La escena política en la Región de Murcia roza ya lo distópico: mientras el Partido Popular presenta los Presupuestos de 2025 como “los más sociales de la historia”, su socio de político preferente, Vox, lanza una advertencia pública para eliminar cualquier partida que huela a derechos civiles o sostenibilidad.
“No puede haber partidas para el lobby LGTBI ni para la Agenda 2030. Si algo se ha colado, habrá que eliminarlo, y el PP tendrá que apoyarlo”, sentenció el portavoz de Vox en la Asamblea Regional, José Ángel Antelo. P
La única partida que crece es la del odio: se cierra un centro de menores mientras la sanidad se hunde
Una advertencia que no es retórica, sino política y presupuestaria. El acuerdo entre ambas formaciones consolida un presupuesto ideológico, profundamente reaccionario, donde la única partida que crece es la del odio: el cierre del Centro de Menores de Santa Cruz, que dejará a 60 menores tutelados sin alternativa, junto al personal que los atendía. Al menos, eso pretenden.
Mientras tanto, el Gobierno regional insiste en que se trata de unas cuentas “rigurosas, responsables y sociales”. Pero los números no mienten: no hay refuerzo real en sanidad, ni inversión medioambiental, ni impulso al transporte público, ni mejoras para los colectivos vulnerables.
“Presupuestan 400 millones menos del gasto sanitario real. Esto generará más deuda para la ciudadanía”, denunció María Marín, portavoz de Podemos-IU.
“No van a servir para reducir listas de espera ni para eliminar barracones en colegios”, añadió.
Los autodenominados «presupuestos más sociales» dejan fuera a menores, mujeres, ecologismo y transporte público
Una sanidad en déficit, una fiscalidad que no llega, y un futuro que no arranca
El Servicio Murciano de Salud mantiene un agujero de 400 millones de euros, que el Ejecutivo de López Miras oculta año tras año en el cajón, condenando al sistema a la deuda crónica y a los ciudadanos a las listas de espera eternas.
A ello se suma el espejismo fiscal: 150 millones de euros dejarán de entrar en las arcas públicas por deducciones que se venden como alivio, pero que en realidad se traducen en 90 euros anuales por murciano -unos 8 euros al mes-. Ni para un seguro médico privado. Ni para un billete de tren a Alicante.
150 millones menos en ingresos públicos para regalar 8 euros al mes a cada murciano: ni para una tirita
Y mientras se juega a la propaganda fiscal, ni un euro se destina a ampliar el tranvía de Murcia o a recuperar la conexión FEVE de Cartagena, dos infraestructuras esenciales que siguen en el limbo mientras se recortan derechos.
Una agenda ultraderechista convertida en ley de cuentas
La portavoz del PSOE, Carmina Fernández, ha sido rotunda: “Son los Presupuestos de la vergüenza, de la radicalidad, del odio y de la venganza contra las ONG y quienes necesitan ayuda. López Miras se ha arrodillado otra vez ante Vox.”
Fernández denuncia que el PP ha despreciado una oferta de pacto “centrado y útil” del PSOE, optando en su lugar por asumir “punto por punto el decálogo racista, xenófobo y machista de Vox”.
Ni tren, ni tranvía, ni salud: los Presupuestos priorizan ideología frente a inversiones reales
Además, ha advertido de que el Presupuesto “no se va a ejecutar, aumentará la deuda y no resolverá ni uno solo de los grandes problemas estructurales” de la Región. Está lleno de mentiras. Más de la mitad de las inversiones de 2024 nunca se cumplieron”, apuntó. Fernández ha recordado, de paso, que el presupuesto regional de 2024 no alcanzó el 50% de ejecución.
Presupuesto ideológico, no social
Ni lucha contra la violencia machista.
Ni protección del Mar Menor.
Ni brecha salarial.
Ni justicia fiscal.
Ni movilidad sostenible.
Ni educación digna.
Lo único que hay es control ideológico, retroceso y sometimiento.
Las cuentas son una rendición política del PP ante la ultraderecha. Una cesión de derechos disfrazada de responsabilidad. Un fraude social maquillado de gestión. Y una amenaza real al futuro democrático y plural de esta Región.