amigos”, y no vigilarlos. Luego dice, “me he equivocado” ¡y vuelve a cometer el mismo error una y otra vez! ¿O es que acaso hay alguna diferencia con las personas elegidas en este caso para sustituir a Santos Cerdán? Personas sin formación que no han hecho otra cosa en su vida que vivir de la política.
No podemos dejar de hablar de la estupidez supina de pretender expulsar de la organización a quien pague por sexo. Para empezar, el sexo siempre hay que pagarlo, de una forma o de otra… Debemos comprender que la realidad biológica sexual del hombre es muy diferente a la de la mujer. Sin extendernos, esta es la clave de por qué existe la prostitución. La prostitución viene a rellenar un hueco, a resolver un problema. Lo que debe preocuparnos es lo que se conoce como “trata de blancas”, o las condiciones de miseria que pueden llevar a una mujer a prostituirse para escapar del hambre. Eso sí, pero no la prostitución libremente ejercida y consumida con respeto. Y esto lo digo yo que jamás he estado con ninguna prostituta, pero sí conozco a más de uno que ha estado y puedo decir que se trata de personas normales, no de malvados. Una cosa es luchar contra un acto criminal como es obligar a una mujer a hacer algo que no quiere, y otra muy distinta pretender criminalizar la condición humana. Si la propuesta que se le ha ocurrido a Pedro Sánchez para salir del atolladero en el que se encuentra es “poner puertas al campo”, apañados estamos.
Resulta inaceptable, para continuar, argumentar que hay que aguantar para que no gobierne la Derecha (término que no me gusta nada…). Parece que, según las encuestas, quien está engordando a más no poder con toda esta crisis es VOX (Violencia, Odio y Xenofobia). ¿Y hemos olvidado lo que pasó cuando Zapatero se negó convocar elecciones al verse obligado por la Comisión Europea a hacer políticas neoliberales? La gente perdió la confianza en el Psoe más y más hasta que ganó las elecciones el PP acumulando un poder que ni Franco tuvo. Cuanto mayor es el desmoronamiento del Psoe y la pérdida de confianza de la ciudadanía en los y las socialistas, mayor es el sunami ultraconservador que llega después. Por lo tanto, resistir es en este caso, perder. Es conceder el campo político expedito a la Derecha y Ultraderecha para que gobiernen cuatro o cinco legislaturas. Yo ya hice una recomendación: dimisión de Pedro Sánchez como secretario general del Psoe y convocatoria de elecciones en más o menos un año. Sigo pensando lo mismo.
Por último, hay que hablar del gran triunfador de la noche: Francisco Lucas. Francisco Lucas es un antisanchista declarado que no ha mostrado otra habilidad en la vida que la de aprovechar pequeñas circunstancias hasta convertirlas en grandes oportunidades… para sí mismo. Lo que hace esencialmente es no resultar incómodo y esperar su momento. No habla ni siquiera para halagar, y lo más increíble de todo es que su sistema funciona. Un hombre sin discurso, sin ideas propias, sin ideología conocida, que está ahí porque las circunstancias le han sido favorables… ¿puede ser la persona carismática, el líder arrollador que el PSRM necesita para remontar en la Región de Murcia? Lo dejo al sabio criterio de los amables lectores y lectoras. Un saludo a todo el mundo.